Turismo. El destino poco conocido del norte argentino ideal para una escapada tranquila
Con aguas terapéuticas provenientes del Acuífero Guaraní y un paisaje ribereño único, ofrece una experiencia de desconexión total lejos del turismo masivo.
En la vasta oferta de turismo nacional, existen rincones que conservan la esencia de los pueblos del interior y proponen experiencias centradas exclusivamente en el bienestar. Uno de estos tesoros, a menudo descrito como una "joya poco conocida", es Monte Caseros.
Situado en la provincia de Corrientes, justo sobre la margen derecha del río Uruguay, este pueblo parece sacado de una película por su arquitectura única y la calma que rodea cada una de sus calles.
Qué hacer en Monte Caseros
El atractivo central que ha transformado a Monte Caseros en el lugar favorito, especialmente para los jubilados, es su Parque Acuático. Este complejo de aguas termales es reconocido a nivel regional por sus propiedades terapéuticas, permitiendo aliviar dolencias de forma natural.
El predio está equipado con piletas de distintas temperaturas que se abastecen mediante perforaciones profundas en el Acuífero Guaraní. Debido a su rica composición mineral, estas aguas son altamente buscadas por quienes desean aliviar molestias articulares y musculares.

El parque cuenta con sectores techados y amplias áreas al aire libre que dan directamente a la costa del río, ofreciendo jornadas agradables durante gran parte del año y evitando los climas extremos que suelen afectar a otros puntos del norte argentino.
Más allá del relax termal, Monte Caseros ofrece una particularidad geográfica fascinante: el punto donde se juntan las tres fronteras. Desde un mismo balcón sobre el agua, los visitantes pueden contemplar la unión de Argentina, Brasil y Uruguay, una conexión fluida que define la identidad de la región.
Para quienes buscan una cuota cultural, el Museo de Ciencias Naturales local es una parada obligatoria. Allí se exhibe una colección de restos de animales que habitaron la zona hace millones de años, permitiendo a los turistas conocer la historia antigua de las orillas del río Uruguay.
La experiencia de esta escapada se completa con un circuito gastronómico especializado en platos de pescado, donde especies autóctonas como el surubí y el dorado son los protagonistas indiscutidos. Además, al ser una zona destacada por la producción de cítricos, es frecuente encontrar dulces regionales elaborados a base de naranja y mandarina.
Un detalle imperdible para el paladar son los tradicionales alfajores de mandioca, que representan la fusión de sabores e ingredientes que definen a esta parte de la provincia.
Llegar a Monte Caseros desde Buenos Aires implica un viaje de aproximadamente siete horas por la Ruta Nacional 14. Este corredor, totalmente asfaltado, permite un acceso directo y seguro hacia el sur correntino. Para quienes prefieren no conducir, existen diversos servicios de ómnibus de larga distancia que llegan a la terminal local.



