
El clima social volátil, otro desafío para Milei
Por
Redacción La Voz
Javier Milei continúa encabezando la carrera presidencial hacia 2027. Esa es la principal conclusión de la actualización de julio del Votómetro Argentina, la herramienta elaborada por la Fundación CiGob junto con la consultora española Redlines Estrategia y Comunicación que integra todas las encuestas públicas disponibles, las pondera según distintos criterios metodológicos y proyecta escenarios probabilísticos mediante simulaciones estadísticas.
El nuevo informe incorpora 121 encuestas públicas, cuatro más que la edición presentada en junio, lo que amplía la base de información sobre la que se construyen las estimaciones.
La fotografía general cambió poco respecto del mes anterior. El oficialismo sigue siendo la primera fuerza política del país y mantiene una ventaja clara sobre el peronismo. El escenario predominante continúa siendo un balotaje entre Milei y el candidato que finalmente designe el justicialismo, identificado en el informe con Axel Kicillof como la referencia más consistente de ese espacio.
Los números muestran que La Libertad Avanza registra una intención de voto ponderada de 34,4%. El PJ es segundo con 27,4%. Mucho más atrás quedan PRO y Juntos con 5,9%; el Frente de Izquierda con 5,4%, Provincias Unidas con 3,9%, otros espacios con 6,8% y un universo de indecisos que todavía representa el 16,1% del electorado.
La comparación con junio muestra un escenario de notable estabilidad, ya que en la medición anterior La Libertad Avanza reunía 34,4%. El nuevo informe mantiene exactamente el mismo porcentaje.
Similar es el caso del peronismo, que pasa de 26,9% a 27,4%, una mejora de medio punto; el PRO y Juntos desciende apenas una décima, y el Frente de Izquierda sube una décima, Provincias Unidas pierde dos décimas, otros espacios retroceden una décima y los indecisos bajan de 16,4% a 16,1%.
Ese dato resulta relevante porque el Votómetro no refleja el resultado de una única encuesta, sino que resume el comportamiento de más de un centenar de estudios realizados por consultoras con metodologías diferentes, tamaños muestrales distintos y fechas de relevamiento distribuidas a lo largo de los últimos meses.

El propio informe explica que el objetivo consiste en organizar, jerarquizar e integrar la información disponible para construir escenarios probabilísticos y ofrecer una lectura sistemática de un proceso electoral dinámico.
La metodología parte del principio de que no todas las encuestas poseen la misma calidad estadística ni la misma capacidad predictiva. Por esa razón, el modelo asigna un peso diferente a cada una.
Cada estudio recibe una ponderación según cinco variables. El momento en que fue realizado, la calidad histórica de la consultora, los sesgos sistemáticos detectados en elecciones anteriores, el contexto editorial donde fue difundido y la metodología utilizada para realizar el relevamiento.
Según explican los autores del trabajo, ese mecanismo busca reducir el impacto que puede tener una encuesta aislada con resultados atípicos. Y por eso, en lugar de reaccionar frente a cada nuevo sondeo, el sistema incorpora todas las mediciones disponibles en un mismo modelo estadístico.
El informe también incorpora una evolución temporal que permite observar cómo fue cambiando el promedio de cada espacio desde comienzos de 2024. Allí aparecen algunos elementos que ayudan a interpretar la estabilidad actual.
El informe también incorpora una evolución temporal que permite observar cómo fue cambiando el promedio de cada espacio desde comienzos de 2024. Allí aparecen algunos elementos que ayudan a interpretar la estabilidad actual.
La curva de La Libertad Avanza muestra un crecimiento sostenido durante buena parte de 2025, alcanza uno de sus niveles más altos hacia fines de ese año y comienza luego una moderada pendiente descendente durante los primeros meses de 2026, hasta estabilizarse en torno de los actuales 33 puntos.

El peronismo exhibe una trayectoria mucho más estable, con pequeñas variaciones alrededor de los 28 puntos. PRO y Juntos permanece alrededor del 6%, mientras que Provincias Unidas y el Frente de Izquierda muestran oscilaciones menores.
Ese gráfico ayuda a entender una de las conclusiones centrales del informe. No hay un derrumbe del oficialismo. Tampoco aparece una recuperación contundente de la oposición. Lo que comienza a observarse es una desaceleración del impulso electoral que había mostrado La Libertad Avanza durante gran parte de 2025.
Los propios autores del estudio utilizan una formulación prudente, ya que sostienen que julio prolonga una tendencia desfavorable para el oficialismo, aunque aclaran que todavía no alcanza significación estadística para hablar de un cambio de ciclo.
Pero, además, las simulaciones realizadas mediante el método Monte Carlo continúan asignando apenas un 3% de probabilidades a un triunfo oficialista sin necesidad de segunda vuelta. El restante 97% conduce a un balotaje entre Milei y el peronismo.
Como se sabe, para ganar en primera vuelta un candidato debe superar el 45% de los votos afirmativos o alcanzar al menos el 40% con una diferencia superior a 10 puntos sobre el segundo. Hoy ninguna de esas condiciones aparece reflejada en el promedio estadístico.
Con 34,4%, Milei continúa siendo el candidato individual más competitivo del sistema político. La distancia sobre el peronismo ronda los siete puntos, un margen importante para liderar la elección aunque insuficiente para evitar una segunda vuelta.
La persistencia de un 16,1% de indecisos es otro elemento central para interpretar el escenario. Se trata de un volumen equivalente a casi la mitad del caudal que tiene La Libertad Avanza. Nada menos que un segmento que conserva capacidad para modificar el mapa electoral durante los próximos meses.
El informe recuerda además que la oposición todavía carece de candidaturas confirmadas y subraya que Milei es el único candidato oficializado por su espacio político. Tanto el peronismo como PRO, Provincias Unidas y el Frente de Izquierda mantienen abierta la discusión sobre quién encabezará sus respectivas fórmulas.
La actualización también muestra que la imagen presidencial permanece prácticamente estable respecto de junio. La aprobación ponderada pasa de 39,5% a 39,2%. La desaprobación aumenta de 56% a 56,2%. El saldo neto empeora apenas medio punto y se ubica en -17 puntos porcentuales.
El comportamiento conjunto de ambas variables muestra que Milei conserva niveles de aprobación inferiores a su intención de voto. El fenómeno ya aparecía en mediciones anteriores y volvió a verse en julio. Los consultores explican que, en términos políticos, significa que una parte del electorado continúa dispuesta a respaldarlo electoralmente, aun manifestando reparos sobre su gestión cotidiana.
Los autores introducen, de todos modos, una advertencia metodológica: el Votómetro no pretende anticipar el resultado electoral. Su objetivo consiste en estimar probabilidades a partir de toda la información disponible. Con más de un año por delante, candidaturas todavía indefinidas y un volumen importante de indecisos, el escenario permanece abierto.