Paso a paso. La receta de kibinai que conquista en redes: así son las tradicionales empanadas lituanas
Las empanadas lituanas, conocidas como kibinai, son uno de los platos más tradicionales del este europeo y cada vez suman más fanáticos por su masa tierna y sus rellenos abundantes.
La cocina europea guarda recetas tradicionales que, con el paso del tiempo, comenzaron a ganar lugar en distintos rincones del mundo.
Entre ellas aparecen los kibinai, unas clásicas empanadas originarias de Lituania que se destacan por su masa tierna, su relleno abundante y un sabor muy distinto al de las versiones argentinas.
Este plato típico nació en la ciudad de Trakai y forma parte de la gastronomía histórica de la comunidad karaima. Aunque la receta tradicional lleva carne de cordero y cebolla, con los años aparecieron variantes de queso, espinaca e incluso versiones dulces.
Su gran diferencial está en la masa, que combina manteca, huevos y crema agria para lograr una textura mucho más suave y delicada.
Para preparar unos kibinai caseros se necesitan ingredientes simples y fáciles de conseguir.

Ingredientes para la masa
- 500 gramos de harina
- 200 gramos de manteca
- 2 huevos
- 200 gramos de crema agria o crema de leche
- Sal
Ingredientes para el relleno
- 300 gramos de carne cortada en cubos pequeños o carne picada
- 2 cebollas
- Sal y pimienta
- Un chorrito de aceite
Paso a paso para hacer las empanadas lituanas
El primer paso consiste en preparar la masa. En un bowl grande se mezcla la harina con una pizca de sal y la manteca fría cortada en cubos. Luego se incorporan los huevos y la crema hasta formar una masa suave y homogénea.
El secreto está en no agregar harina de más para evitar que quede dura después de la cocción. Una vez lista, se deja descansar en la heladera durante al menos 30 minutos.
Mientras tanto, se prepara el relleno. Las cebollas deben picarse bien finas y cocinarse apenas unos minutos con aceite para que queden tiernas. Después se mezcla la carne cruda con la cebolla y se condimenta con sal y pimienta. Algunas recetas tradicionales agregan un poco de caldo para darle más jugosidad al interior.

Para el armado, se divide la masa en pequeñas porciones y se estira hasta formar discos medianos. En el centro se coloca una cucharada del relleno y luego se cierran realizando un repulgue firme, similar al de las empanadas criollas.
Antes de llevarlas al horno, los kibinai se pincelan con huevo batido para lograr un dorado parejo y brillante. La cocción se realiza en horno precalentado a 200 grados durante aproximadamente 30 minutos o hasta que la superficie quede crocante.



