Recetas. Rica y saludable: cómo hacer la pizza de papa de Ingrid Grudke

La modelo compartió en sus redes una receta liviana, sin harinas y sin gluten, que aprendió de chica en la casa de su mamá.

28 de junio de 2026 a las 12:33 a. m.
Rica y saludable: cómo hacer la pizza de papa de Ingrid Grudke
Rica y saludable: cómo hacer la pizza de papa de Ingrid Grudke.

La búsqueda de opciones saludables, económicas y fáciles de preparar en casa sigue ganando espacio en las redes sociales. Ingrid Grudke, conocida por compartir recetas saludables y de bajo costo, volvió a sorprender a sus seguidores con una propuesta que combina dos placeres: la pizza y el cuidado de la alimentación, sin necesidad de horno ni harinas tradicionales.

La receta de pizza sin harinas de Ingrid Grudke

La clave de esta pizza está en la base: en lugar de harina, Ingrid utiliza papa rallada, lo que la convierte en una alternativa más liviana y apta para quienes evitan el gluten. Los demás ingredientes son los clásicos de cualquier pizza casera: salsa de tomate y queso mozzarella.

La modelo contó en su Instagram que esta preparación no es nueva para ella. Según explicó, la aprendió en la casa de su mamá cuando era chica y desde entonces la siguió haciendo, adaptándola con distintos agregados según el gusto de cada día.

En su versión, Ingrid sumó trocitos de jamón y unas aceitunas verdes, aunque la receta admite otras variantes como morrón, huevo o palmitos, según lo que cada uno tenga en la heladera.

Rica y saludable: cómo hacer la pizza de papa de Ingrid Grudke.
Rica y saludable: cómo hacer la pizza de papa de Ingrid Grudke. (Instagram)

Cómo preparar la pizza de papa paso a paso

Para hacerla en casa, solo se necesitan papas grandes, queso tipo mozzarella y salsa de tomate como ingredientes principales. El primer paso es pelar las papas y rallarlas finamente, ya que esto formará la base de la pizza individual.

Luego, en una sartén antiadherente, se coloca la papa rallada formando una capa pareja que cubra todo el fondo. Se cocina a fuego lento hasta que los bordes empiecen a dorarse y tomen una textura crujiente, una señal de que está lista para darse vuelta.

Con cuidado, se da vuelta la base para que se cocine del otro lado y termine de dorarse de manera uniforme. Mientras eso sucede, es momento de armar la pizza: se extiende una capa de salsa de tomate sobre la superficie y se espolvorea generosamente con queso rallado.

A partir de ahí, cada uno puede sumar lo que más le guste. Las aceitunas, el jamón, el morrón o el huevo son algunas de las opciones que mencionó Ingrid para personalizar la receta según el gusto de cada comensal.

El último paso es dejar que el queso se derrita por completo y que la base quede bien dorada y crujiente, tal como sucede con una pizza tradicional, pero con un perfil nutricional más liviano.

Esta opción se suma a otras recetas saludables que Ingrid comparte habitualmente en sus redes, como budines sin harinas, y que se convirtieron en una referencia para quienes buscan alternativas ricas, simples y accesibles para el día a día.