Saludable. Cómo preparar mermelada de mandarina sin azúcar

Con pocos ingredientes y una cocción sencilla, es posible preparar una conserva casera ideal para desayunos, meriendas y postres. El paso a paso para lograr una mermelada de mandarina sin azúcar, con todo el aroma de los cítricos.

22 de julio de 2026 a las 12:46 a. m.
Cómo preparar mermelada de mandarina sin azúcar
La mermelada de mandarina sin azúcar aprovecha el dulzor natural de la fruta y es una alternativa saludable para acompañar tostadas, yogures o postres.

La mermelada de mandarina sin azúcar se convirtió en una de las recetas favoritas de quienes buscan opciones más saludables para el desayuno o la merienda sin resignar sabor. Gracias al dulzor natural de esta fruta y al uso de un edulcorante apto para cocción, es posible obtener una conserva aromática, fresca y perfecta para acompañar tostadas, yogures, panqueques o incluso rellenar postres.

Además de ser una alternativa con menos azúcares agregados, esta preparación permite aprovechar las mandarinas de estación y conservarlas por varios días en la heladera. Lo mejor es que no requiere técnicas complicadas ni ingredientes difíciles de conseguir.

Qué necesitás y cómo preparar esta mermelada de mandarina sin azúcar

Con una cocción lenta y algunos trucos para evitar el amargor característico de la parte blanca de la fruta, el resultado es una mermelada de textura suave, color intenso y un perfume cítrico irresistible. Para eso necesitás:

  • 1 kg de mandarinas.
  • 200 ml de agua.
  • Jugo de 1 limón.
  • Ralladura de 1 mandarina (opcional).
  • Edulcorante apto para cocción equivalente a 200 gramos de azúcar (stevia, sucralosa o el de preferencia).
  • 1 cucharadita de agar-agar o 1 sobre de gelatina sin sabor hidratada (opcional, para una textura más firme).
La mermelada de mandarina sin azúcar aprovecha el dulzor natural de la fruta y es una alternativa saludable para acompañar tostadas, yogures o postres.
La mermelada de mandarina sin azúcar aprovecha el dulzor natural de la fruta y es una alternativa saludable para acompañar tostadas, yogures o postres. (Imagen web)

El primer paso consiste en pelar las mandarinas, retirar todas las semillas y eliminar la mayor cantidad posible de la parte blanca de la cáscara, ya que suele aportar un sabor amargo durante la cocción. Luego, cortar los gajos en trozos y colocarlos en una olla junto con el agua y el jugo de limón.

Incorporar el edulcorante elegido y, si se desea potenciar el aroma cítrico, sumar la ralladura de una mandarina. Cocinar a fuego bajo durante unos 20 a 25 minutos, revolviendo cada tanto para evitar que la preparación se pegue al fondo de la olla. Con el paso de los minutos, la fruta comenzará a deshacerse y el líquido irá reduciéndose hasta adquirir una consistencia más espesa.

Si se busca una mermelada con mayor cuerpo, este es el momento de agregar el agar-agar o la gelatina sin sabor previamente hidratada. Mezclar bien hasta que se integre por completo y cocinar unos minutos más. Finalmente, envasar la preparación aún caliente en frascos de vidrio previamente esterilizados, cerrar bien las tapas y dejar enfriar antes de llevar a la heladera.

Una vez lista, la mermelada de mandarina sin azúcar puede conservarse refrigerada durante varios días y utilizarse en múltiples recetas. Su sabor fresco, su intenso aroma cítrico y la ausencia de azúcar agregada la convierten en una excelente opción para quienes desean disfrutar de un clásico casero con un perfil más saludable.