Comunicado. Qué dice Fate sobre el cierre definitivo de su fábrica de neumáticos: tensión frente a la compañía
La histórica firma de la familia Madanes Quintanilla dejará de producir en su planta de San Fernando tras 80 años de actividad.
Fate anunció el cese definitivo de su actividad como fabricante de neumáticos en la Argentina. La compañía, propiedad de la familia Madanes Quintanilla y con más de ocho décadas de trayectoria en el país, comunicó que despedirá a la totalidad de su plantilla, compuesta por 920 trabajadores. Esto dijeron los empleados, quienes mantienen una protesta frente a la fábrica. El Gobierno dictó la conciliación obligatoria por 15 días.
La decisión implica la clausura de su planta industrial ubicada en la localidad de Virreyes, en el partido bonaerense de San Fernando.

Según confirmaron fuentes de la empresa, se procederá a liquidar el negocio en su totalidad, marcando el fin de una era para una de las marcas industriales más reconocidas a nivel nacional.
A diferencia de situaciones anteriores, la compañía aclaró que esta medida no se encuadra en un concurso de acreedores ni en un procedimiento preventivo de crisis, figura legal a la que la firma —dirigida por Javier Madanes Quintanilla, también dueño de Aluar— había recurrido en 2019.
Un cierre definitivo de Fate
Fuentes allegadas a la dirección de la empresa precisaron que la decisión es irrevocable.
“Es un cierre definitivo y se le paga a todo el mundo lo que corresponde. A empleados, proveedores, bancos. Se liquida todo y se baja la persiana”, indicaron a la prensa.

En este sentido, Fate aseguró que indemnizará a todos sus trabajadores respetando las condiciones establecidas por la legislación vigente. Los empleados recibieron la noticia al llegar a la fábrica para cumplir con su jornada laboral, encontrándose con la comunicación del cierre de las operaciones.
El patrimonio personal de Javier Madanes Quintanilla, estimado en unos 1.500 millones de dólares según el ranking 2024 de Forbes, respalda la operación de liquidación, aunque desde su entorno aseguran que el empresario se encuentra “destrozado” por la situación, señalaron medios de Buenos Aires.

Qué dice el comunicado en la empresa
El comunicado visible en el cartel ubicado en la entrada de la planta de Fate dice textualmente lo siguiente: “Informamos que a partir del día de la fecha Fate cesa la actividad en su planta industrial de San Fernando, provincia de Buenos Aires.
A lo largo de más de ochenta años Fate construyó un liderazgo industrial basado en el empleo calificado, la inversión permanente, el desarrollo tecnológico y un compromiso con la calidad.
Los cambios en las condiciones de mercado nos obligan a encarar los desafíos futuros desde un enfoque diferente, sin dejar de valorar la vocación industrial que nos ha definido siempre.
En consecuencia, informamos que, en este contexto, y tras haber realizado los mayores esfuerzos posibles para evitarlo, nos vemos obligados a extinguir todos los contratos de trabajo.
Las indemnizaciones de ley y haberes pendientes se depositarán dentro del plazo legal. Agradecemos a colaboradores, proveedores y clientes, que confiaron e hicieron posible nuestra industria".
El mensaje lleva la firma de “El directorio” y tiene fecha del 18 de febrero de 2026.

El impacto de las importaciones y la competencia desleal
Si bien la empresa emitió un comunicado formal aludiendo a “cambios en las condiciones de mercado” que obligan a encarar el futuro con un “enfoque diferente”, las razones de fondo son más complejas y de larga data.
Allegados a la firma explicaron que la apertura económica y el ingreso masivo de productos importados fueron determinantes.
“Hace 30 años que la empresa pierde plata, pero la invasión de cubiertas chinas cambió todo”, sentenció una fuente cercana a la compañía a Infobae.
El sector venía advirtiendo sobre esta problemática. A mediados de 2025, un récord de importaciones forzó a las marcas nacionales a reducir sus precios hasta un 15% para intentar competir. Solo en mayo de ese año, ingresaron al país más de 860.000 neumáticos del exterior, la cifra más alta registrada en un solo mes en más de dos décadas.

Asimetrías “escandalosas” y presión tributaria
Los argumentos de Fate no son nuevos. Ya en mayo de 2024, al despedir a 97 trabajadores, la empresa había denunciado una “sostenida pérdida de competitividad exportadora”. En aquel momento, la firma enumeró una serie de factores negativos que encarecían severamente su producción local.
Entre las causas citadas figuraban la “abusiva sobrecarga impositiva”, las restricciones cambiarias para el pago de insumos, la deficiente infraestructura logística y los sobrecostos derivados de la legislación laboral.
La compañía hizo hincapié en lo que denominó “escandalosas asimetrías” en el comercio exterior. Según la empresa, el costo final de los neumáticos fabricados en Argentina resultaba muy superior al de otros países, generando una brecha de competitividad “insalvable” que tornaba imposible la exportación.

Conflictividad gremial y tensión política
Otro factor de peso en el desgaste de la operación fue la relación con el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático de la Argentina (Sutna). La empresa señaló en el pasado la “elevada conflictividad gremial”, el ausentismo y la baja productividad como elementos críticos.
El conflicto alcanzó su punto máximo en 2022, cuando se detuvieron las plantas de Fate, Pirelli y Bridgestone. En esa oportunidad, Madanes Quintanilla calificó la situación de “neo-anarquismo” y responsabilizó directamente al gremio y al Partido Obrero.
La tensión se mantuvo vigente hasta los últimos meses. En septiembre pasado, durante una visita de la vicepresidenta Victoria Villarruel a la planta por el Día de la Industria, el líder del Sutna, Alejandro Crespo, cuestionó la apertura de importaciones frente a las autoridades, alegando que eran utilizadas por las patronales para justificar despidos.
El fin de un gigante industrial
La planta de San Fernando, que hoy cierra sus puertas, es un predio de 40 hectáreas con más de 157.000 metros cuadrados cubiertos. Tenía una capacidad productiva instalada de más de 5 millones de cubiertas por año.
En su comunicado de despedida, el directorio reivindicó sus 80 años de historia, destacando que Fate fue una empresa de capitales argentinos que generó empleo de calidad, desarrolló proveedores locales y exportó tecnología a mercados exigentes como Europa y Estados Unidos.
“Esa identidad nos define y nos acompañará en los desafíos que se presenten hacia adelante”, concluyó la empresa, dejando en el aire la incertidumbre sobre el destino de las inmensas instalaciones y el futuro de la industria del neumático en el país.

