Claudio Puértolas, presidente de Epec "Sin subsidios, la tarifa eléctrica muestra el costo real de la energía"

La empresa, convertida en SA, cerró el año pasado con superávit y pagó la BAE en una sola cuota. Acentuará su política de inversiones y será importadora directa de medidores.

21 de marzo de 2026 a las 06:00 p. m.
"Sin subsidios, la tarifa eléctrica muestra el costo real de la energía"
Presidente de Epec Claudio Puértolas en la sede Deán Funes de Villa Páez, donde se controla el servicio en baja, media y alta tensión. (Javier Ferreyra / La Voz)

A dos años y meses de haber asumido y luego de haber convertido a la empresa en sociedad anónima, el presidente de Epec, Claudio Puértolas, analiza el impacto de la quita progresiva de subsidios nacionales en las facturas eléctricas que para los consumos residenciales más altos llegan con fuertes incrementos. Explica cómo se financian las inversiones en la red provincial y qué peso tienen los impuestos en el valor final de la factura. También anticipa un balance de 2025 con superávit y nuevas medidas para buscar eficiencia en la empresa.

–Estamos a mitad de marzo. ¿Cómo fue el verano en materia de demanda eléctrica y calidad del servicio?

–Fue un verano bastante benigno. No tuvimos contingencias importantes porque no se dieron esas olas de calor prolongadas que suelen poner al sistema bajo presión. En otras temporadas se produjeron varios días seguidos con temperaturas superiores a los 40 grados y noches que no bajaban de 25, lo que hace que el sistema no pueda relajarse. Este año no ocurrió eso y, por lo tanto, no hubo grandes contingencias ni cortes significativos.

"Creo que el subsidio debe estar focalizado en la demanda y no en la oferta", dice Puértolas. (Javier Ferreyra / La Voz).
"Creo que el subsidio debe estar focalizado en la demanda y no en la oferta", dice Puértolas. (Javier Ferreyra / La Voz). (Javier Ferreyra )

–¿En qué punto influyeron las inversiones que viene realizando Epec?

–Influyen las dos cosas. El clima ayudó, pero también venimos preparando el sistema desde hace años. Desde 2018 se viene trabajando en inversiones importantes y en 2025 prácticamente duplicamos el nivel de inversión que traíamos. El objetivo fue fortalecer la red para enfrentar las contingencias del verano, que es cuando se producen los picos de demanda.

–En un país sin crédito, Epec anunció días atrás inversiones muy importantes en infraestructura. ¿Cómo se financian?

–Hay varias obras relevantes. Por ejemplo, el proyecto que vincula La Falda con Cruz del Eje incluye una línea de alta tensión, una estación transformadora y los distribuidores que conectan con la ciudad. Esa inversión total ronda los $100.000 millones entre 2026 y 2027. También estamos construyendo infraestructura en el valle de Calamuchita, con una estación transformadora y una línea de 132 kilovoltios en doble terna que ya está en ejecución. Allí estamos hablando de unos $70.000 millones. Pero una de las obras más importantes es la nueva línea de alta tensión que parte de la estación Malvinas y llega a la zona oeste de la ciudad de Córdoba. Esa obra está entre $35.000 y $40.000 millones.

–¿Y de dónde salen los fondos?

–Una parte se financia con el Fondo para el Desarrollo Energético Provincial. Ese fondo se recauda a través de la factura eléctrica y luego el Ministerio de Infraestructura lo gira a la empresa para inversiones. Otra parte se financia con recursos propios de Epec. El Fodep es un instrumento muy importante. No sólo alcanza para invertir sino que además está auditado por la autoridad de aplicación. Cada peso que se recauda con ese fondo se destina a obras de infraestructura eléctrica.

–Y el valor agregado de distribución (VAD) alcanza para pagar los salarios y los gastos administrativos?

–Sí. La empresa viene mostrando superávit tanto operativo como financiero. El balance del último ejercicio está terminado, lo tengo en mi escritorio para firmarlo y en breve se publicará. El resultado es positivo y eso nos permite reinvertir en infraestructura.

–¿Se pagó la bonificación anual por eficiencia a los empleados?

–Sí, se pagó. La BAE se abonó completa durante el verano y también se aplicó la actualización salarial correspondiente. Hemos tenido un buen diálogo con los sindicatos y eso ayudó a mantener la estabilidad interna de la empresa.

El balance de Epec del año pasado está a la firma y dio superávit, adelantó el titular de la compañía.
El balance de Epec del año pasado está a la firma y dio superávit, adelantó el titular de la compañía. (Javier Ferreyra )

–La gente muchas veces escucha hablar de inversiones, eficiencia y números, pero al mismo tiempo recibe facturas cada vez más altas. ¿Hasta dónde es la Nación y desde dónde es Epec la responsable?

–Hay que distinguir dos cosas. Córdoba históricamente no subsidió el valor agregado de distribución. Eso significa que tanto Epec como las cooperativas eléctricas deben financiar su operación con la tarifa. Lo que sí ocurrió durante muchos años fue que el Estado nacional subsidiaba el precio de la energía mayorista. Eso hizo que el costo real no se reflejara en la factura.

–Y ahora, en busca de equilibrio fiscal, dice el Gobierno, cambió la política.

–Exactamente. El Gobierno nacional decidió avanzar en una quita de subsidios primero muy fuerte y luego progresiva. Eso genera saltos importantes en la tarifa final porque la energía que compra Epec ahora tiene un costo más alto.

–¿De cuánto fue ese salto? ¿80 por ciento?

–No. Depende mucho del tipo de usuario. Si un cliente pierde subsidios el impacto puede ser significativo. En algunos casos el aumento es muy marcado porque pasa a pagar el precio pleno de la energía.

–Pero el usuario ve la factura de Epec no la del MEM.

–Claro. La factura la envía Epec y por eso muchas veces la percepción es que la suba viene de la empresa. Pero hoy el costo de la energía y el valor agregado de distribución están prácticamente en un 50% cada uno dentro de la tarifa.

–¿Y los impuestos? No es su área, ¿pero se podrían bajar?

–Ahí hay otro punto importante. Cuando se suman los impuestos, cerca del 40% de la factura final corresponde a tributos.

–¿Cómo se compone ese porcentaje?

–El usuario residencial tiene 21% de IVA, un 10% del Fodep y aproximadamente un 10% de ordenanza impositiva municipal. En algunas localidades ese porcentaje municipal puede ser incluso mayor.

–Es decir que el componente impositivo pesa mucho.

–Sí, es significativo. Muchas veces se discute el costo de la energía o el costo de la distribución, pero también hay que tener en cuenta el peso de los impuestos en la factura.

–¿Le parece adecuada la política de la Nación? ¿Cuál es su opinión personal?

–Creo que el subsidio debe estar focalizado en la demanda y no en la oferta. Hay usuarios que pueden pagar la tarifa plena y otros que no. En esos casos el subsidio tiene que dirigirse al usuario que realmente lo necesita. En Córdoba tenemos tarifa social y ese esquema apunta justamente a ese criterio.

–¿Qué pasó con los usuarios que estaban en las categorías N2 y N3 del esquema nacional?

–Hay una parte que mantiene subsidios y otra que los perdió. También hay muchos usuarios que nunca se inscribieron en el registro y por defecto quedaron como N1, es decir, sin subsidio.

–Mirando hacia adelante, ¿cómo cree que evolucionarán las facturas en los próximos meses?

–La clave va a estar en dos factores: la política de subsidios y el consumo. Las facturas más altas suelen aparecer después del verano, por el uso de aire acondicionado, y en invierno por la calefacción. Por eso también trabajamos mucho en eficiencia energética.

–En un contexto de tarifas más realistas en medio de una caída de ingresos.

–La energía tiene un costo y la tendencia es que ese costo se refleje cada vez más en la tarifa. Por eso es fundamental usarla de manera eficiente y al mismo tiempo seguir invirtiendo para garantizar calidad de servicio.

–Más allá del costo de la energía, ¿qué hizo Epec para mejorar su eficiencia?

–Trabajamos en dos ejes principales. Por un lado, bajar costos operativos. Por otro, incorporar tecnología al sistema. Un ejemplo es la telemedición. Nos permitió implementar mantenimiento predictivo en los transformadores. Con ese sistema logramos ahorrar aproximadamente U$S 1 millón entre 2022 y 2023 y cerca de U$S 1,8 millón entre 2023 y 2024. Hoy tenemos alrededor de 300.000 medidores inteligentes instalados y el objetivo es llegar al 100% de los usuarios hacia 2027.

–¿Son equipos nacionales?

–Importados. Los medidores más grandes vienen de China y ahora decidimos importar directamente. Eso nos permite reducir costos y mejorar la eficiencia de la compra.

–¿Epec se está convirtiendo en importador directo?

–En realidad ya lo era en algunos casos, pero ahora vamos a hacerlo de manera más sistemática. Todo lo que podamos hacer para bajar costos y mejorar la eficiencia lo vamos a hacer.

–¿Qué beneficios tienen los medidores inteligentes para el sistema eléctrico?

–Permiten gestionar mejor la demanda. Por ejemplo, estamos trabajando en tarifas diferenciadas por banda horaria. Tenemos una tarifa especial para quienes cargan vehículos eléctricos durante la noche. Entre las 23 y las 5 el valor agregado de distribución tiene un descuento del 50%, lo que implica que la tarifa final puede ser aproximadamente un 25% más barata.

–¿Por qué es importante ese esquema?

–Porque el sistema eléctrico tiene picos de demanda muy concentrados. Si uno mira el sistema provincial, el 85% de la capacidad se utiliza sólo durante unas 80 horas, mientas que un año tiene 8.760 horas. Si logramos que parte del consumo se traslade a la noche, podemos usar mejor la red y diferir algunas inversiones.