Presión tributaria. Villa Carlos Paz y las tasas municipales: Estamos por debajo del promedio provincial

La gestión de Esteban Avilés salió a aclarar el debate sobre sus tasas municipales. El argumento central es que las alícuotas más altas apuntan a desalentar industrias que no encajan con el perfil turístico de la ciudad. Y a cuidar los comercios pequeños.

27 de febrero de 2026 a las 06:42 p. m.
Redacción La Voz
Villa Carlos Paz y las tasas municipales: Estamos por debajo del promedio provincial
Esteban Avilés, intendente de Villa Carlos Paz.

En el mapa de presión tributaria municipal que el Gobierno nacional instaló como campo de batalla político, Villa Carlos Paz aparece como uno de los municipios con tasas más elevadas de la provincia de Córdoba. Las cifras, publicadas en planillas comparativas en la web de Transparencia Municipal, mostraban alícuotas para actividades industriales de entre 0,65% y 3,60% (rango máximo compartido con pocos municipios cordobeses) y una tasa para actividades financieras del 3,90%.

Ante esos números, el municipio salió a aclarar y puntualiza la situación.

Fuentes de la gestión del intendente Esteban Avilés ofrecieron una lectura alternativa que buscar reencuadrar los datos. El primer argumento es comparativo. "A nivel provincial, la ciudad está por debajo del promedio con respecto a alícuotas generales de otras localidades", dijeron.

La afirmación es sostenible si se mira el conjunto de la tabla. En actividades financieras, por ejemplo, Río Tercero lidera con 5,50%, Córdoba capital aplica 5%, San Francisco 4,80% y Villa María 4,75%. Carlos Paz, con 3,90%, efectivamente queda en la parte media-baja del ranking, aunque el debate planteado por el Gobierno de Milei se concentró en los máximos sectoriales donde la ciudad (y en algunos ítems, como Industria, sí aparece entre las más caras).

El segundo argumento es sobre términos de política urbana ya que desde la Municipalidad sostienen que las alícuotas más altas - como es el caso de Industria- no son recaudatorias, sino disuasorias. "En Villa Carlos Paz no hay industrias contaminantes, por ende desalentamos su radicación así como aquellas que no coincidan con el perfil de ciudad", explicaron.

El dato es que la ciudad serrana no tiene fabricación de sustancias químicas, caucho ni plástico, y la normativa local también restringe hipermercados y supermercados. De esta manera, aclararon, la tasa no pretende financiar servicios para esas actividades (que no existen) sino encarecer su eventual llegada. Es un instrumento de zonificación económica con el formato de tributo.

Eso tiene lógica en términos de planificación territorial, pero abre una pregunta técnica que el portal de "Transparencia Tributaria Municipal" del Gobierno nacional no está equipado para responder: ¿cómo se distingue, en una tabla de alícuotas, entre una tasa punitiva-disuasoria y una tasa recaudatoria desproporcionada? La crítica de fondo que varios intendentes cordobeses le hacen al sitio oficial, que medir presión fiscal con cuatro planillas es una simplificación riesgosa, como dijo Marcos Torres desde Alta Gracia, encuentra aquí un ejemplo.

Comercio de proximidad

El tercer eje de la explicación municipal apunta al comercio de proximidad, ya que en el caso de la tasa por Hipermercado, llega al 4,80% en su rango máximo.

"Desde el 2011 priorizamos a nuestro comercio local", señalaron, y mencionan los más de 430 pequeños negocios familiares, como despensas y autoservicios, son resultado de una política deliberada de protección del tejido socioeconómico. La Carta Orgánica de la ciudad, invocan, respalda esa orientación.

La lectura es que gravar más a las grandes superficies no es un exceso fiscal sino una forma de nivelar la cancha entre el capital concentrado y el comercio barrial.

Un argumento que tiene antecedentes en economías urbanas de todo el mundo, aunque su eficacia concreta en Carlos Paz sea difícil de aislar de otros factores.