Jardín. Cuidado: esta planta es común y puede generar plagas si no se mantiene bien
Es una especie muy común en patios argentinos por su resistencia y sus frutos, pero puede generar problemas si no se la mantiene correctamente.
Al momento de planificar un jardín, la elección de las plantas suele estar guiada por criterios estéticos o por la facilidad de mantenimiento. Sin embargo, algunos factores menos visibles pueden influir directamente en la higiene del hogar.
En ese sentido, hay una especie muy presente en patios argentinos que, pese a sus beneficios, puede convertirse en un foco de plagas si no se la cuida adecuadamente: la higuera.
La Higuera, la planta que puede atraer plagas
Se trata de un árbol ampliamente elegido por su crecimiento rápido, su resistencia y su capacidad de adaptarse a distintos climas. Además, puede desarrollarse sin mayores inconvenientes en espacios reducidos, lo que la vuelve una opción frecuente en viviendas urbanas. A esto se suma su valor productivo, ya que ofrece frutos que son aprovechados en múltiples preparaciones.

El problema no está en el árbol en sí, sino en su dinámica de fructificación. Durante ciertos períodos del año, la higuera produce una gran cantidad de higos que maduran casi al mismo tiempo. Muchos de estos frutos caen al suelo en poco tiempo y, debido a su alto contenido de azúcar, comienzan a descomponerse rápidamente.
Este proceso genera un olor intenso que resulta altamente atractivo para roedores, especialmente ratas, además de insectos y otros animales. En patios donde no se realiza una limpieza frecuente, la acumulación de fruta en descomposición puede convertirse en un foco de atracción en cuestión de días, afectando las condiciones sanitarias del entorno.
Por este motivo, quienes ya tienen una higuera o evalúan incorporarla deben considerar el mantenimiento como un factor clave. La recomendación principal es retirar los frutos caídos de forma diaria para evitar su acumulación. También es conveniente cosechar los higos directamente del árbol antes de que caigan, lo que reduce considerablemente el problema.

Otro aspecto importante es mantener el entorno ordenado. El césped corto y la ausencia de residuos orgánicos ayudan a evitar que los roedores encuentren refugio. De esta manera, se limita no solo la atracción, sino también la posibilidad de que se instalen en el lugar.
Lejos de desaconsejar su presencia, los especialistas coinciden en que la higuera puede convivir sin inconvenientes en el jardín, siempre que se le dedique el cuidado necesario. La clave está en comprender su comportamiento y anticiparse a sus efectos para evitar problemas mayores.



