Por qué cuesta seguir un tratamiento terapéutico
En la actualidad hay una gran prevalencia de dolencias crónicas o de larga duración, debido a los avances científicos que han permitido prolongar la vida.
En la actualidad hay una gran prevalencia de dolencias crónicas o de larga duración, debido a los avances científicos que han permitido prolongar la vida. Las dificultades en la adherencia terapéutica en cualquier patología de larga duración o crónica no se refieren sólo al uso de fármacos o al cumplimiento de prescripciones, sino que constituyen un complejo entramado de múltiples y variados factores. Amigo, Fernandez y Pérez ("La adhesión a los tratamientos terapéuticos", en Manual de Psicología de la Salud, de 1998) definen la adherencia como "un comportamiento humano, que implica no solo la aceptación de los régimenes prescriptos por el profesional, sino que también se entiende al paciente como protagonista y actor responsable de sus conductas".Lo anterior implica compromiso y colaboración voluntaria, tanto de la persona como de su entorno, considerando que los factores subjetivos y de la conducta humana constituyen una parte esencial del seguimiento de los tratamientos. La adherencia a las prescripciones producirá cambios en los roles habituales y en las responsabilidades de las personas, afectando así la vida económica, personal y social. Por todo esto, constituye un fenómeno complejo bio-psicosocial que hay que abordar desde múltiples perspectivas.De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, los factores que intervienen en la adherencia son: socioeconómicos, relacionados con el equipo o sistema de asistencia sanitaria, relacionados con la característica de la enfermedad, relacionados con el tratamiento y relacionados con la persona del paciente.Entre los últimos factores mencionados, podemos considerar: el estrés psicosocial, la angustia por efectos adversos, la baja motivación, el grado de conocimiento de la enfermedad, la habilidad para controlar los síntomas, la ausencia de conciencia de enfermedad, la falta de efecto percibido del tratamiento, las creencias negativas en relación con las efectividad, la falta de comprensión o negación de la enfermedad (con la consecuente desvaloración del riesgo para la salud), la frustración vinculada con la percepción del personal asistencial, el temor a la dependencia, la ansiedad y el sentirse estigmatizado por la enfermedad. El abordaje tradicional de la enfermedad no es suficiente y se debe abarcar la integralidad de la persona, incluyendo aspectos subjetivos.Desde la Psicología de la Salud, destacamos la importancia del vínculo con el profesional asistente. Esta relación está atravesada por aspectos conscientes e inconscientes que determinarán su característica y constituirá una parte del tratamiento.En una tesina de grado que dirigí conjuntamente con la Magíster María Soledad Burrone (Delmonte, 2013), se concluyó que el abordaje tradicional no es suficiente y que el factor más relevante es la relación equipo de salud-paciente. Y se resaltó la importancia del trabajo en equipos interdisciplinarios.
*Profesora titular de la cátedra de Psicología Sanitaria A (UNC)-expresidenta del Colegio de Psicólogos.

