Oposición. El radicalismo se enreda en una nueva interna por su futuro con La Libertad Avanza

El presidente de la UCR, Marcos Ferrer, insistió con crear una alianza opositora para ganarle a Llaryora. Mestre reclama un acuerdo programático para limitar a los libertarios. Y Carrizo construye la pata radical de Gabriel Bornoroni.

17 de abril de 2026 a las 05:14 p. m.
El radicalismo se enreda en una nueva interna por su futuro con La Libertad Avanza
Luis Juez y Rodrigo de Loredo

La Unión Cívica Radical (UCR) vuelve a tensionarse entre quienes conformar una "gran alianza competitiva" para ganarle a Martín Llaryora, que defina sus candidatos con una interna abierta; aquellos que construyen la pata radical de La Libertad Avanza; y el sector que pone como límite al acuerdo opositor a las políticas libertarias.

Siguiendo la estrategia de Rodrigo de Loredo, quien ya pidió una interna abierta a Gabriel Bornoroni y a Luis Juez, el presidente de la UCR, Marcos Ferrer, llamó a conformar una gran alianza opositora para las próximas elecciones. El objetivo principal es construir una "gran alternativa competitiva".

“Debe existir un acuerdo entre los que coincidimos en que el tiempo del peronismo en Córdoba está acabado. Eso garantiza la victoria de la oposición en 2027”, sostuvo Ferrer en La Voz en Vivo al plantear el punto de partida de la iniciativa deloredista.

En ese sentido, propuso “que los presidentes del radicalismo, de La Libertad Avanza, del Frente Cívico, del PRO y de Encuentro Vecinal” diseñen un sistema de elección de candidatos a gobernador y a intendentes de cada una de las ciudades”.

El dirigente radical defendió la idea de una primaria abierta como mecanismo ordenador. “Creemos que resolvería la cuestión con varias virtudes: es democrática, permite que decidan los independientes –y no un grupo de dirigentes ni los aparatos– y posibilita una campaña breve y austera”, dijo Ferrer, quien además es el referente opositor que gobierna la ciudad más grande del interior provincial.

Gabriel Bornoroni y Karina Milei durante un acto de LLA en Córdoba.
Gabriel Bornoroni y Karina Milei durante un acto de LLA en Córdoba. (Gentileza)

No fue casualidad que esta semana De Loredo criticara abiertamente al Pami, un bastión de Bornoroni en Córdoba: "Siempre apuntalé (al Gobierno nacional) la necesidad de gestionar más precisamente. Es una obviedad que el Pami necesita correcciones; al igual que otras políticas de asistencialismo y salud", dijo De Loredo al pedirle sintonía fina a los libertarios.

Reacciones en el partido

Ramón Mestre salió al cruce. Celebró el "llamado a la unidad del radicalismo para construir una alternativa provincial", remarcó que antes debe haber "un programa de gobierno discutido", un límite a las políticas libertarias.

Ramón Mestre
Ramón Mestre (La Voz)

En un posteo en X, Mestre escribió: "Celebro el llamado a la unidad del radicalismo para construir una alternativa provincial amplia desde la que le ganemos al peronismo, porque la ciudadanía lo está pidiendo después de 27 años. Antes de eso, hay que convocar a todos los sectores de nuestro partido y construir un programa de gobierno discutido, consensuado y acordado".

Y agregó: "Pondré a disposición de nuestro partido una serie de lineamientos, ideas y un programa para la Córdoba del futuro. En esta Argentina de hoy no hay espacios para los que sólo buscan cargos y, lo más importante, es construir a través de las ideas. Primero deben estar las propuestas, luego los métodos para seleccionar candidatos y así, con un programa sólido, podremos ganarle al PJ".

También salió al cruce de Ferrer y De Loredo el intendente de Mina Clavero, Luis Quiroga. "Antes de ofrecerle a toda la oposición un mecanismo abierto y transparente (de interna), empecemos por casa", dijo. Quiroga quiere suceder a Ferrer, pero sospecha que su colega de Río Tercero busca extender su mandato más allá de septiembre de este año, cuando finalice su mandato de dos años.

Al centro, Luis Quiroga, intendente de Mina Clavero. A su izquierda, el legislador radical Dante Rossi.
Al centro, Luis Quiroga, intendente de Mina Clavero. A su izquierda, el legislador radical Dante Rossi. (Gentileza)

"Proponer hoy una interna abierta con otros espacios es, en realidad, una forma de licuar la voluntad del radicalismo y de anticipar una alianza que termina siendo, en los hechos, una entrega. Ferrer, no venda el partido disfrazando una debilidad interna como una estrategia de apertura. Abra la UCR, convoque a elecciones y deje votar a los afiliados", dijo Quiroga.

El jefe comunal de Mina Clavero es un socio interno del legislador radical Dante Rossi, quien fue parte de la embestida contra el titular del Pami Córdoba. En un hecho inusual, presentó un proyecto en la Legislatura para que ésta le pida la renuncia al responsable de la delegación local por su “crueldad e insensibilidad”. Lo mismo hizo el defensor del Pueblo, el radical Carlos Galoppo.

Al mismo tiempo, Martín Llaryora y Alejandra Vigo coordinaron acciones para confrontar con el Pami. El gobernador pidió a los libertarios que "den la cara y manden los recursos" para los jubilados, y la senadora nacional reclamó por la "falta de pago deprestaciones" por parte de la obra social de los jubilados.

La pata radical de LLA

Soledad Carrizo en Voz y Voto
Soledad Carrizo en Voz y Voto (Pedro Castillo / La Voz )

La dirigente radical Soledad Carrizo –ahora integrada al Gobierno nacional como vocal del Instituto de Economía Social– es quien construye la pata radical de La Liberad Avanza. Con el guiño de Alfredo Cornejo, el gobernador de Mendoza, se sienta a la mesa política de Bornoroni, el delegado de Karina Milei en Córdoba.

En declaraciones a Voz y Voto, Carrizo cruzó a De Loredo. "No hay que poner el carro delante del caballo", dijo, y le reprochó: "No puedo estar planteando jugar en equipo pero sólo si soy el capitán". Sin hablar de cómo elegir candidatos, Carrizo dijo que el electorado radical "pide" un acuerdo de las fuerzas no peronistas, pero aclaró: "No es el momento de discutir cargos".

Carrizo ya tiene en su haber una foto poderosa para la interna: el pase de Gabriel Abrile, figura importante del radicalismo en Río Cuarto. El partido le exigió que devolviera la banca de concejal que consiguió como parte de la fórmula con Gonzalo Parodi.