Fart walk. Caminar 10 minutos después de comer baja el pico de glucosa, según la ciencia
La tendencia viral conocida como fart walk tiene respaldo científico, aunque los expertos remarcan que sus beneficios dependen del ritmo y la duración de la caminata.
Caminar entre 10 y 15 minutos después de comer mejora la digestión y reduce el pico de glucosa en sangre. La práctica, popularizada en redes sociales como fart walk, consiste en una caminata ligera inmediatamente después de comer.
Esta caminata estimula la motilidad gastrointestinal y favorece el vaciamiento gástrico.
Impacto en el control de la glucosa

Cristina Petratti, especialista en Obesidad y Nutrición y miembro de la Sociedad Española de Obesidad, citó un ensayo de la Universidad George Washington que mostró que tres caminatas de 15 minutos después de las comidas reducen la glucemia promedio más que una caminata única de 45 minutos al día.
Un metaanálisis publicado en Nutrients en 2023 confirmó que la actividad física breve tras comer reduce la glucosa y la insulina hasta un 20-30% respecto a permanecer sentado.
Un estudio de 2024 publicado en Scientific Reports determinó que apenas 10 minutos de caminata inmediata disminuyen el pico glucémico en adultos jóvenes.
"Las caminatas ligeras después de cada comida son una de las estrategias conductuales más efectivas para reducir la hiperglucemia posprandial, incluso en personas sin diabetes", afirmó Petratti.
Beneficios cardiovasculares y emocionales
A nivel cardiovascular, la especialista señaló que estas caminatas mejoran la presión arterial diastólica y la función endotelial, según un estudio publicado en Medicine & Science in Sports & Exercise.
En el plano emocional, indicó que la actividad física ligera tras comer incrementa la liberación de endorfinas y dopamina, lo que reduce la tensión y la ansiedad posprandial.
"No es un efecto placebo, sino la respuesta fisiológica al movimiento", explicó la médica.
La intensidad marca la diferencia

Petratti aclaró que el ejercicio suave tras la comida alivia sensaciones de pesadez y reflujo leve, según un estudio publicado en el European Journal of Gastroenterology & Hepatology.
En cambio advirtió que un esfuerzo intenso inmediatamente después de comer produce el efecto contrario. Un trabajo publicado en Neurogastroenterology & Motility detectó que esto enlentece el vaciamiento gástrico y aumenta el riesgo de reflujo gastroesofágico.
Por eso, la especialista recomendó "un paseo con ritmo cómodo, capaz de mantener una conversación sin dificultad".
Cuánto caminar y con qué frecuencia

Según Petratti, entre 10 y 15 minutos de caminata ligera dentro de los primeros 10 a 20 minutos después de comer son suficientes para generar beneficios.
También mencionó la alternativa de realizar micro-pausas de entre 2 y 5 minutos cada 20 o 30 minutos de estar sentado, según un estudio publicado en Diabetes Care.
La intensidad recomendada es baja o moderada, equivalente a un nivel 2 o 3 en una escala de esfuerzo percibido de 10, con respiración fluida y sin sensación de fatiga.
La especialista remarcó que este hábito puede integrarse como herramienta preventiva frente a la resistencia a la insulina y la diabetes tipo 2, siempre como parte de un estilo de vida que incluya alimentación saludable, actividad física regular y descanso adecuado.



