Salud. Un estudio de Harvard alerta sobre el impacto de la IA en la salud mental laboral

Un informe difundido por la universidad alerta sobre un fenómeno creciente vinculado al uso intensivo de herramientas de inteligencia artificial en el ámbito laboral.

16 de marzo de 2026 a las 12:32 a. m.
Un estudio de Harvard alerta sobre el impacto de la IA en la salud mental laboral
Un estudio de Harvard alerta sobre el impacto de la inteligencia artificial en la salud mental laboral.

La expansión acelerada de la inteligencia artificial en el mundo del trabajo fue presentada durante años como una revolución destinada a mejorar la productividad, reducir errores y optimizar procesos. Sin embargo, a medida que estas herramientas se integran en la vida cotidiana de las empresas, comienzan a surgir nuevas preguntas sobre su impacto real en la salud de los trabajadores.

Un análisis reciente publicado por Harvard Business Review encendió una señal de alerta sobre un fenómeno que empieza a observarse en distintos sectores laborales: el agotamiento mental asociado al uso intensivo de sistemas de inteligencia artificial.

Un estudio de Harvard alerta sobre el impacto de la inteligencia artificial en la salud mental laboral.
Un estudio de Harvard alerta sobre el impacto de la inteligencia artificial en la salud mental laboral. (Archivo)

Qué dice Harvard Business Review sobre la salud mental laboral

Según el informe, aproximadamente uno de cada cuatro trabajadores que utiliza estas tecnologías de forma frecuente experimenta algún tipo de desgaste cognitivo vinculado a su actividad diaria.

Los investigadores describen este fenómeno con el término “brain fry”, que podría traducirse como “cerebro saturado” o “cerebro quemado”. La expresión busca reflejar un estado de fatiga mental provocado por la constante interacción con plataformas digitales y flujos de información generados por sistemas automatizados.

El estudio fue desarrollado por académicos de la Universidad de California, Riverside, junto con especialistas de Boston Consulting Group. Los autores señalan que, aunque la inteligencia artificial está diseñada para facilitar tareas y ahorrar tiempo, en la práctica también puede generar un efecto inverso cuando los trabajadores deben supervisar múltiples procesos automatizados al mismo tiempo.

En muchos entornos laborales actuales, los empleados no solo utilizan herramientas de inteligencia artificial para producir contenido o analizar datos, sino que además deben revisar resultados, corregir errores y coordinar diferentes sistemas tecnológicos de forma simultánea. Esta dinámica puede producir una sobrecarga de información que supera la capacidad de procesamiento mental de las personas.

Uno de los ejemplos analizados en la investigación es el de Steve Yegge, creador de la plataforma Gas Town. Allí se detectó que la velocidad con la que funcionan ciertos procesos automatizados generaba confusión entre los usuarios, quienes debían interpretar en tiempo real una gran cantidad de datos y respuestas producidas por los sistemas.

Un estudio de Harvard alerta sobre el impacto de la inteligencia artificial en la salud mental laboral.
Un estudio de Harvard alerta sobre el impacto de la inteligencia artificial en la salud mental laboral. (Archivo)

Los testimonios recogidos en el informe describen sensaciones de agobio, dificultad para comprender todo lo que ocurre en las plataformas y una percepción de que el ritmo de trabajo se vuelve cada vez más exigente. Entre los síntomas más frecuentes aparecen la dificultad para concentrarse, el aumento del estrés, la fatiga mental y una disminución general del bienestar emocional.

Los especialistas advierten que este problema no se limita únicamente al sector tecnológico. A medida que la inteligencia artificial se expande hacia áreas como la administración, el marketing, la educación o el análisis financiero, el riesgo de saturación cognitiva podría extenderse a una porción cada vez mayor de la fuerza laboral.

Frente a este escenario, los autores del estudio sostienen que el desafío no radica en frenar la innovación, sino en encontrar formas más equilibradas de integrar estas herramientas en la organización del trabajo.

Entre las recomendaciones se encuentran limitar la cantidad de sistemas que un empleado debe supervisar, ofrecer capacitaciones adecuadas y establecer pausas o momentos de desconexión digital.