Estudio. Hacer ejercicio por la mañana mejora la presión arterial, la concentración y el estado de ánimo

La actividad física realizada durante las primeras horas del día puede generar beneficios que van más allá del acondicionamiento físico.

25 de junio de 2026 a las 12:43 a. m.
Hacer ejercicio por la mañana mejora la presión arterial, la concentración y el estado de ánimo
Hacer ejercicio por la mañana mejora la presión arterial, la concentración y el estado de ánimo, según estudios científicos.

Cada vez más personas eligen comenzar el día con una caminata, una sesión de entrenamiento o algunos minutos de actividad física. Aunque muchas veces la decisión responde a cuestiones de organización personal, la evidencia científica muestra que el horario del ejercicio también puede influir en distintos aspectos de la salud.

Uno de los trabajos más citados sobre el tema fue difundido en la revista científica Journal of Physiology. Según los resultados de esta investigación, realizar ejercicio físico durante la mañana puede favorecer una mejor regulación de la presión arterial en comparación con quienes concentran su actividad durante la tarde.

Hacer ejercicio por la mañana mejora la presión arterial, la concentración y el estado de ánimo, según estudios científicos.
Hacer ejercicio por la mañana mejora la presión arterial, la concentración y el estado de ánimo, según estudios científicos. (Archivo)

Qué dicen las investigaciones sobre el ejercicio matutino

Además, el estudio observó una mayor sensibilidad a la insulina y efectos positivos sobre la salud metabólica general.

Los investigadores vinculan estos beneficios con la influencia que el ejercicio tiene sobre los ritmos circadianos, los mecanismos biológicos que regulan funciones esenciales del organismo como el sueño, la producción hormonal, la temperatura corporal y el metabolismo. Al activar el cuerpo desde las primeras horas del día, se favorece una sincronización más eficiente de estos procesos.

Los efectos no se limitan al plano físico. Diversos especialistas señalan que entrenar por la mañana también puede impactar positivamente sobre el rendimiento cognitivo.

La actividad física temprana suele asociarse con una mayor claridad mental, una reducción de la sensación de cansancio y una mejora en la capacidad de concentración durante las tareas laborales o académicas.

A esto se suma un factor clave: la exposición a la luz natural. Cuando el ejercicio se realiza al aire libre, la luz solar matutina contribuye a regular el ciclo de sueño y vigilia, favoreciendo un descanso nocturno de mejor calidad. Como consecuencia, muchas personas reportan una mayor sensación de energía y bienestar a lo largo del día.

Sin embargo, incorporar esta rutina no siempre resulta sencillo. Un estudio publicado en Journal of Health Psychology identificó que uno de los principales obstáculos para sostener el ejercicio matutino es la dificultad para vencer la inercia del sueño al despertar.

Esa sensación de pesadez durante los primeros minutos del día suele convertirse en una de las razones más frecuentes para abandonar el hábito.

Los investigadores remarcan que el organismo necesita un período de adaptación para ajustar sus ritmos biológicos a un nuevo horario de entrenamiento. Por eso, la constancia aparece como un factor determinante para consolidar la rutina.

Hacer ejercicio por la mañana mejora la presión arterial, la concentración y el estado de ánimo, según estudios científicos.
Hacer ejercicio por la mañana mejora la presión arterial, la concentración y el estado de ánimo, según estudios científicos. (Archivo)

Entre las estrategias más utilizadas para facilitar ese proceso se encuentran dejar preparada la ropa deportiva la noche anterior, organizar con anticipación el desayuno y reducir las decisiones que deben tomarse al despertar.

Una vez superada la etapa inicial de adaptación, el ejercicio matutino puede convertirse en una herramienta eficaz para mejorar la salud cardiovascular, potenciar la concentración y afrontar la jornada con un mejor estado de ánimo.