Escándalo. Renunció el juez acusado de difundir mensajes antisemitas pero el Gobierno pidió conocer primero el proceso por mal desempeño
Con esa información, el Ejecutivo deberá aceptar o no la dimisión del juez federal de Mar del Plata, Alfredo Eugenio López.
El juez federal de Mar del Plata, Alfredo Eugenio López, que había sido denunciado por proferir reiterados mensajes antisemitas en las redes sociales, presentó la renuncia a su cargo, pero el Gobierno nacional evitó aceptarle la dimisión de inmediato.
La administración del presidente, Javier Milei, pidió al Consejo de la Magistratura datos sobre el proceso que se le sigue por mal desempeño, según informó el diario La Nación.
Las consecuencias de ir por un camino o por el otro son muy diferentes. Si la renuncia es rechazada y López es sometido a un juicio político que termina en su remoción, no cobrará la jubilación. En cambio, si la renuncia es aceptada, podrá cobrar su retiro.
A un paso del jury
López, titular del juzgado federal 4 de Mar del Plata, está a un paso del jury, ya que está siendo sometido a un proceso por expresiones antisemitas y xenófobas difundidas a través de sus redes sociales.
Entre sus declaraciones, el juez insinuó que ser judío es incompatible con la identidad nacional. También distinguió entre “judíos” y “argentinos” y utilizó “conceptos denigrantes impropios”, según la presentación.
Entre otras expresiones antisemitas, el juez con su usuario de X afirmó que “Hamas es una creación de Israel” y que “Israel es una farsa”. Hamas es un grupo terrorista palestino.
Asimismo, el juez replicó la foto de un demonio sosteniendo una bandera del Estado de Israel, y a la parca vestida con una bandera israelí. También amenazas de Irán contra Javier Milei.
Ahora, el Consejo de la Magistratura deberá confeccionar y remitir el informe solicitado por el Ejecutivo antes de que la dimisión de López sea aceptada o rechazada.
Así, el caso de López pasa a integrar el grupo de actuaciones recientes donde el Consejo evalúa la conducta extrajudicial de jueces y su coherencia con las exigencias del cargo.
Organizaciones de la comunidad judía y otros particulares presentaron ante el Consejo de la Magistratura una serie de denuncias en su contra por publicaciones realizadas en su cuenta de X.
Con una copia certificada de capturas de pantalla de posteos, reposteos y respuestas desde el usuario del juez, los denunciantes apuntaron contra el magistrado por considerar que había utilizado esa red social “para difundir de manera sistemática expresiones antisemitas que comprometen su imparcialidad, idoneidad y decoro”.
También evaluaron que la conducta virtual del magistrado había configurado “un patrón de hostilidad hacia los judíos, el sionismo e Israel, excediendo cualquier debate razonable sobre política internacional”.
El juez dijo que lo suyo fue el ejercicio legítimo de la libertad de expresión; que no hubo delito en sus expresiones y que las organizaciones denunciantes no tienen legitimidad.

