Cambia, todo cambia. Pichetto reconoció que busca armar un "frente nacional" junto a Cristina Kirchner
El diputado nacional se reunió con la expresidenta. Hacía 10 años que no se veían. “Hablamos del presente y del futuro. No hablamos del pasado”, afirmó. Buscan derrotar a Javier Milei.
Miguel Ángel Pichetto volvió a sentarse frente a Cristina Fernández de Kirchner después de más de una década sin diálogo directo. La escena, en el departamento donde la expresidenta cumple prisión domiciliaria, marca un giro político de alto voltaje: quien fue candidato a vicepresidente de Mauricio Macri en 2019 ahora explora la construcción de un frente común con la principal figura del kirchnerismo para enfrentar al gobierno de Javier Milei.
Según detalló el propio Pichetto, el encuentro, que se extendió por más de una hora, fue definido por el diputado como “una reunión fraternal”. Aseguró que evitaron revisar el pasado. “Hablamos del presente y del futuro. No hablamos del pasado. Tal vez algunas cuestiones del pasado podían haber sido motivos de discusión y ambos inteligentemente preferimos no hacerlo”, afirmó.
Según su relato, hacía más de 10 años que no conversaban, luego de dos décadas de trabajo compartido en el Congreso y durante los gobiernos kirchneristas.
El diputado sostuvo que fue él quien planteó la necesidad de avanzar hacia un “frente nacional” para enfrentar a la actual administración. Lo comparó con la coalición que construyó Luiz Inácio Lula da Silva para derrotar a Jair Bolsonaro en Brasil. Según explicó, ese armado debería reunir a partidos democráticos del “centro nacional”, sobre la base de un programa “capitalista y productivo”.
En esa línea, tomó distancia de postulados históricos del kirchnerismo. “El programa tiene que ser capitalista, productivo. Nada de un esquema viejo, intervencionista, el Estado presente, toda esa paparruchada que ya fracasó”, dijo.
También remarcó la necesidad de cuidar la “estética política” y de ofrecer previsibilidad económica. “Tu propuesta y tus emisores no pueden ser ideas peligrosas que determinen que en un solo movimiento el dólar pase de mil quinientos a tres mil”, sostuvo.
Gobernadores
Consultado sobre el rol de gobernadores y dirigentes que acompañan iniciativas del oficialismo, rechazó la idea de “traición” en política. “Atacarlos es un error”, afirmó. Y agregó: “Cambian las circunstancias. El concepto de traición no existe”.
La visita, explicó, se concretó tras varias postergaciones vinculadas a controles judiciales sobre las visitas y a la intervención quirúrgica que atravesó la exmandataria. Sobre su situación judicial, cuestionó el régimen de detención. “Está en una prisión domiciliaria, en un departamento con pulsera, que me parece un rigor excesivo. ¿Adónde va a ir la expresidenta?”, planteó.
También reiteró su posición crítica sobre el juzgamiento de exjefes de Estado: consideró inconveniente someterlos a procesos penales por el solo hecho de ocupar la cúspide del poder.
Respecto del estado de ánimo de la expresidenta, señaló: “La vi muy bien, con mucho temple, soportando la situación”. Añadió que la notó “muy activa” y atenta a la política exterior, en particular a la relación entre Estados Unidos y China, y a la marcha de la economía.
Contra Milei
En paralelo, Pichetto explicitó diferencias con el oficialismo en materia legislativa. Justificó su voto negativo y su decisión de no dar quórum en la reforma laboral. Dijo que la rechazó “por una cuestión de principios” y por considerar que fue tratada en un contexto recesivo. Cuestionó el Fondo de Asistencia a los Despidos y advirtió sobre una posible judicialización por eventuales restricciones al derecho de huelga contemplado en el artículo 14 bis de la Constitución.
Finalmente, trazó un diagnóstico sobre el peronismo. “Tiene un problema de identidad. La pregunta es: ¿de qué habla hoy?”, sostuvo. Señaló que los ejes deberían ser el salario, la pérdida del poder adquisitivo, el empleo y la industria nacional.
En política exterior, pidió abandonar lecturas ancladas en la década del 70 y propuso una inserción “más cerca de Occidente”, con una relación pragmática con China.

