Gastronomía. Empanadas de jamón y roquefort: la receta para lograr un relleno cremoso y un sabor equilibrado
Entre las variantes que ganaron popularidad en los últimos años, las empanadas de jamón y roquefort se consolidaron como una de las opciones preferidas para quienes buscan salir de los sabores tradicionales.
Las empanadas forman parte de la identidad gastronómica argentina y admiten una enorme variedad de rellenos. Más allá de los clásicos regionales, algunas combinaciones lograron instalarse como opciones habituales en panaderías, rotiserías y reuniones familiares.
Entre ellas sobresalen las empanadas de jamón y roquefort, una propuesta que combina la intensidad característica del queso azul con una textura suave y fundente.

Secretos para una cocción ideal: cómo lograr una masa crocante
El atractivo de esta receta radica en el equilibrio de sabores. Aunque el roquefort posee una personalidad marcada, la incorporación de mozzarella ayuda a suavizar su potencia y aporta una consistencia cremosa que se mantiene durante la cocción.
El resultado es un relleno que conserva el sabor distintivo del queso azul sin resultar excesivamente invasivo para quienes no están acostumbrados a este tipo de productos.
Para preparar una docena de empanadas se necesitan 200 gramos de jamón cocido cortado en tiras, 150 gramos de queso roquefort desmenuzado, 150 gramos de mozzarella en cubos, 12 tapas para horno, un huevo para pincelar y pimienta negra a gusto.
La elaboración comienza con el precalentamiento del horno a 180 grados. Este paso es importante para asegurar una cocción pareja y una masa crocante desde el primer momento. Mientras el horno toma temperatura, se mezclan en un recipiente el jamón, el roquefort y la mozzarella hasta obtener una preparación uniforme. Luego se agrega una pequeña cantidad de pimienta negra para reforzar el sabor.
El armado requiere distribuir una porción generosa del relleno en el centro de cada tapa. Una vez colocada la mezcla, se humedecen los bordes con agua para facilitar el cierre y se realiza el repulgue tradicional. Los especialistas en cocina recomiendan evitar el exceso de relleno para impedir que las empanadas se abran durante el horneado y pierdan parte de su contenido.
Antes de llevarlas al horno, se pincelan con huevo batido. Este detalle permite obtener una superficie dorada y brillante una vez finalizada la cocción. El tiempo estimado de horneado es de unos 20 minutos o hasta que la masa adquiera un color uniforme.

Otro de los puntos fuertes de esta receta es su practicidad. Las empanadas pueden prepararse con anticipación y conservarse en la heladera durante varios días. También admiten congelación, tanto crudas como cocidas, lo que las convierte en una alternativa útil para resolver comidas rápidas sin resignar sabor.
Gracias a la combinación de quesos y a la presencia del jamón cocido, esta versión ofrece una textura cremosa y un perfil de sabor equilibrado que explica por qué se mantiene entre las variedades más elegidas por los amantes de las empanadas.



