Salarios. ¿Buscás comprar una casa? Los ingresos mínimos que se exigen para un crédito hipotecario
En un contexto de precios inmobiliarios elevados y salarios aún ajustados, cumplir con los requisitos de ingreso sigue siendo uno de los principales desafíos para quienes sueñan con comprar su casa.
El crédito hipotecario volvió a aparecer en el mercado argentino después de varios años con muy pocas opciones de financiamiento para vivienda. Desde 2024 distintos bancos comenzaron a relanzar líneas destinadas a la compra de propiedades, lo que abrió nuevamente la posibilidad de acceder a una casa propia. Sin embargo, el principal obstáculo sigue siendo el mismo: demostrar ingresos suficientes para calificar.
Las entidades financieras analizan con especial atención la capacidad de pago del solicitante. Por ese motivo, muchas personas interesadas en comprar una vivienda se preguntan cuál es el ingreso mínimo necesario para iniciar el trámite.
Cuánto hay que ganar para pedir un crédito hipotecario
Uno de los criterios más utilizados por los bancos es la relación entre ingreso y cuota. En general, la mayoría de las entidades establece que el valor mensual del préstamo no debe superar entre el 25% y el 30% del ingreso total del solicitante o del grupo familiar.
Esto funciona como el primer filtro antes de avanzar con la evaluación crediticia. Si el ingreso no alcanza para cubrir ese porcentaje, el préstamo no suele aprobarse o el monto disponible se reduce.
Según las condiciones actuales del mercado, los pisos salariales exigidos para comenzar el proceso varían según cada banco. Estas son algunas de las referencias:
- Banco del Sol:desde $ 1.000.000 mensuales.
- ICBC: cerca de $ 1.100.000.
- Santander: alrededor de $ 1.540.000 para vivienda permanente.
- Banco Nación: aproximadamente $ 2.000.000.
- BBVA: al menos el equivalente a cuatro salarios mínimos.
- Banco Credicoop: más de $ 3.000.000.
- Banco Ciudad: ingresos familiares desde $ 3.186.000.
- Banco Supervielle: por encima de $ 5.000.000.
Cumplir con estos montos permite iniciar la solicitud, aunque la aprobación final depende también del historial crediticio, la estabilidad laboral y el nivel de endeudamiento previo.

Cómo influyen los ingresos en el monto del préstamo
El salario del solicitante determina en gran medida cuánto dinero puede prestar el banco. Si la cuota máxima permitida es el 25% del ingreso, el monto financiado se ajusta automáticamente a ese límite.
Por ejemplo, en un crédito de alrededor de $ 100 millones a 20 años, la cuota inicial puede variar ampliamente según la tasa de interés aplicada. En algunos casos se ubica por debajo de los $ 600.000 mensuales, mientras que en otros supera el millón de pesos.
Las tasas actuales también muestran diferencias importantes entre entidades. Algunas líneas parten de valores cercanos al 6% anual, mientras que otras superan el 10% o incluso se acercan al 15%. Cada punto porcentual adicional encarece la cuota mensual y, por lo tanto, eleva el ingreso mínimo necesario para acceder al préstamo.

El sistema UVA y el desafío de la inflación
Gran parte de los créditos hipotecarios disponibles hoy se ofrecen bajo el esquema UVA (Unidad de Valor Adquisitivo). Este sistema ajusta el capital del préstamo según la evolución de la inflación, lo que permite cuotas iniciales más bajas que las de un crédito tradicional a tasa fija.
El mecanismo facilita acceder a montos de financiamiento más altos, pero también implica un riesgo: si los ingresos del hogar no crecen al ritmo de los precios, la cuota puede volverse más pesada con el paso del tiempo.
Por ese motivo, los especialistas recomiendan analizar cuidadosamente la capacidad real de pago antes de asumir un compromiso de largo plazo. También aconsejan contar con ahorros propios para cubrir al menos entre el 20% y el 30% del valor de la propiedad, ya que los bancos rara vez financian el total de la operación.



