Orgullo. Nació en Argentina el primer cerdo modificado genéticamente para trasplantes a humanos

Un consorcio científico argentino logró un desarrollo inédito en la región que podría transformar el futuro de los trasplantes de órganos. El hallazgo abre una puerta que hasta ahora solo habían cruzado dos potencias mundiales.

06 de julio de 2026 a las 12:36 a. m.
Nació en Argentina el primer cerdo modificado genéticamente para trasplantes a humanos
Nació en Argentina el primer cerdo modificado genéticamente para trasplantes a humanos.

Un equipo de científicos argentinos consiguió un logro que posiciona al país en la vanguardia de la medicina regenerativa: nació el primer cerdo clonado y modificado genéticamente de América Latina, pensado para avanzar en investigaciones sobre xenotrasplantes.

Se trata de la posibilidad de utilizar órganos animales para trasplantarlos en seres humanos, una alternativa que gana terreno frente a la escasez global de donantes.

El desarrollo fue posible gracias a la articulación entre la Universidad de Buenos Aires, el Instituto de Investigaciones Biotecnológicas de la UNSAM y la empresa CrofaBiotech. El animal nació en abril, luego de un proceso conocido como "triple knockout", que consiste en desactivar tres genes vinculados al rechazo inmunológico agudo.

Nació en Argentina el primer cerdo modificado genéticamente para trasplantes a humanos.
Nació en Argentina el primer cerdo modificado genéticamente para trasplantes a humanos. (UBA)

Ese rechazo es justamente uno de los principales obstáculos de los xenotrasplantes, ya que puede destruir un órgano trasplantado en cuestión de minutos. Según los investigadores, este es el primer caso registrado en la región y el tercero a nivel mundial, después de experiencias similares en Estados Unidos y China.

La escasez de donantes es un problema urgente en Argentina. De acuerdo con datos del INCUCAI, más de 7.000 personas esperan un trasplante de forma urgente, mientras que la tasa de donantes ronda los nueve por cada millón de habitantes. En lo que va de este año, se concretaron cerca de 900 trasplantes en todo el país.

Cómo fue el proceso científico

El equipo de la UNSAM, liderado por Adrián Mutto, trabajó en la edición genética de las células porcinas. Después, especialistas de la UBA se encargaron de la preparación de la cerda receptora, la transferencia embrionaria y el acompañamiento de toda la gestación hasta el nacimiento del lechón.

La técnica utilizada fue mínimamente invasiva y permitió implantar 120 embriones editados genéticamente. Marcelo Acerbo, veterinario especialista en reproducción porcina de la Facultad de Ciencias Veterinarias, explicó que su equipo fue responsable de sostener la gestación, asistir el parto y comenzar la crianza de los lechones nacidos.

Nació en Argentina el primer cerdo modificado genéticamente para trasplantes a humanos.
Nació en Argentina el primer cerdo modificado genéticamente para trasplantes a humanos. (UBA)

Actualmente hay dos cerdas más preñadas con nuevos clones en desarrollo. La próxima etapa del proyecto apunta a incorporar siete genes adicionales mediante una técnica llamada knock-in, con el objetivo de mejorar la compatibilidad de los órganos porcinos con el cuerpo humano y acercarse a los avances ya logrados en Estados Unidos.

Entre los próximos pasos también figura el control del crecimiento de ciertos órganos, como el corazón o el hígado, que en un cerdo adulto pueden alcanzar un tamaño incompatible con el de una persona. Para eso, los científicos buscan bloquear determinadas hormonas de crecimiento.

Los especialistas remarcan que este nacimiento es solo el punto de partida de un proceso que llevará varios años de investigación. Antes de pensar en pruebas con humanos, el INCUCAI deberá certificar mediante estudios preclínicos que los órganos porcinos no generan rechazo ni riesgos para los pacientes.

El proyecto también enfrenta el desafío de conseguir financiamiento para escalar a una fase comercial, por lo que el equipo de la UNSAM creó una empresa de base tecnológica orientada a captar inversión privada. Mientras tanto, la UBA continúa aportando infraestructura, seguimiento veterinario y capital humano especializado para sostener el desarrollo.