Rumbo a 2027. De la Sota se acerca al peronismo de centro: reunión con Juan Manuel Olmos en Córdoba
La diputada nacional se mostró con el dirigente porteño, representante del "peronismo de centro", que busca ser alternativa al kirchnerismo. Olmos negó que se esté trabajando en candidaturas presidenciales, pero no descartó a una mujer.
La diputada nacional Natalia de la Sota y el dirigente peronista Juan Manuel Olmos se reunieron esta semana para mostrar coincidencias políticas que van más allá de una reunión de dirigentes. Ambos plantearon la necesidad de comenzar a construir una alternativa nacional al gobierno de Javier Milei, con un perfil federal y centrado en la producción, el trabajo, la educación, la ciencia y la tecnología.
No es menor en el encuentro, ya que significa un guiño al "peronismo de centro" que intenta construir Olmos, junto a Victoria Tolosa Paz y Guillermo Michel, y que se diferencia del kirchnerismo.
El encuentro, realizado en Córdoba (Olmos viajó especialmente), fue presentado por De la Sota como una instancia de discusión sobre "el presente y el futuro de la Argentina". A través de sus redes sociales, la legisladora sostuvo que "la eventual continuidad de este modelo regresivo le hará daño al país", por lo que consideró "imprescindible construir una alternativa sólida al gobierno de Milei".
En esa línea, afirmó que ambos coincidieron en que "el camino es el diálogo con fuerte sentido federal, la prioridad puesta en la producción y el trabajo, la educación, la ciencia y la tecnología", con el objetivo de impulsar "una propuesta de renovación y justicia social para el futuro de la Argentina".
Olmos reforzó ese diagnóstico. También a través de un mensaje público sostuvo que comparte con De la Sota "una mirada común: construir una alternativa nacional frente a Milei". Según el dirigente, "el modelo económico libertario deteriora los salarios, endeuda a las familias, destruye empleo registrado y cierra fábricas", mientras que el desfinanciamiento de las universidades, la salud pública y la asistencia a las personas con discapacidad obliga a "proponer otro camino".
Para el dirigente, el desafío del peronismo es diseñar "un programa de futuro, con impronta federal, que garantice orden macroeconómico con justicia social, basado en la producción y el trabajo".
Profundizar el diálogo
Este martes, entrevistado por La Voz en Vivo, Olmos explicó que el viaje a Córdoba tuvo un objetivo específico: profundizar el diálogo político con la diputada cordobesa.
"Fui a juntarme con Natalia Sota porque es una dirigente muy valiosa, que está teniendo una posición muy clara en el Congreso, con mucha nitidez en cuanto a la oposición a las políticas que de Milei", sostuvo.
Además, destacó el perfil técnico y político de la legisladora. "Encontré una persona con mucha profundidad al momento de analizar las cuestiones de la economía, del interés de las provincias. Es una dirigene con sensibilidad en la cuestión de la discapacidad y de las universidades", señaló.
Según Olmos, De la Sota representa además una referencia para el debate interno que debe afrontar el peronismo. "Es fundamental trabajar para tener una alternativa, no solamente quedarse en la crítica o en la oposición. También poder plantear propuestas alternativas", afirmó.
Consultado sobre si había mantenido contactos con el Gobierno provincial durante su visita, respondió que no. Aclaró que el viaje estuvo exclusivamente orientado a conversar con De la Sota y su equipo sobre "lo que vemos del peronismo, lo que vemos del futuro de la Argentina, lo que vemos de la actualidad y de cómo se construye una alternativa para darle a los argentinos".
Esa alternativa, explicó, debe ser "viable, confiable" y tener como ejes "la producción, el trabajo" y los problemas concretos de la sociedad, sin limitarse a las urgencias coyunturales.
Reconstrucción
Uno de los conceptos centrales que dejó el dirigente fue que el peronismo no debe comenzar la reconstrucción definiendo un candidato presidencial, sino un programa común. "Tiene que ser colectiva la construcción. La construcción detrás de un solo dirigente no estaría funcionando", afirmó.
Para Olmos, el primer paso consiste en debatir un proyecto de gobierno. "Primero hay que debatir un programa. No puede volver a pasar que el único objetivo sea juntarse para ganarle a otro", planteó.
En ese sentido, advirtió sobre los riesgos de repetir experiencias de coaliciones armadas únicamente con fines electorales. "El amontonamiento de dirigentes no sirve. Nos quedó demostrado que los frentes electorales, donde lo único que se hace es 'ganémosle a fulano', terminan teniendo contradicciones al momento de llevar adelante políticas públicas", sostuvo.
Por eso insistió en que "más que seleccionar un candidato, hay que dar el debate de ideas". A su juicio, "el tiempo de los candidatos va a ser el año que viene".
Frente a la ventaja que hoy parece tener Milei al instalar una agenda de reelección mientras la oposición aún busca reorganizarse, Olmos relativizó la preocupación por los tiempos políticos.
"Es lógico que el Presidente quiera reelegir. El problema es adónde nos lleva la reelección", dijo. Según su análisis, una continuidad del actual modelo conduciría a un esquema similar al peruano: "Estabilidad de la moneda, estabilidad económica y macroeconomía ordenada, pero con una desigualdad y una primarización de la economía, con mucha informalidad y sin capacidad de contener a la mayoría".
Por eso insistió en que la discusión debe concentrarse en ofrecer "otro modelo y otro camino".
El dirigente también apeló a la experiencia reciente para sostener que todavía hay margen para construir una alternativa competitiva. Recordó que el propio Milei se consolidó como opción presidencial pocos meses antes de la elección y consideró que los procesos electorales argentinos suelen acelerarse sobre el final.

"Es el tiempo de hablar de políticas públicas, de economía, de tener miradas comunes, de afianzar un espacio y recién ahí seleccionar a la persona que lleve adelante la representación", afirmó.
Incluso dejó abierta la posibilidad de que esa candidatura sea encabezada por una mujer. Pero remarcó que, por ahora, la prioridad no pasa por los nombres. "La ciudadanía no está esperando seguir a un candidato o un liderazgo en especial, sino más bien deseosa de que alguien empiece a hablar de los problemas concretos de la ciudadanía", concluyó.


