Impacto. El petróleo retrocedió en mayo, pero sigue 66% arriba del año pasado

Pese al acuerdo de EE.UU con Irán, el costo sigue impactando en la industria. El gas también mantiene perspectivas de subas.

18 de junio de 2026 a las 06:16 p. m.
El petróleo retrocedió en mayo, pero sigue 66% arriba del año pasado
El gas licuado importado podría volver a subir de precio.

Un informe de Economía & Energía muestra que el Brent cayó 9% respecto de abril, pero acumula una suba interanual de 66%. Para el gas natural, las proyecciones de 2026 marcan aumentos de entre 2% y 25%, según el mercado de referencia.

El mercado energético internacional atraviesa una etapa de corrección en los precios del petróleo, aunque los valores continúan ubicándose muy por encima de los registrados un año atrás. Según el informe “Mercado Internacional de Petróleo”, elaborado por Economía & Energía, el barril Brent retrocedió 9% en mayo respecto de abril, pero mantiene una suba interanual de 66%.

La respuesta a la pregunta central es clara: el petróleo bajó en mayo frente al mes anterior, pero sigue mucho más caro que hace un año. En el caso del gas natural, las proyecciones para 2026 muestran una tendencia alcista respecto de 2025.

El estudio destaca que el Brent acumuló entre enero y mayo una mejora de 29% respecto del mismo período de 2025. Además, la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA) proyecta un precio promedio de USD 95 por barril para 2026, un valor 37% superior al promedio del año pasado.

Los contratos futuros también reflejan un escenario de precios elevados. Para 2026, el Brent se negocia en torno a USD 86 por barril, lo que representa una suba de 24% respecto de 2025.

Menor producción mundial y tensiones

Detrás de los precios continúa pesando una fuerte reducción de la oferta global. El informe señala que la producción mundial de petróleo y líquidos alcanzó en mayo los 94 millones de barriles diarios, con una caída interanual de 10,5%.

La mayor contracción provino de los países miembros originales de la OPEP, que redujeron su producción en 9,7 millones de barriles diarios respecto de mayo de 2025. Arabia Saudita explicó buena parte de ese ajuste, con una disminución de 3 millones de barriles diarios.

En contraste, América del Norte continuó expandiendo su producción. Estados Unidos incrementó su extracción en 0,6 millones de barriles diarios, equivalente a una mejora del 2,6% interanual. Brasil también mostró un fuerte crecimiento, con un aumento de 13,6% respecto de mayo del año pasado.

La producción mundial exclusivamente de petróleo crudo registró una caída aún más pronunciada. En mayo se ubicó en 69 millones de barriles diarios, lo que implicó una baja interanual de 11,1%.

Estados Unidos sostiene el crecimiento

El informe identifica a Estados Unidos como uno de los principales factores de estabilidad del mercado. La producción total de petróleo aumentó 262.000 barriles diarios frente a mayo de 2025, mientras que la producción de shale oil avanzó 158.000 barriles diarios. Ambas variaciones equivalen a una mejora cercana al 2%.

Sin embargo, la actividad de perforación mostró señales de desaceleración. La cantidad de plataformas petroleras activas cayó 45 unidades, una reducción del 10% interanual.

Esta combinación de mayor productividad con menor cantidad de equipos operativos refleja la búsqueda de eficiencia que caracteriza actualmente a la industria estadounidense.

El gas natural apunta a precios más altos

En el caso del gas natural, el escenario proyectado para 2026 es de subas respecto de los niveles observados en 2025. El mercado Henry Hub de Estados Unidos tendría un precio promedio de USD 3,6 por millón de BTU, un incremento de 2% interanual.

Las mayores alzas se observan en Europa y Asia. Los futuros del índice TTF europeo se ubican en USD 14,5 por millón de BTU, con una suba proyectada de 21% frente a 2025. Por su parte, el índice asiático JKM alcanza USD 15,4 por millón de BTU, lo que representa un incremento de 25%.

Estos valores reflejan una persistente tensión en los mercados internacionales de energía, donde la demanda continúa firme mientras la oferta permanece condicionada por decisiones geopolíticas y productivas.

Impacto para Argentina

Para Argentina, la evolución de estos precios tiene una relevancia directa. Un petróleo más caro favorece los ingresos por exportaciones de crudo desde Vaca Muerta, mientras que precios elevados del gas natural mejoran la competitividad de los proyectos de GNL y fortalecen las perspectivas de inversión en infraestructura energética.

La situación, sin embargo, también implica un mayor costo para quienes necesitan estos hidrocarburos con fines productivos o de generación eléctrica, lo cual anticipa una presión adicional sobre las tarifas.