Rumbo a 2027. Federalismo, kicillofismo o kirchnerismo: hacia dónde va el peronismo

Desde hace semanas, figuras de peso, sobre todo en Buenos Aires, debaten y se critican por las definiciones a futuro. Máximo Kirchner, Victoria Tolosa Paz, Carlos Bianco y hasta el exsecretario de Comercio Guillermo Moreno no paran de atacarse.

29 de junio de 2026 a las 11:12 a. m.
Federalismo, kicillofismo o kirchnerismo: hacia dónde va el peronismo
Victoria Tolosa Paz, Axel Kicillof y Máximo Kirchner.

Las declaraciones de dirigentes peronistas en las últimas horas volvieron a mostrar una característica que atraviesa al principal espacio opositor desde la derrota electoral de 2023: la coexistencia de múltiples miradas sobre el presente y el futuro del movimiento.

Si bien prácticamente todos los sectores coinciden en la necesidad de construir una alternativa al gobierno de Javier Milei, las diferencias aparecen cuando se discute quién debe conducir ese proceso, cuál debe ser la identidad programática del espacio y qué lugar debe ocupar Cristina Fernández de Kirchner en la nueva etapa.

Las posiciones expresadas por referentes como Victoria Tolosa Paz, Máximo Kirchner, Guillermo Moreno, Carlos Bianco, Sergio Berni y Agustín Rossi exhiben un peronismo atravesado por debates simultáneos y todavía lejos de encontrar un perfil unificado.

Una de las miradas que emergió con fuerza fue la de Tolosa Paz, integrante del espacio Peronismo Debate. Durante una visita a Córdoba, la diputada nacional planteó la necesidad de revisar buena parte de las posiciones tradicionales del kirchnerismo y construir una propuesta más federal.

"La Argentina no es la del 2013; si el pasado retorna con las mismas recetas anacrónicas, la sociedad seguirá ratificando el rumbo de Milei", sostuvo.

En La Voz en Vivo, Tolosa Paz propuso salir de una agenda concentrada en el Área Metropolitana de Buenos Aires (Amba) y atender las demandas del interior productivo. En ese marco, elogió especialmente al peronismo cordobés y su relación con el sector privado. "Construyeron un modelo de gestión enorme con una mirada de cómo se produce una palanca de crecimiento del sector privado, no como se le pone un pie, sino como se le pone una base", afirmó.

La exministra también introdujo un tema históricamente sensible para el PJ: la relación con el campo. Reconoció errores durante el conflicto por la resolución 125 y sostuvo que el espacio debe revisar su política tributaria.

"Tenemos que revisar toda la matriz impositiva que está afectando la competitividad y productividad del agro, que va desde las retenciones hasta los impuestos distorsivos", planteó.

Su discurso representa a un sector que busca ampliar la base electoral del peronismo mediante una agenda federal, productivista y menos confrontativa con actores económicos tradicionalmente distanciados del kirchnerismo.

Contra Máximo

En el extremo opuesto se ubicó Máximo Kirchner, quien días atrás, durante un acto convocado por La Cámpora en Parque Lezama volvió a colocar a Cristina en el centro de la identidad política del espacio.

Al cumplirse un año de la detención domiciliaria de la expresidenta, el diputado nacional lanzó fuertes cuestionamientos internos hacia dirigentes que reclaman la unidad pero mantienen distancia política y personal respecto de Cristina. "Hablan de hacer la unidad, y ni siquiera son capaces de ir a verla a San José", reprochó.

Sin mencionar directamente a Axel Kicillof, Máximo cuestionó a quienes pretenden construir poder propio sin el liderazgo de la exmandataria. También apuntó contra gobernadores que colaboran con iniciativas parlamentarias del oficialismo.

"Si alguno piensa que esa mujer resta votos, quisiera que me expliquen si vamos a juntar votos siendo empleados de las mineras y las petroleras en el Congreso", afirmó.

La posición del líder camporista expresa una visión según la cual la reconstrucción del peronismo no puede hacerse prescindiendo de CFK ni relativizando su centralidad política.

Esa postura fue reforzada por Moreno. El exsecretario de Comercio respaldó explícitamente el discurso de Kirchner y profundizó las críticas hacia Kicillof. "El discurso de Máximo fue muy bueno en términos doctrinarios. El planteo de no ser 'perrito faldero' del poder es muy acertado", sostuvo.

Moreno cuestionó especialmente el vínculo del gobernador bonaerense con Cristina."Miguel Ángel Pichetto ya fue a verla dos veces; Kicillof ni una. Pichetto no es ninguna creación de Cristina; Kicillof sí", señaló.

Incluso fue más allá al afirmar que "toda su carrera se la debe a Cristina; sin ella, él no existiría".

Las declaraciones reflejan una discusión de fondo: si el peronismo debe reorganizarse alrededor del liderazgo histórico de Cristina Kirchner o si necesita abrir una nueva etapa con liderazgos diferentes. Desde el entorno de Kicillof, la respuesta llegó a través del ministro de Gobierno bonaerense, Bianco, quien buscó relativizar las diferencias y concentrar el debate en la confrontación con el oficialismo nacional.

Cristina Kirchner desde su balcón saludando en el Día de la Bandera
Cristina Kirchner desde su balcón saludando en el Día de la Bandera (Gentileza: Clarín)

"Para mí la única pelea que vale la pena es con Milei", afirmó.

Bianco reconoció la existencia de matices internos, aunque procuró bajar el tono de la disputa."La Cámpora, el Frente Renovador y otros sectores del peronismo son nuestros compañeros. Podemos tener diferencias, matices, debates, estrategias políticas distintas", señaló.

La postura del kicillofismo intenta combinar dos objetivos: preservar la unidad interna y, al mismo tiempo, desarrollar una construcción política más amplia a través del Movimiento Derecho al Futuro.

Sin embargo, esa estrategia encuentra fuertes resistencias dentro del propio peronismo.Uno de sus críticos más severos es Sergio Berni. El exministro de Seguridad cuestionó abiertamente el perfil ideológico del gobernador bonaerense. "Teníamos esperanza en Axel, pero armó un frente de izquierda progresista y albertista", afirmó.

Berni incluso trazó una frontera identitaria al sostener que Kicillof debe definir "si quiere ser candidato del peronismo o de la izquierda progresista albertista".

"Si el gobernador es el candidato de la izquierda progresista albertista, el peronismo deberá buscar otro candidato", advirtió.

Sergio Berni.
Sergio Berni. (Archivo)

Para Berni, además, la relación con Cristina Kirchner constituye un criterio de pertenencia política."Si decís 'Cristina Libre', pero después no hacés nada o mirás para otro lado porque las encuestas dicen que no te conviene, entonces no sos peronista", sostuvo.

Aun así, Berni se mostró favorable a una competencia interna amplia y propuso "una gran Paso" que permita dirimir liderazgos.

Las Paso

Precisamente el mecanismo de selección de candidatos constituye otro punto de debate. Mientras Tolosa Paz defendió las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias como herramienta para generar nuevos liderazgos, otros sectores privilegian acuerdos políticos internos y la preservación de las estructuras tradicionales.

En medio de esas tensiones, Agustín Rossi expresó quizás una de las pocas coincidencias generales dentro del espacio. "La unidad del campo nacional y popular no te garantiza la victoria, pero la división te consagra la derrota", resumió.

Sin embargo, detrás de esa definición compartida aparece el principal problema del peronismo actual: todos hablan de unidad, pero no existe consenso sobre qué significa exactamente esa unidad, quién debe conducirla ni cuál debe ser el programa político que la sostenga.

Entre quienes proponen un peronismo más federal y orientado a la producción, quienes consideran indispensable la centralidad de Cristina Kirchner y quienes impulsan nuevos liderazgos, el PJ continúa transitando una etapa de redefinición.