Turismo. Dos lagunas y tranquilidad cerca de Caba: la joya oculta ideal para una escapada

Una escapada ideal para desconectar cerca de la ciudad con naturaleza, dos lagunas y ritmo de pueblo. Además, se puede llegar en transporte público, lo que la convierte en un plan accesible sin necesidad de auto.

07 de abril de 2026 a las 06:42 p. m.
Dos lagunas y tranquilidad cerca de Caba: la joya oculta ideal para una escapada
Dos lagunas y tranqulidad cerca de CABA: la joya oculta ideal para una escapada.

Cuando aparece un fin de semana largo o un día libre inesperado, muchos buscan un destino cercano que permita desconectarse sin necesidad de viajar demasiadas horas. En la provincia de Buenos Aires existen alternativas poco conocidas que combinan naturaleza, aire libre y un ritmo más pausado. Una de ellas es Adela, una pequeña localidad que sorprende por sus paisajes y su tranquilidad.

Ubicada dentro del partido de Chascomús, esta localidad rural se encuentra a unos 140 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires. Esa cercanía la convierte en una opción ideal para quienes quieren hacer una escapada breve sin gastar demasiado ni planificar con mucha anticipación.

El camino hacia el pueblo ya anticipa el cambio de ritmo: campos abiertos, rutas tranquilas y un entorno que invita a bajar la velocidad.

Adela y dos lagunas que invitan a desconectar

El mayor atractivo de la zona son sus espejos de agua. Por un lado, la Laguna Adela se destaca por su ambiente silencioso y natural. Es un espacio ideal para quienes buscan descansar, caminar por la orilla o simplemente disfrutar del paisaje. Las aguas poco profundas y la vegetación que la rodea crean un entorno perfecto para pasar la tarde al aire libre.

Dos lagunas y tranqulidad cerca de CABA: la joya oculta ideal para una escapada.
Dos lagunas y tranqulidad cerca de CABA: la joya oculta ideal para una escapada. (Turismo)

Este sector también es muy elegido por quienes practican pesca deportiva. El pejerrey es una de las especies más buscadas y convoca a aficionados durante gran parte del año. Además, el lugar es propicio para el avistaje de aves, ya que distintas especies habitan en estos humedales y convierten la experiencia en un plan atractivo para amantes de la naturaleza.

A pocos minutos se encuentra la Laguna del Burro, que ofrece una propuesta diferente. Al estar ubicada junto a la ruta, cuenta con mayor infraestructura y servicios para los visitantes. Allí es posible encontrar áreas de picnic, espacios recreativos y campings, lo que la convierte en un punto ideal para pasar el día en familia o con amigos.

Quienes prefieren actividades más dinámicas pueden aprovechar este sector para realizar deportes acuáticos o simplemente disfrutar de un almuerzo al aire libre. La combinación entre naturaleza y comodidades permite adaptarse a distintos estilos de escapada.

Más allá de las lagunas, el pueblo invita a recorrer sus calles tranquilas. Las construcciones bajas, los caminos de tierra y la antigua estación ferroviaria conservan un aire de otra época. Caminar o andar en bicicleta por el lugar es una forma simple de conectarse con el entorno y descubrir rincones poco transitados.

Otro de los imperdibles es la tradicional Pulpería de Adela, que mantiene la esencia de los antiguos almacenes rurales. Allí se pueden probar platos caseros, picadas y carnes típicas que completan la experiencia con un toque gastronómico local.

Llegar a este destino es sencillo. En auto, la opción más directa es tomar la Autopista Buenos Aires-La Plata y continuar por la Ruta 2 hasta el acceso señalizado. El viaje demanda poco más de una hora y media, lo que permite organizar incluso una salida de ida y vuelta en el día.

Para quienes prefieren el transporte público, también es posible viajar en tren hasta Chascomús y desde allí continuar en colectivo o taxi. Esa accesibilidad, sumada a su tranquilidad y a sus dos lagunas, convierten a Adela en una joya escondida ideal para desconectar sin alejarse demasiado de la ciudad.