Conflicto. "Zona Fría": el Gobierno nacional desmintió Kicillof y defendió los cambios en los subsidios al gas
En un nuevo capítulo de la confrontación política entre la Casa Rosada y la provincia de Buenos Aires, el Gobierno de Milei salió al cruce del gobernador Axel Kicillof, calificando como una "mentira grosera" sus advertencias sobre la eliminación de los subsidios al gas para millones de bonaerenses.
El eje de la disputa: ¿A cuántos usuarios afecta el recorte?
La tensión escaló este domingo tras las declaraciones de Kicillof, quien aseguró que, de aprobarse la ley oficialista en el Senado, cinco millones de bonaerenses perderían el beneficio del régimen de "Zona Fría".
El mandatario provincial tildó la medida de "crueldad" y acusó al Ejecutivo de descargar el peso del ajuste sobre los hogares.
La respuesta oficial no tardó en llegar a través de un comunicado de la Oficina de Respuesta Oficial. En el mismo, el Gobierno sostuvo que las afirmaciones del gobernador son "puro victimismo político". Según los datos difundidos por el Ejecutivo:
- La quita del subsidio generalizado alcanzará únicamente a 657.000 usuarios de ingresos altos.
- Se considera en esta categoría a hogares que perciben más de $ 4,1 millones mensuales (equivalente a tres canastas básicas).
- Por el contrario, 570.391 usuarios que cuentan con subsidio focalizado (SEF) mantendrán el beneficio completo.
- Para quienes consideren que deben conservar el subsidio, se recordó que sigue vigente el Registro de Acceso a los Subsidios a la Energía (Resef) para una evaluación técnica de cada caso.
El argumento económico: evitar un "impuesto encubierto"
Desde la administración de Milei defendieron la necesidad de reformar el esquema actual argumentando razones fiscales. Según el comunicado, mantener el sistema vigente implicaba un déficit de $ 485 mil millones.
De no realizarse estos cambios, el Gobierno advirtió que se vería obligado a subir la alícuota de gas para todos los argentinos del 7,5% al 11%. El oficialismo calificó esta posibilidad como un "impuesto encubierto" en la factura de todas las familias, incluyendo a los sectores más pobres, para subsidiar a los hogares de mayores ingresos.
Además, el Ejecutivo proyectó que más de la mitad de los usuarios afectados por la quita tendrán un impacto moderado en sus bolsillos, con aumentos promedio de menos de $ 3.000 por mes.
Un escenario de crisis social
Por su parte, Kicillof urgió al Senado a rechazar la medida, señalando que el país atraviesa una situación crítica marcada por la desocupación y la caída de salarios.
"La vida entera se complica para una proporción inmensa de argentinos", sentenció el gobernador, comparando la inacción de Milei ante el aumento de la energía con las medidas de protección tomadas en otros países frente a los conflictos internacionales.



