Recetas. 29 de ñoquis: cómo preparar una versión sin amasar y con hongos de pino para sorprender
Una receta que simplifica el proceso tradicional sin perder sabor ni textura. Los hongos de pino elevan el plato a otro nivel con poco esfuerzo.
Cada 29 del mes, millones de hogares argentinos repiten el ritual: preparar ñoquis, poner un billete debajo del plato y pedir deseos. La tradición tiene raíces italianas y una presencia cultural tan fuerte que se sostiene incluso entre quienes no cocinan habitualmente.
El problema es que la receta clásica puede intimidar. Amasar bien, lograr la textura justa sin que queden gomosos ni que se deshagan en el agua: hay variables que complican el resultado.
Esta versión resuelve eso. Sin amasar, con una técnica más parecida a mezclar que a trabajar masa, y con un salteado de hongos de pino que transforma un plato simple en algo que parece de carta de restaurante.

Ingredientes para los ñoquis sin amasar
La base es papa y la proporción entre papa y harina define todo. Menos harina da un ñoqui más suave pero que cuesta manejar; más harina lo hace seguro pero pesado. Esta receta busca el equilibrio.
Para los ñoquis (4 porciones)
- 800 g de papa blanca o negra
- 180 g de harina 0000
- 1 huevo
- 1 yema extra
- ½ cdita de sal fina
- 1 pizca de nuez moscada rallada
Para la salsa de hongos de pino
- 250 g de hongos de pino
- 2 dientes de ajo
- 3 cdas de aceite de oliva
- 100 ml de crema de leche
- 50 ml de vino blanco seco
- Sal, pimienta negra y perejil fresco
- Parmesano rallado para servir
Paso a paso: técnica sin amasar y salteado de hongos
El truco de esta técnica es trabajar con papa bien seca y mezclar rápido. Si la masa descansa mucho, absorbe humedad y se vuelve pegajosa. Lo ideal es ir directo del mezclado a la heladera.
El primer paso es cocinar las papas con cáscara en agua hirviendo con sal hasta que estén tiernas. Escurrir, pelar en caliente y pisarlas bien hasta que quede un puré sin grumos. Dejar enfriar al menos 15 minutos.
Luego, hacer un hueco en el puré, agregar el huevo, la yema, la sal y la nuez moscada. Incorporar la harina de a poco mezclando con un tenedor o espátula. No amasar: solo integrar hasta que se forme una masa blanda pero manejable.
Enharinar la mesada ligeramente. Tomar porciones de masa, formar cilindros del grosor de un dedo y cortar ñoquis de unos 2 cm. Presionar levemente con un tenedor si se desea el surco. Llevar a la heladera 20 minutos mientras se prepara la salsa.
Para la salsa: calentar el aceite en sartén grande a fuego medio. Agregar el ajo fileteado y dejar que tome color sin quemarse. Añadir los hongos, subir el fuego y saltear 4-5 minutos sin mover demasiado para que doren bien.
Desglasar con el vino blanco y dejar evaporar el alcohol un minuto. Incorporar la crema, salpimentar y cocinar 2-3 minutos más a fuego bajo hasta que espese ligeramente. Reservar con fuego mínimo.
Hervir abundante agua con sal gruesa. Volcar los ñoquis en tandas. Están listos cuando suben a la superficie, unos 2-3 minutos. Retirar con espumadera y pasar directo a la sartén con la salsa. Mezclar con movimientos suaves.
Servir de inmediato con perejil picado y abundante parmesano rallado encima. Se puede agregar un hilo de aceite de oliva extra virgen al plato.
Consejo: si los hongos de pino frescos no están disponibles, los hongos como los portobellos al natural también funcionan muy bien. Escurrirlos bien antes de saltear para que no suelten demasiada agua.
El resultado es un ñoqui de superficie suave que absorbe bien la salsa cremosa con el sabor profundo del hongo de pino. Un plato que cumple con el ritual del 29 y también con las expectativas de quien lo come.



