Turismo. Melincué: el pueblo de Santa Fe con una laguna de flamencos que sorprende a todos los visitantes

Su laguna, declarada Sitio Ramsar por su importancia ambiental, es el hogar de flamencos australes y ofrece propuestas como deportes náuticos, paseos y recorridos por lugares cargados de memoria.

26 de julio de 2026 a las 12:51 a. m.
Melincué: el pueblo de Santa Fe con una laguna de flamencos que sorprende a todos los visitantes
Melincué: el pueblo de Santa Fe con una laguna de flamencos que sorprende a todos los visitantes.

En el sur de la provincia de Santa Fe existe un destino que se destaca por su calma, sus paisajes naturales y una biodiversidad que lo convierte en una alternativa diferente para quienes buscan una escapada lejos del movimiento de las grandes ciudades.

Se trata de Melincué, una localidad de unos 2.800 habitantes que encontró en su laguna y en su historia dos grandes atractivos para recibir visitantes durante todo el año.

Melincué: un refugio natural en Santa Fe

El principal protagonista del lugar es la laguna de Melincué, un enorme espejo de agua que supera los 120 kilómetros cuadrados y que forma parte de un ecosistema de gran valor ambiental.

Melincué: el pueblo de Santa Fe con una laguna de flamencos que sorprende a todos los visitantes.
Melincué: el pueblo de Santa Fe con una laguna de flamencos que sorprende a todos los visitantes. (Archivo)

Su importancia fue reconocida a nivel internacional con la declaración de Sitio Ramsar, una categoría destinada a proteger humedales considerados fundamentales por su riqueza natural.

Uno de los mayores atractivos del destino es la posibilidad de observar flamencos australes en su ambiente natural. Estas aves forman parte del paisaje habitual de la zona y ofrecen una postal característica con sus tonalidades rosadas sobre el agua.

Durante algunos períodos del año también llegan ejemplares provenientes de otras regiones, aumentando la presencia de estas especies que convierten a la laguna en un punto destacado para los amantes del avistaje de fauna.

Melincué: el pueblo de Santa Fe con una laguna de flamencos que sorprende a todos los visitantes.
Melincué: el pueblo de Santa Fe con una laguna de flamencos que sorprende a todos los visitantes. (Archivo)

Avistaje de flamencos: una experiencia imperdible

Pero Melincué no se limita solamente a la contemplación del paisaje. La laguna también es escenario de distintas actividades recreativas y deportivas.

Sus aguas permiten realizar propuestas como kayak, windsurf, pesca y kitesurf, una disciplina que tiene especial protagonismo durante el verano con encuentros que reúnen a deportistas y visitantes de diferentes lugares.

Además de su riqueza natural, la localidad conserva espacios vinculados con su pasado. Uno de los sitios más llamativos son las ruinas del antiguo hotel que quedó parcialmente cubierto por las aguas luego de las crecidas de la laguna.

Actualmente, este lugar forma parte de los recorridos turísticos y puede conocerse mediante excursiones en kayak o embarcaciones, ofreciendo una imagen que combina historia y naturaleza.

El circuito para conocer Melincué también incluye otros puntos de interés como El Viejo Fortín, el Museo Histórico y la iglesia local. Estos espacios permiten acercarse a las raíces de la comunidad y comprender la identidad de un pueblo cuyo nombre está relacionado con un antiguo cacique de la región.

Melincué: el pueblo de Santa Fe con una laguna de flamencos que sorprende a todos los visitantes.
Melincué: el pueblo de Santa Fe con una laguna de flamencos que sorprende a todos los visitantes. (Archivo)

La cultura local también tiene un papel importante a través de sus celebraciones tradicionales. Fiestas populares, encuentros gastronómicos, carnavales y reuniones vinculadas al automovilismo forman parte de una agenda que reúne a vecinos y turistas en distintos momentos del año.

Para quienes quieran quedarse más tiempo, Melincué cuenta con opciones de alojamiento, gastronomía y servicios para disfrutar una estadía cómoda.

Su combinación de naturaleza, actividades al aire libre e historia lo transforma en una propuesta ideal para una escapada diferente dentro de Santa Fe, con un paisaje donde el agua y los flamencos son los grandes protagonistas.