Saieg reconoció un quiebre en la sociedad tras el acuartelamiento policial de Córdoba
El ministro de Gobierno y Seguridad dijo que hay que retomar la senda de "los valores con mucha fuerza”.
El ministro de Gobierno y Seguridad, Walter Saieg, reconoció el martes por la tarde que lo sucedido en Córdoba entre el 3 y el 4 del corriente, cuando la fuerza provincial se acuarteló, produjo un "quiebre" en la sociedad. "Se ha quebrado algo en la sociedad. Entonces, lo primero que hay que hacer es recomponer esto poniéndonos a dialogar con todos, sin descuidar las medidas de prevención", aseguró a la prensa el funcionario.
Tras destacar que hay que retomar la senda de "los valores con mucha fuerza", Saieg, que presta funciones desde la semana pasada, insistió en que asumió en el cargo "con mucha responsabilidad y con la convicción de que hay que dialogar con todos".
Por otra parte, el funcionario aseveró que "sólo hay rumores" de disturbios, y agregó que se dispuso un "operativo que supondrá una mayor custodia y prevención policial" el 20 de diciembre, cuando se conmemorará un nuevo aniversario de las protestas y posterior represión que siguieron a la renuncia del expresidente Fernando de la Rúa.
Ayer, en la misma dirección que Saieg, el nuevo jefe de la Policía, Julio César Suárez, había manifestado: "pedimos disculpas y nos sentimos avergonzados".
Tras lo cual agregó que "la sociedad está enojada con la Policía y tenemos que hacer autocrítica. Si no, no vamos a poder arrancar. Queremos pedir disculpas a la sociedad por lo que pasó".
Días difíciles
El acuartelamiento concretado por la Policía cordobesa entre el 3 y el 4 del corriente generó que, durante esos días, hubiera robos y saqueos, que afectaron a más de 1.000 comercios en la capital cordobesa, aprovechando la falta de seguridad.
Los hechos de violencia, ocurridos en numerosos puntos de la capital cordobesa, dejaron el saldo de un muerto y de más de un centenar de heridos a raíz de los enfrentamientos entre los saqueadores y vecinos y dueños de negocios que trataban de impedirlo.
Tras el acuartelamiento y los saqueos, el gobernador José Manuel de la Sota renovó buena parte de su gabinete, lo que incluyó la puesta en funciones de la nueva cúpula policial, ocasión en la que designó como jefe de la fuerza de seguridad a Suárez y a Saieg al frente del flamante Ministerio de Gobierno y Seguridad.

