Se trata este miércoles. Sólo podrán trabajar "naranjitas" habilitados y habrá prohibición total de limpiavidrios
El oficialismo sumaría apoyos radicales para la aprobación del proyecto presentado por Agost Carreño. La Policía tendrá más herramientas para actuar. Promesa de programas sociales de reinserción.
La Legislatura de Córdoba aprobará este miércoles un proyecto de ley que apunta a restringir la presencia de cuidacoches en el territorio provincial y a prohibir de manera taxativa la actividad de limpiavidrios.
Aunque la regulación será para toda la provincia, la norma apunta principalmente a facultar a la Policía para actuar en la Capital provincial, donde se reiteran los hechos de violencia vinculados al control informal del estacionamiento en la vía pública.
En la Unicameral hay cuatros proyectos que abordan el tema. El oficialismo adoptó como propia la propuesta del legislador Oscar Agost Carreño, que establece la prohibición general de la actividad de los cuidacoches que no tengan la correspondiente habilitación municipal. El cambio es sustancial, ya que en la actualidad el Código de Convivencia permite la tarea de los cuidacoches no habilitados, siempre que el pago por parte de los automovilistas sea voluntario.
La propuesta de Agost Carreño fue compatibilizada con otros proyectos: uno presentado por el socialista aliado al peronismo cordobés Matías Chamorro y otro de los radicales Matías Gvozdenovich e Inés Contrera. También existe un proyecto de prohibición total de "naranjitas" presentado por Gregorio Hernández Maqueda en 2024, que no fue considerado por el oficialismo. En cambio, del mismo legislador se toma la prohibición absoluta de la actividad de quienes limpian vidrios en las esquinas.

Básicamente, lo sustancial de la propuesta consensuada es la prohibición de las actividades de los cuidacoches, salvo que el municipio respectivo las habilite por ordenanza local. Para acreditar la habilitación, los "naranjitas" deberán estar identificados y cobrar las tarifas fijadas por el municipio, en las áreas determinadas.
La regulación, municipal
El proyecto es claro al establecer que el control del estacionamiento es de responsabilidad municipal. Pero el cambio en el Código de Convivencia apunta a que la Policía de Córdoba pueda actuar frente a situaciones que hoy son habituales: que se pretenda cobrar en zonas donde no rige el estacionamiento medido, que se reclame una tarifa superior a la oficial, que el cuidacoches no esté identificado o carezca de habilitación, o que haya episodios de violencia.
En el transcurso del debate en comisión trascendió que la Municipalidad de Córdoba –tras la aprobación de la ley– avanzará con cambios sustanciales en el esquema actual de estacionamiento medido, con el objetivo de eliminar el pago en efectivo e incluir a los actuales cuidacoches como fiscalizadores del pago electrónico.
Todo indica que Hacemos Unidos por Córdoba superó sus disidencias internas sobre el tema y apoyará plenamente el proyecto. Al menos una parte de la bancada radical también votará a favor, puesto que se receptaron puntos de la iniciativa de integrantes de ese bloque, la que más abunda en la regulación del servicio. En cambio, desde el juecismo se objeta la intromisión de la Provincia en un tema que es de jurisdicción municipal y no está claro el posicionamiento final.
En el transcurso del debate en comisión también se incorporaron al proyecto elementos de una propuesta de Chamorro. Se trata de un Programa Transitorio de Inclusión socio-laboral para cuidacoches y limpiavidrios urbanos, orientado a facilitar la transición de "naranjitas" y limpiavidrios hacia otras formas de trabajo formal.
Desde el oficialismo, el legislador Juan Manuel Llamosas destacó el debate y la compatibilización de proyectos y remarcó que el texto avanza en sanciones concretas para quienes desarrollen informalmente las tareas de cuidacoches. "Cuando hay agravantes, el juez de faltas puede ordenar arresto, pero también se prevén el trabajo comunitario o las multas", explicó. Entre los agravantes están el cobro informal en espacios cercanos a espectáculos públicos o mediando el uso de violencia.

El autor del proyecto que llega a tratamiento, Agost Carreño, indicó que no se legisla sobre lo ya legislado por cada municipio, sino que se pretende terminar con una "zona gris" en la que hoy se tiran la pelota la Provincia y los municipios. "La idea es que no haya zona gris, que la policía pueda actuar si el naranjita no está habilitado y que el municipio habilite y controle como corresponde", indicó a La Voz en Vivo.
La postura de la Iglesia
La Iglesia de Córdoba, cuya opinión en contra de la prohibición de los "naranjitas" frenó a fin del año pasado el debate, fijó en esta ocasión una postura menos taxativa, al reconocer que el descontrol de la actividad de los cuidacoches genera problemas de convivencia. El delegado de la Pastoral Social de la Arquidiócesis de Córdoba, Santiago Oliva, expuso la postura eclesiástica en la Comisión de Seguridad: "Creemos que los delitos que se cometen o la corrupción que se encuentra detrás de esta actividad, debe ser sancionada por las autoridades competentes con la ley como herramienta. Sabemos también que, para muchísimas personas, esta es su única forma de subsistencia y que realizan su trabajo con responsabilidad y contribuyendo también con la sociedad", indicó.
El punto principal del planteo de la Iglesia es una regulación "clara y transparente", que permita a todos los ciudadanos conocer en qué lugares corresponde pagar por estacionar, cuál es el monto establecido, en qué horarios se debe pagar y quiénes están habilitados para cobrar.
Oliva también planteo que debe evitarse la superposición de los sistemas de control del estacionamiento y que debe regir la regla de pagar únicamente al final del estacionamiento, y propuso que haya topes tarifarios en eventos deportivos o culturales, así como canales de denuncia ágiles para el caso de que no se respeten.
La Pastoral Social también solicitó un abordaje social del problema y el apoyo del Estado para fomentar la constitución de cooperativas y para ofrecer capacitación y salidas laborales alternativas. La Iglesia recalcó que hay personas que "van a quedar afuera" y reiteró su reclamo de atención a las personas que padecen adicciones o están en situación de calle y sobreviven como cuidacoches o limpiavidrios.




