Tendencia. Paso a paso para preparar los huevos de Pascua planos en casa
Sin forma clásica ni interior hueco, esta versión se volvió viral en las redes sociales por su simpleza, creatividad y facilidad para hacer en casa.
En la previa de Pascua 2026, una nueva tendencia se impone en redes sociales y promete cambiar la forma de disfrutar el chocolate: los huevos de Pascua planos. Lejos del formato tradicional, estas piezas no tienen volumen ni son huecos por dentro, sino que se presentan como placas de chocolate decoradas, fáciles de hacer y altamente personalizables.
La nueva propuesta inunda TikTok con videos de diferentes creadoras de contenido y pasteleras, donde presentan su versión colorida y repleta de toppings, pero plana. Los videos suman miles de reproducciones y comentarios divididos: mientras algunos cuestionan la pérdida de la forma clásica, otros celebraron la practicidad y el menor consumo de chocolate, especialmente para chicos.
Cómo preparar huevos de Pascua planos
Lo cierto es que la receta es simple, económica y no requiere experiencia previa en repostería. Para empezar, se debe limpiar un molde plano con algodón y alcohol, asegurándose de que esté completamente seco. Luego, se derrite chocolate, puede ser negro, con leche o blanco, y, si se desea, se le agrega colorante liposoluble para darle un toque más llamativo.
El siguiente paso es verter el chocolate en el molde y darle pequeños golpecitos contra la mesada para distribuirlo de manera uniforme. Antes de que solidifique, se suman las decoraciones: confites, gomitas, trozos de chocolates rellenos o cualquier ingrediente dulce que aporte textura y color. Una vez firme, se desmolda con cuidado y queda listo para consumir o regalar.
Otra variante que también circula en redes propone invertir el proceso: primero colocar una base de toppings, como confites tipo Rocklets, y luego cubrirlos con el chocolate derretido, logrando un efecto visual distinto al desmoldar.
En tiempos donde la innovación manda, esta versión demuestra que incluso las tradiciones más arraigadas pueden reinventarse sin perder su espíritu.



