Energías. El color que deberías evitar pintar tus paredes, según el Feng Shui
Esta antigua filosofía china sostiene que los colores influyen en la energía de los ambientes y en el bienestar de las personas.
Al momento de renovar una casa, elegir el color de las paredes suele ser una de las decisiones más importantes. Más allá de las tendencias en decoración, algunas corrientes sostienen que los tonos utilizados en los ambientes pueden influir en el estado de ánimo, la sensación de bienestar e incluso en la energía que circula dentro del hogar.
Una de ellas es el Feng Shui, una filosofía china milenaria que busca generar armonía entre las personas y los espacios que habitan. Según sus principios, cada color está asociado a uno de los cinco elementos de la naturaleza y puede potenciar o bloquear determinados aspectos de la vida cotidiana.
Dentro de esta mirada, uno de los tonos que se recomienda utilizar con moderación es el negro, especialmente cuando se aplica en grandes superficies como paredes completas.
Por qué el Feng Shui desaconseja el negro en exceso
Para el Feng Shui, el color negro representa el elemento agua y está relacionado con la profundidad, la introspección y el misterio. Aunque puede aportar elegancia y sofisticación en algunos detalles decorativos, un uso excesivo podría generar sensaciones de pesadez, aislamiento o falta de vitalidad.

Los especialistas en esta filosofía consideran que las paredes completamente negras pueden absorber gran parte de la luz natural, haciendo que los ambientes se perciban más oscuros y menos acogedores. Por ese motivo, suelen recomendar reservar este tono para pequeños acentos decorativos, muebles o elementos puntuales, en lugar de convertirlo en el protagonista absoluto de una habitación.
Según el Feng Shui, los tonos claros y naturales favorecen una circulación más equilibrada de la energía. Colores como el beige, crema, arena, verde suave o azul claro suelen asociarse con sensaciones de calma, estabilidad y bienestar. Sin embargo, la elección también depende de la función de cada ambiente.
Por ejemplo, los dormitorios suelen beneficiarse de colores relajantes, mientras que los espacios destinados al trabajo pueden incorporar tonos que estimulen la concentración y la creatividad. Si bien no existen evidencias científicas, según los principios del Feng Shui, muchas personas encuentran en esta filosofía una guía para diseñar espacios cómodos y agradables a la vista.
Por eso, antes de pintar una habitación, puede resultar útil considerar no solo las tendencias decorativas del momento, sino también cómo cada color influye en la percepción del espacio y en las sensaciones que transmite. Después de todo, el objetivo principal es crear ambientes en los que uno se sienta cómodo, relajado y a gusto todos los días.



