Fácil y deliciosa. Cómo preparar una mini torta proteica de ricota
Con solo tres ingredientes y lista en pocos minutos, esta mini torta proteica de ricota combina practicidad, textura suave y el clásico sabor del dulce de leche.
A veces el antojo de algo dulce aparece justo después del almuerzo o en plena merienda. Y cuando además se busca una receta rápida, simple y con pocos ingredientes, las preparaciones caseras fáciles ganan protagonismo. En ese universo se destaca la mini torta proteica de ricota y dulce de leche que comparte Daniela Lopilato, una opción cremosa, sin harinas y lista en cuestión de minutos.
La propuesta se volvió viral por su practicidad y por su textura: apenas dorada por fuera y extremadamente suave por dentro. Además, requiere solo tres ingredientes y puede cocinarse tanto en horno tradicional como en air fryer.
Qué necesitás y cómo preparar esta mini torta de ricota
La receta comienza con 300 gramos de ricota magra, un huevo grande y dos cucharadas cargadas de dulce de leche. Todo se coloca en una procesadora y se mezcla hasta lograr una preparación homogénea y cremosa. Luego, la mezcla se distribuye en moldes pequeños y altos para finalmente cocinarla hasta que la superficie tome un tono dorado.

El resultado recuerda a una mezcla entre cheesecake y budín húmedo, pero con un perfil más liviano y un importante aporte proteico gracias a la ricota y al huevo. Esa combinación hace que muchas personas la elijan como alternativa para desayunos, meriendas o incluso postres rápidos.
Uno de los puntos que más destaca Daniela es que no considera necesario utilizar dulce de leche sin azúcar. Según explica, la cantidad utilizada dentro de la receta es pequeña y perfectamente compatible con una alimentación equilibrada para la mayoría de las personas.
“Comer saludable no significa que todo tenga que ser sin azúcar completamente o light”, sostiene la creadora de contenido, quien suele compartir preparaciones prácticas y realistas para el día a día. De todos modos, también aclara que las personas con diabetes o con necesidades alimentarias específicas deben adaptar la receta según las indicaciones de sus profesionales de salud.
Otra de las ventajas de esta mini torta es su versatilidad. Puede servirse tibia, fría o incluso acompañada con frutas frescas, cacao amargo o una cucharada extra de dulce de leche para quienes buscan un sabor más intenso. Con ingredientes simples, pocos pasos y una combinación clásica que nunca falla, podés tener un postre delicioso en casa.



