El perdón: un nuevo comienzo
El perdón es un tema desarrollado por la teología y la filosofía a lo largo de los siglos y, si bien fue abordado por la psicología en las últimas décadas, no es un concepto que el psicoanálisis haya desarrollado.
El perdón es un tema desarrollado por la teología y la filosofía a lo largo de los siglos y, si bien fue abordado por la psicología en las últimas décadas, no es un concepto que el psicoanálisis haya desarrollado.
El psicólogo Robert Enright (2000) define al perdón como la transformación de pensamientos-sentimientos (rencor y odio) y comportamientos negativos (venganza) que tiene una persona en relación con una ofensa. La persona perjudicada se encuentra ligada a la que le hizo daño por el sufrimiento moral, la rabia, el odio. Mientras no acontezca el perdón, no podrá sustraerse al poder del influjo que tienen el ofensor y su ofensa. De esta forma, el no perdonar provoca un drenaje de emociones negativas que ocupan y obstruyen el funcionamiento normal del psiquismo.
Por otro lado, en algunos vínculos puede ocurrir que, luego de reiterados agravios, el odio se erotice y la situación se convierta en una batalla campal. Esto es lo que ocurre entre la pareja estelar del clásico filme de 1989 “La guerra de los Rose”. Esta película, dirigida por Danny De Vito, cuenta la historia de un matrimonio que se separa después de casi dos décadas y dan inicio a una cruel querella en su proceso de divorcio. En este largometraje se pone de manifiesto de modo irónico la ambivalencia afectiva y revela el sutil límite que separa el amor del odio y cómo, a través de una secuencia de ofensas, se desata la hostilidad que estaba reprimida. Ciertamente, aquí no se han condonado las ofensas, no se ha podido volver a empezar; por el contrario, el odio desatado los lleva a la destrucción. En una situación opuesta, cuando acontece el perdón, la hostilidad, los afectos y los razonamientos negativos disminuyen y no porque el ofensor no se los merezca, sino porque el ofendido se ha librado de ellos.
El acto de perdonar es algo íntimo que toma lugar en el psiquismo. Se trata de procesar un agravio que el que perdona cree haber sufrido, de disolver resentimientos, ira e indignación. Perdonar no es olvidar, se trata de recordar sin rencor.
Julia Kristeva (2001), filósofa psicoanalista y escritora francesa de origen búlgaro, tal vez sea la primera que haya trabajado este concepto desde la mirada psicoanalítica. Al definirlo, dice que el perdón suspende el juicio y el tiempo, e invita a un nuevo comienzo. Toma las palabras de Hannah Arendt, quien fundamenta el perdón en el respeto por la dignidad del ser humano, en tanto cada persona es mucho más de lo que hace o piensa y constituye este acto un “volver a empezar”. Asimismo, recuerda las palabras griegas para “perdón” como: “tramitar”, “liberar”, “cambiar de opinión”.
*Miembro de la Asociación Psicoanalítica Argentina y de la Asociación Psicoanalítica Internacional

