Nuevos engaños. Alerta por una nueva modalidad del "cuento del tío": por qué ahora los estafadores piden títulos de propiedad
Además de dinero, los delincuentes buscan escrituras de casas y títulos de autos. Cómo funciona el esquema de las "mulas financieras" y cómo detectarlas.
Las estafas telefónicas evolucionaron. Especialistas advierten que, además de dinero, los delincuentes buscan escrituras de casas y títulos de autos para legitimar futuros engaños. Cómo funciona el esquema de las "mulas financieras".
El clásico "cuento del tío" dejó de ser una simple llamada de urgencia para convertirse en una sofisticada operación de ingeniería social. Se advierte que los estafadores elevaron el nivel de complejidad y ahora incorporan un nuevo botín en sus pedidos: documentación sensible como títulos de propiedad y formularios automotores.
Esta tendencia, que se encuentra en aumento, marca un cambio de paradigma en el cibercrimen. Ya no solo se busca el efectivo inmediato, las transferencias o las criptomonedas, sino que los delincuentes ahora persiguen "insumos" para ramificar sus estafas.
El valor de los papeles: ¿Para qué quieren tu escritura?
A diferencia de los dólares, que tienen un valor de cambio inmediato, los títulos de propiedad o los formularios 08 de un vehículo son utilizados como señuelos para captar a nuevas víctimas.
Julio López, especialista en fraudes, explica que una vez que el estafador obtiene una foto o copia de estos documentos (muchas veces enviada por la víctima vía WhatsApp bajo engaño), los utiliza para dar apariencia de legitimidad a otras operaciones fraudulentas.
Con estos papeles auténticos en su poder, los delincuentes pueden:
- Publicar falsas ventas de inmuebles o autos en plataformas digitales.
- Mostrar documentación real para convencer a otros compradores de realizar señas o pagos adelantados.
- Realizar suplantación de identidad y falsificaciones más complejas gracias a los datos personales que figuran en las escrituras.
Del "secuestro virtual" al engaño administrativo
El punto de entrada suele ser el mismo de siempre: el secuestro virtual. A través de una llamada donde alguien balbucea pretendiendo ser un familiar en peligro, el estafador logra que el cerebro de la víctima complete la información que falta por puro estrés emocional.
Sin embargo, la novedad radica en el pretexto posterior. Bajo la excusa de que un familiar "mató a alguien con el auto" o necesita acreditar bienes para evitar consecuencias penales, solicitan de forma urgente la entrega o el envío de fotos de la documentación del hogar o del vehículo.
El peligro de las "mulas" financieras: el uso de terceros
La sofisticación del delito no termina en el robo de datos. Los estafadores están utilizando a personas comunes como "mulas financieras", muchas veces sin que estas lo sepan.
El esquema funciona mediante el engaño a una segunda víctima, a quien le transfieren dinero robado de una primera estafa. Acto seguido, contactan a este segundo usuario alegando que se trató de un "error" y le piden desesperadamente que devuelva el dinero a otra cuenta. De esta manera, el delincuente corta el rastro de la plata, ya que en la trazabilidad bancaria quien aparece es la persona que recibió y "devolvió" el monto, mientras que los fondos originales terminan licuados en billeteras virtuales o criptomonedas.
Recomendaciones: por qué siempre hay que denunciar
Los expertos insisten en que, aunque no se haya concretado un perjuicio económico, el haber entregado documentación ya constituye un riesgo grave. "Las denuncias hay que hacerlas igual", remarca Julio López, ya que sirven como antecedente legal en caso de que esos títulos de propiedad sean usados para estafar a terceros en el futuro.
Consejos clave para evitar caer en el engaño:
- Cortar la comunicación ante cualquier llamado de un familiar pidiendo dinero o documentos por una urgencia extrema.
- Nunca enviar fotos de escrituras, títulos del automotor o DNI por aplicaciones de mensajería.
- No aceptar transferencias de desconocidos ni realizar "devoluciones" de dinero que ingresó a tu cuenta por error; en ese caso, reportarlo directamente al banco.
- Asentar la denuncia en la comisaría o fiscalía más cercana si se sospecha que la documentación personal está en manos de delincuentes.




