Tomá nota. El truco para comer pizza más saludable
El control sobre los ingredientes permite que un "gustito" de fin de semana se convierta en una opción nutritiva y apta para toda la familia.
La pizza suele ser señalada como una comida prohibida en las dietas equilibradas, pero este concepto fue desafiado recientemente en la televisión argentina. Durante una emisión del programa La cocina rebelde, la licenciada en nutrición Romina Pereiro aprovechó la preparación de pizzas napolitanas para aclarar bajo qué condiciones este plato puede considerarse realmente saludable.
Según la especialista, el secreto no está en eliminar la pizza del menú, sino en prestar atención a los detalles de su elaboración e ingredientes. El primer gran "truco" para mejorar la calidad nutricional de la pizza comienza en la base: la masa. Pereiro destacó que el tipo de harina utilizado es un factor determinante para el organismo.
El secreto de Romina Pereiro para una pizza saludable
En este sentido, recomendó optar por las denominadas harinas de fuerza, doble cero (00) o incluso la tres cero (000). La ventaja de estas opciones es que son menos refinadas que la harina común. Al atravesar un proceso de refinamiento menor, este tipo de harinas logra conservar una mayor cantidad de nutrientes, fundamentalmente aquellos que se encuentran en la cáscara del grano de trigo.

De esta manera, el cuerpo recibe un aporte nutricional superior en comparación con las masas industriales o ultraprocesadas. Una vez definida la masa, el siguiente punto crítico son los agregados. La nutricionista fue categórica al explicar qué es lo que realmente aumenta el valor calórico de este plato.
“Si le ponés cuatro quesos o mucho aceite, la pizza se vuelve más calórica”, advirtió Pereiro, señalando que el exceso de grasas saturadas es el principal enemigo de una versión saludable.
Para contrarrestar esto, la experta propuso una fórmula sencilla pero efectiva:
- Moderar la cantidad de queso: no es necesario prescindir de él, sino utilizar una porción justa.
- Priorizar vegetales frescos: el uso de tomate fresco es uno de los pilares recomendados para sumar frescura y vitaminas sin añadir grasas.
- Incorporar ingredientes saludables: la clave está en elegir bien qué ponerle encima para mantener el perfil nutritivo del plato.
Pereiro dejó en claro que la pizza tiene el potencial de ser una comida equilibrada si se evitan los excesos de ingredientes pesados y se eligen materias primas de mejor calidad. Al reducir el refinamiento de la harina y controlar la carga de lácteos y aceites, se logra un producto final que respeta los sabores tradicionales, pero con un impacto mucho más positivo.



