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Política

Más y menos. Del “vamos bien” del Gobierno a la realidad del “metro cuadrado”

La realidad del “metro cuadrado” no es igual para todos, como tampoco el “vamos bien” es igual para los distintos sectores ni para todos los actores de una misma actividad.

15 de mayo de 2026, 19:45
Del “vamos bien” del Gobierno a la realidad del “metro cuadrado”
El viceministro de Economía, José Luis Daza, estuvo el jueves pasado en Córdoba, invitado la Bolsa de Comercio de Córdoba. Brindó un panorama optimista de la economía del país (Pedro Castillo)

El Gobierno nacional despliega optimismo y un “vamos bien” en los discursos, mientras familias y pequeñas y medianas empresas observan con cautela la realidad del “metro cuadrado”.

Ese espacio se define en la jerga común como el balance sobre la coyuntura que cada agente económico realiza en su vida cotidiana y en su trabajo.

Javier Milei y su equipo trabajan para recrear expectativas de que será mejor lo que vendrá. Hasta exageran en que llegarán “los mejores 18 meses de la historia argentina”.

José Luis Daza, viceministro de Economía de la Nación, dijo en Córdoba el jueves último que “todas las piezas se están calzando para obtener el mejor comportamiento en décadas”.

En otro párrafo, sostuvo: “Argentina es el país más robusto en el mundo”, tras recordar los elogios de la titular del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva.

La ponderación de la jefa del FMI sobrevino tras destacar los superávits fiscal y de cuenta corriente, además de las reservas de petróleo y de gas, en un mundo convulsionado por los dos principales combustibles.

Los analistas internacionales prevén una fuerte suba del petróleo –¿en julio?–, si no se resuelve el cierre del Estrecho de Ormuz, al tiempo que se agotan las reservas mundiales.

Tanto el FMI como el Banco Central de Argentina aluden a un probable “shock disruptivo” por la guerra en Medio Oriente, con fecha de resolución incierta e impacto en el crecimiento y en la estabilidad global.

“Vamos bien”

La intervención de Daza en la Bolsa de Comercio de Córdoba despertó aplausos y también miradas de sorpresa entre los presentes, dado el optimismo que transmitió el funcionario.

Antes de su intervención, Manuel Tagle, titular de la entidad, reconoció las dificultades actuales y las dudas que existen sobre la continuidad del plan económico.

José Luis Daza y Manuel Tagle, durante el evento que organizó la Bolsa de Comercio de Córdoba. (Pedro Castillo)
José Luis Daza y Manuel Tagle, durante el evento que organizó la Bolsa de Comercio de Córdoba. (Pedro Castillo) (Pedro Castillo / La Voz)

“No hay otro camino”, advirtió al auditorio, pese a reconocer que “hay un riesgo de fatiga de ciertos sectores”.

También fue optimista sobre lo que vendrá: “El proceso será virtuoso en el corto plazo”, enfatizó, y destacó el aumento de la demanda en autos, en motos y en lotes.

El “vamos bien” es visible en las clases sociales media alta y alta, que no esconden su buen pasar y lo exhiben como parte de un cambio cultural.

La transformación es validada por el consultor Fernando Moiguer, quien evaluó el nuevo comportamiento de las 800 mil personas que en Córdoba están en la cima de la pirámide social.

La “economía dual”, como la definió el titular de la Unión Industrial Argentina (UIA), Martín Rappallini, tiene su pico en la zona cordillerana, con producciones récord en oro, en plata y en litio, que generaron U$S 4.700 millones en exportaciones.

El boom minero se completa con los incalculables yacimientos que se descubren en San Juan. El shale oil (petróleo) y el shale gas explotan en Vaca Muerta. YPF anunció ayer la mayor inversión de la historia, al comprometer U$S 25 mil millones para potenciar esa área neuquina.

Daza aportó un dato interesante para las previsiones futuras: las inversiones se concentran en sectores transables, con lo cual es esperable una “lluvia de dólares” por esos fondos y por las exportaciones.

Así, el dólar no se disparará. Esto obligará a la industria y al comercio a ser cada vez más competitivos frente a la importación.

“Vamos mal”

La cautela aún forma parte de los sectores medios, mientras cierta decepción es visible en los más vulnerables.

La desaceleración de la inflación en abril –2,6% respecto del 3,4% de marzo– mostró que servicios como transporte, educación, comunicaciones, vivienda, agua, electricidad, gas y combustibles estuvieron por encima del promedio.

El alivio fue en alimentos y bebidas (1,5%), lo que se mantendría este mes.

Para el Gobierno, descontada la inflación, los salarios con aportes a la seguridad social están 3% por encima de noviembre de 2023.

Esa medición incluye a aportantes con ingresos altos: trabajadores de la “economía cordillerana”, bancarios y aceiteros, entre otros.

Mientras, empleados de la administración pública, de la salud y docentes están en la base de la pirámide, con ingresos por debajo de la inflación.

La realidad del “metro cuadrado” no es igual para todos, como tampoco el “vamos bien” es para todos los sectores ni para para los actores de una misma actividad.

Incluidos los políticos, cada cual cuenta cómo le va en la feria.