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Política

Bajo palabra. Quejas por el “embudo” que armó Llaryora para bajar gastos

Tomó la decisión de generar un sistema más férreo de control de las erogaciones operativas de las principales áreas del Estado. En la práctica, ese esquema genera que ministros y secretarios deban adoptar más recaudos a la hora de realizar un gasto.

13 de abril de 2026, 09:23
Quejas por el “embudo” que armó Llaryora para bajar gastos
El ministro de Economía de Córdoba, Guillermo Acosta, y el gobernador Martín Llaryora.

Hay algunos funcionarios de la administración provincial que lo bautizaron “embudo”. Se refieren al esquema de restricción de gastos que puso en marcha el gobernador Martín Llaryora desde finales de marzo y que en la práctica implica un freno a una parte de los gastos que realizan los ministerios y las agencias.

“Hoy, si querés comprar dos lapiceras, tenés que pedir autorización. Es un verdadero embudo”, dice uno de los afectados. Todo termina en la decisión de Gerardo Pintucci y Mónica Zornberg, dos figuras claves de la administración e integrantes del equipo del Ministerio de Economía y Gestión Pública que comanda Guillermo Acosta.

Llaryora tomó la decisión de generar un sistema más férreo de control de las erogaciones operativas de las principales áreas del Estado. En la práctica, ese esquema genera que ministros y secretarios deban adoptar más recaudos a la hora de realizar un gasto.

La línea que bajó el gobernador a su equipo fue clara: sólo habrá plata para aquellas acciones que tengan contacto con el territorio y que terminen siendo valoradas por los ciudadanos.

Si bien hay quejas por las demoras y/o impedimentos que genera la situación, otros funcionarios apoyan la medida. “Es cierto que es más engorroso y que el grifo se cerró. Pero algunos colegas míos no se daban cuenta del momento de falta de recursos que estamos pasando”, confió un funcionario de primera línea del gabinete llaryorista.

Pulseada por las obras para los intendentes

Cuando decidió sumar a varios intendentes peronistas del interior a la gestión provincial, el gobernador Martín Llaryora no sólo amplió su base política: también fortaleció una estructura clave. El Ministerio de Cooperativas y Mutuales, a cargo de Gustavo Brandán –exintendente de Colonia Caroya y uno de los primeros en apostar por la proyección del actual mandatario cuando este conducía San Francisco–, se convirtió en una pieza central de ese armado.

Manuel Calvo, ministro de Gobierno de la Provincia de Córdoba.
Manuel Calvo, ministro de Gobierno de la Provincia de Córdoba. (Nicolás Bravo)

Según deslizan en el oficialismo, la incorporación de estos jefes municipales tuvo un objetivo concreto: impulsar “pequeñas obras” en los municipios, una herramienta pensada para consolidar adhesiones entre los intendentes del interior.

Pero en la dinámica del poder, los equilibrios nunca son estáticos. La semana pasada, el ministro de Gobierno, Manuel Calvo, hizo un anuncio de peso: un ambicioso plan de urbanización por más de $ 3.400 millones, destinado a obras de agua potable, cordón cuneta y adoquinado, infraestructura sanitaria y equipamiento de edificios escolares y centros de salud.

El detalle no pasó inadvertido. Justamente, el cordón cuneta y el adoquinado eran algunas de las obras que los exintendentes –hoy funcionarios en el Ministerio de Cooperativas– venían prometiendo en sus recorridas por el interior desde que asumieron.

En ese cruce de iniciativas, comenzó a insinuarse una tensión silenciosa. “Me parece que en el Centro Cívico hay una pulseada por las obras para el interior. A mí me llamaron desde ambos ministerios”, confió un intendente no peronista, que mantuvo contactos con funcionarios de las dos carteras.

La escena expone algo más que una superposición de anuncios: deja entrever una competencia interna por el vínculo con los intendentes, un terreno clave en la estrategia de Llaryora para recomponer y fortalecer su relación con el interior provincial.

El salto de Abrile a LLA generó otro ruido fuerte en la UCR

Si bien en el radicalismo el pase se daba por hecho, la foto y la confirmación no pasaron inadvertidas para las autoridades de la UCR de Córdoba. Desde la semana pasada, Gabriel Abrile, uno de los máximos referentes del radicalismo de Río Cuarto, es parte de la escudería del libertario Gabriel Bornoroni. El salto del concejal a filas de La Libertad Avanza aún genera polémica, ya que el partido pidió al médico devolver la banca que logró en la última elección como compañero de fórmula de Gonzalo Parodi, quien se había ganado el derecho de encabezar la boleta tras vencer en internas a Abrile.

Gabriel Abrile, dirigente de la UCR de Río Cuarto. Hoy en La Libertad Avanza.
Gabriel Abrile, dirigente de la UCR de Río Cuarto. Hoy en La Libertad Avanza. (La Voz)

Ahora, el flamante libertario parece tener el camino despejado para ser candidato de LLA en 2028, cuando los riocuartenses vuelvan a las urnas para elegir intendente.

El cambio de equipo de Abrile encendió las alarmas en el Comité Provincia de la UCR. Hay quienes avizoran más traspasos. Como se contó en este espacio, la exdiputada María Soledad Carrizo es desde hace algunos meses una pieza que va ganando espacio dentro del equipo que conduce Bornoroni. La exintendenta de Quilino está “peinando” la provincia y es el único nexo autorizado por el libertario para atraer dirigentes de la UCR hacia las filas de La Libertad Avanza. “Hay como 40 que quieren venirse”, se entusiasman los “violetas”.

Pero saben que todo dependerá de cómo evolucione la gestión del presidente Javier y qué expectativas se configuren en el escenario electoral cordobés de 2027.

Bullrich se adelantó: “Esta es la foto para la campaña”

El diputado Gabriel Bornoroni evita confirmar lo que casi todos en la política de Córdoba descuentan: que el año que viene será candidato a gobernador por La Libertad Avanza. Sin embargo, paciente y confiado, evita ponerse formalmente el traje para competirle a Martín Llaryora.

Patricia Bullrich en La Bolsa de comercio de Córdoba
Patricia Bullrich en La Bolsa de comercio de Córdoba (Pedro Castillo / La Voz)

La que no se pudo controlar o no quiso fue la senadora Patricia Bullrich, quien el viernes pasado, cuando visitó la Bolsa de Comercio de Córdoba, posó con el jefe del bloque en Diputados de La Libertad Avanza y hasta propuso que la foto que se tomaron juntos sea la primera para la campaña de 2027.

“Esta es la foto para la campaña”, bromeó junto al libertario y a la diputada Laura Rodríguez Machado, su principal espada política en Córdoba. Bornoroni se rió y evitó los comentarios.

En ese mismo tono descontracturado, Bullrich aprovechó el auditorio de la Bolsa para enviarle un mensaje a los radicales, en especial a Rodrigo de Loredo, que estuvo entre los asistentes. Sin vuelta, pidió a “los amigos radicales que están por allá” cerrar filas con La Libertad Avanza para armar un frente que permita ganarle al peronismo.