Oposición. Rodrigo de Loredo: Busco confluir con La Libertad Avanza
El exdiputado, ya lanzado como candidato a gobernador de Córdoba, tendrá un acto de lanzamiento el 14 de marzo. Dice que busca la unidad de la oposición. Y que no tiene prejuicios con los libertarios. Evitó cruces con Luis Juez.
–Ya dijo que quiere ser candidato a gobernador...
–Voy a ser candidato a gobernador.
–Pero antes, su sector tiene una fecha clave: el 14 de marzo. ¿Es el lanzamiento oficial?
–Mi candidatura ya está sobre la mesa, es una decisión tomada y es colectiva. El resultado de una realidad. Estamos midiendo bien en las encuestas, representamos hace mucho tiempo una opción alternativa al peronismo, tenemos un despliegue territorial muy grande, y equipos para hacernos cargo de un gobierno de un día para el otro, no hay otra oferta que lo tenga. El 14 va a ser un episodio más, de tantos que vamos a tener en el transcurso de este año. Es un hecho político en el Quality, donde vamos a dar a conocer las alternativas y las propuestas concretas que empezamos a ofrecerles a los cordobeses para que se dejen de lado lo que van a hacer casi 30 años de peronismo.
–Cuando el gobernador abrió las sesiones ordinarias de la Legislatura, estuvo en una foto junto a Juez y Gabriel Bornoroni.
–Muy buena foto.
–Pero luego Juez tuvo declaraciones bastante agresivas respecto de usted, diciendo que había acordado con el peronismo en 2023.

–Sí, que fui funcional al PJ.
–Y ahora se incorpora al bloque de La Libertad Avanza. ¿Qué pasó con Juez? ¿Eso se detonó?
–No, no. Voy a trabajar fuertemente, como lo hice la vez pasada. A esta película ya la vi. Transité dos años de un culebrón en el que me peleaba con Juez, y finalmente tuve la actitud de bajar mi candidatura y casi le ganamos al peronismo, siendo que tenía un prestigio alto la figura de Schiaretti. Ahora... cuando estemos unidos, se terminó el peronismo en Córdoba. Voy a trabajar para eso. Y soy optimista, creo que va a pasar, que lo vamos a lograr en su tiempo,. Todo este año estas cosas naturalmente van a suceder.
–¿Pero cree que eso puede colisionar con su expectativa de ser el candidato a gobernador?
–No. Para el 14 de marzo en el Quality tenemos tres consignas. La primera es demostrar por qué es muy necesaria una alternativa a las décadas de peronismo después de retroceder en educación, en seguridad, en la institucionalidad y de ver cuán caros estamos los cordobeses, con la tarifa energética y los impuestos. Eso va a ser un abordaje. El segundo va a ser por qué necesitamos estar unidos todo el frente no peronista. ¿Qué viene pasando cada vez que se divide? ¿Por qué tomé la decisión la vez pasada? ¿Por qué hace 20 años que cada vez que hay dos candidatos opositores gana el PJ? Y el tercer abordaje es cristalizar con absoluta contundencia y claridad hacia el ciudadano que tiene un espacio político que, con tiempo, está trabajando una alternativa que merecen los cordobeses. Ratificando lo que vengo repitiendo: mi candidatura a gobernador.
–¿Tiene prejuicios hoy de confluir con La Libertad Avanza, pensando en 2027?
–No solo no tengo prejuicios, yo procuro confluir con La Libertad Avanza. Y eso lo pone loco al gobernador. La chicana de Llaryora cuando abrió las sesiones y dijo: “De Loredo parece que quiere quedar bien con Milei”. Evidentemente molesta mucho al peronismo.
–Acordar con La Libertad Avanza está decidido. Pero Bornoroni dijo que Milei iba a tener un candidato propio en Córdoba con voluntad de ganar la provincia.
–Sí, ¿qué va a decir? Está perfecto. Gabriel está haciendo un muy buen trabajo, porque era un partido en formación. Y lo armó en toda la provincia. Conduce un bloque que ahora tiene 90 diputados y que tiene un ímpetu reformista del gobierno. Esa tarea lo tiene abocado y me parece perfecto. Gracias a Dios yo tengo otro tiempo, por eso no acepté ser diputado de vuelta, como me ofreció La Libertad Avanza. Nosotros teníamos un acuerdo con La Libertad Avanza y vamos a confluir en el proceso.
–Usted dijo que rechazó ser tercero en la lista de diputados porque su expectativa era encabezar, así se posicionaba para ganar la gobernación.
–Porque estamos buscando gobernar Córdoba. No estoy aferrado a los cargos públicos. Me volví a la actividad privada, trabajo en un estudio jurídico, me reparto entre ganarme el pan y el trabajo político, porque es mi esencia, mi vocación. Estoy obsesionado con que Córdoba despegue, es una provincia extraordinaria. Escuchaba a un economista hablar de estos desafíos que tiene la nueva Argentina cuando el Gobierno nacional bajó el dólar, logró los equilibrios fiscales que acompañamos sin chantaje, porque quiero equilibrio fiscal, pero no hay costo cero. Este Gobierno le da estabilidad a la macro, procura modernizar la legislación del trabajo y procura bajar impuestos, como las retenciones, el PAIS, a los celulares y a los televisores. También quiso sacar Ganancias a las sociedades y los gobernadores no lo permitieron. Bueno, va en una senda. Me parece un poco hipócrita pedirle todo ya y sin costos. Hay voluntad de ir finalmente a una internacionalización de nuestra economía para que se compita, para dejar de tener un dólar alto que antes ocultaba la falencia de la logística, del flete, de los impuestos altos, de la infraestructura escasa… Ahora, cuando el dólar hace a los empresarios competir, digo: ¿dónde está el rol de las provincias? ¿Qué está haciendo Córdoba? Entiendo al empresario,y no comparto cuando el Gobierno nacional se pone agresivo; pero.. ¿quiénes tenían un régimen de incentivo que hacía que te cobren caras las cosas? Con lo de la inflación, el stockeo…
–Como dirigente político, ¿sería indiferente que 920 personas queden sin trabajo?
–Sería empático con esa realidad, pero entiendo que no podemos seguir comprando los neumáticos tres veces más caros que en países vecinos. La gente con guita se puede cruzar a Uruguay o a Chile y cambiar las ruedas, y los que no tienen un mango andan con riesgo, o con carteles del “no tengo goma de auxilio”.
–¿Es partidario de que el que tenga que quedar en el camino quede, en el caso de las industrias?

–Soy comprensivo… ¿Dónde está Argentina? Nuestro país tiene una de las economías más cerradas, exceptuando a Cuba y Venezuela, del continente y una de las más cerradas de Occidente. El coeficiente de importación más exportación sobre el PBI es del 26%. En Chile es más del 60%, en México casi 60%, Perú, Bolivia y Uruguay superan el 50%. ¿Dónde estamos? En una economía en extremo cerrada a la que tenés que abrir para que el comerciante salga de la lógica de stockear y vender menos al mayor precio posible. No es porque sea un demonio el empresario textil o el que fabrica neumáticos. Son las reglas de juego que les dieron. Ahora, hay que competir, vender más productos al menor precio posible, quizá con menor rentabilidad, pero el que se empodera es el consumidor. No creo en los extremos, pero ¿dónde arranca Argentina? En la economía más cerrada. ¿Dónde arranca la legislación laboral? En la más proteccionista y corporativa de la región.
–¿Las provincias tienen una tarea en la amortiguación de esa transición?
–Claro. Entiendo al empresario que dice “me mandás a correr una maratón con productos importados, pero tengo una mochila impositiva y la tarifa de energía eléctrica más cara”. ¿Dónde está el mayor peso impositivo? En Ingresos Brutos. ¿Y qué hizo Llaryora? Ingresos Brutos está en el cielo. Cuando asumió el peronismo en Córdoba, el impuesto a los Sellos era el 1% de la recaudación propia; hoy es el 10%. La tarifa de energía eléctrica, y esto no es por la quita de subsidios, que es un camino que hay que acompañar, es la más cara del país. ¿Por qué? Porque fundieron una empresa, la endeudaron con el discurso de la soberanía energética y salió costosísimo. Y además te cobran un 10% de impuesto provincial y otro 10% municipal en la factura. Si sos empresario y tenés que competir en beneficio de los consumidores con Ingresos Brutos altos y la tarifa más cara, me parece saludable que en esta transición, que no es fácil y donde hay ganadores y perdedores, no demonicemos a los perdedores.
–Por lo que dice, comparte mucho de lo que hizo el Gobierno nacional. ¿Está dispuesto a pagar ese precio en Córdoba? ¿Hacer un ajuste fuerte?
–Hay que dar prioridades. Si tenés opacidad absoluta en empresas estatales que compran mucho más caro las cosas, y podés ahorrar mucho en transporte, muchísimo; o si tenés estatizaciones como Caminos de las Sierras que no tienen sentido de seguir en la órbita pública. Y si tenés una andanada de ministerios, que son una calesita, porque nadie se va a la casa y todos rotan...
–Usted sabe que el gasto más fuerte en Córdoba es social.
–Hay que hacerlo con la políticay hay que hacerlo con cómo se compran las cosas. Ejemplos sobran. Vengo del norte: todos los compromisos asumidos de caminos y agua están incumplidos, y cada pozo de agua lo pagan tres veces más caro. Se llena de funcionarios políticosy de burocracia. Hay muchísimo donde ahorrar en la provincia. Gracias a Dios, la tarea en Córdoba es más fácil que a nivel nacional. El empleo público ofició muchas veces como encubridor de la carencia de empleo privado. De 10 millones de trabajadores formales, cuatro millones y medio son públicos.
–¿Hay dónde pasar la motosierra?
–Sí, hay donde pasarla.
Córdoba capital
–¿Creé que se va a definir en la ciudad la elección de 2027?
–En todos lados. Lo que sé es que tengo muchos años de pelearle al peronismo y nunca vi lo que vengo viendo hoy. Más del 70% de los cordobeses dicen: “Ya basta de peronismo”. Lo digo sin exagerar, porque si no fuese el peronismo y fuese otro signo político el que estuviese llegando a los 30 años de gobierno, capaz habría un clima similar.

–¿Tiene candidato para la ciudad de Córdoba en el radicalismo?
–Un montón, pero no me metan en quilombos. Lo que sí... no sé si he visto un peor momento de la ciudad de Córdoba como el de ahora. Me aflije un montón. Esta ciudad tuvo dificultades, pero no vi nada más abandónico. Ahora Llaryora hace un plan... Claro, porque para el peronismo gestionar es tratar de ganar las elecciones. Ahora dice que tiene un "plan Marshall", que viene con obras a la ciudad. Bueno, ojalá que funcione porque el responsable de que la ciudad esté detonada es Martín Llaryora. Porque intendente no tenemos directamente. El peronismo se reparte la ciudad de Córdoba como un juego, y ponen tipos que son de otras localidades. El propio Llaryora era de San Franciso. Es una falta de respeto la ciudad más grande de la Argentina.
–No la pasó bien Passerini, por ejemplo, con los recortes al transporte.
–No la pasó bien. Tampoco le pasó bien con los "buscas" que le dejó Llaryora en las áreas de la gestión. ¿Cuál es la queja de Passerini? "Éste se llevó los idóneos y me dejó unos 'buscas' en varias áreas". No ha tenido mandos en la secretaría, ha sido abandonico. ¿Me decís que el contexto no fue fácil? Es cierto. Dicen "sobre llovido, mojado", y sí... pero ya estaba lloviendo. Y además Llaryora recibió una ayuda brutal de Schiaretti para una gestión superficial con la que tuve que competir: parecía Miami con riego artificial y plantas. Y a mí no se me puede poner en un lugar de obstuso, porque hago un culto de los argumentos, aunque no soy el dueño de la verdad. Por eso, cuando fui candidato, a Llaryora le ponía un 6, y a la gestión de hoy le pongo un 0. Y la gestión de la ciudad es responsabilidad de Llaryora. Es más, creo se lamenta de lo que hicieron, de haber conseguido gobernar la ciudad. Ahora van a tratar de levantarla, pero ya tiene un ancla porque está detonada...
–¿Cree que se va a definir en la ciudad la elección de 2027?
–En todos lados. Lo que sé es que tengo muchos años de pelearle al peronismo y estoy en el mismo lugar siempre.
–¿Palo para el nuevo senador de La Libertad Avanza?
–No, no. Lo que sí, nunca vi lo que vengo viendo hoy: más del 70% de los cordobeses dicen: "Ya basta de peronismo". Te lo digo de la forma menos exagerada posible. Quizá, si no fuese el peronismo, y fuese otro signo político el que estuviera llegando a 30 años de gobierno, capaz que hubiese un clima similar.

