Siguen los casos de justicia por mano propia en Buenos Aires
Ayer un presunto delincuente fue atacado en Laferrere. El actor Gerardo Romano informó que él mismo ayudó a atrapar a otro ladrón y luego lo protegió.
Un delincuente fue atacado ayer a golpes en la ciudad bonaerense de Gregorio de Laferrere y sus cómplices lograron fugar, después de haber disparado contra un policía y su hijo cuando el agente intentó evitar un asalto.
Tanto el policía como su hijo fueron baleados pero se encontraban fuera de peligro, mientras que el ladrón también fue hospitalizado por los golpes recibidos.
Este episodio se suma a la cadena de palizas e intentos de linchamiento que se vienen registrando en distintos puntos del país y que provocaron, en el comienzo, la muerte de un joven en Rosario.
Este nuevo episodio ocurrió sobre el mediodía de ayer en la calle Ascasubi al 5000 de Laferrere (La Matanza), cuando tres hombres quisieron robar una moto y fueron increpados por un vecino que intentó evitarlo.
Otro caso fue hecho público por el actor Gerardo Romano, quien ayer informó que ayudó a la Policía a detener a un “motochorro” en el barrio porteño de Palermo que, junto a un cómplice que logró escapar, le había robado el reloj a una turista francesa en la zona, y a la vez contribuyó a evitar que la gente castigara al maleante.
Fuentes policiales informaron que el hecho ocurrió minutos después de las 13 en la calle Gurruchaga entre Borges y Costa Rica, cuando un delincuente que iba en una moto con un cómplice le robó el reloj a una turista francesa y escapó corriendo al no poder subir al vehículo con su compañero.
En ese momento, comenzaron a perseguir al ladrón varios transeúntes, entre los que se encontraba Romano, quien logró alcanzar al delincuente junto al agente. El actor explicó que al encerrar al ladrón con el agente, “el tipo se tiró al suelo y se entregó, porque vio que se le ‘venía la noche’”, en referencia a que la gente quería hacer justicia por mano propia.
Al tiempo que continúan los casos de violencia, siguen los cruces políticos al respecto. Ayer el gobernador bonaerense, Daniel Scioli, reclamó que “las penas y los castigos se encuadren en la ley” para “desterrar el salvajismo de los que pretenden hacer justicia por mano propia” y numerosos miembros del kirchnerismo salieron a reforzar la idea de que “es delito atacar a un delincuente”.

