Despidos. Qué le pasó a Crucianelli, la autopartista de Córdoba que cerró y soldó sus portones

La Pyme acumulaba desde hacía años dificultades para sostener su actividad. La falta de nuevos contratos con las terminales, la escasa inversión para modernizarse y una estructura de costos cada vez más pesada aparecen entre las primeras explicaciones.

06 de julio de 2026 a las 08:55 p. m.
Qué le pasó a Crucianelli, la autopartista de Córdoba que cerró y soldó sus portones
La autopartista Crucianelli cerró sin aviso en Córdoba y dejó empleados en la calle.

El cierre inesperado de la autopartista Crucianelli SRL, que este lunes dejó sin trabajo a unos 25 operarios en barrio Cabildo, comenzó a encontrar las primeras explicaciones dentro de la propia industria.

Más allá del impacto social que provocó que los trabajadores encontraran los portones soldados al llegar a la planta, referentes del sector sostienen que la empresa atravesaba desde hacía varios años un proceso de deterioro que terminó por hacer inviable su continuidad.

Según pudo reconstruir La Voz a partir de distintas fuentes vinculadas con el sector autopartista, la Pyme venía operando con un nivel de actividad muy inferior al necesario para sostener su estructura.

Los últimos clientes

"Hace tiempo venían con poco trabajo y sin posibilidades de nuevos negocios", resumió una fuente con conocimiento directo de la situación de la empresa. Trabajaron un tiempo para Iveco y luego para Faurecia, haciendo partes para la fabricación de caños de escape.

Crucianelli se especializaba en estampados de piezas de chapa y conjuntos soldados, componentes destinados a otras autopartistas que luego abastecían, de manera indirecta, a terminales. Durante muchos años trabajó para Renault.

Sin embargo, la empresa habría quedado fuera de la nueva generación de proyectos que impulsan las automotrices y que exigen mayores inversiones, actualización tecnológica y una escala productiva difícil de alcanzar para compañías de menor tamaño.

"Era una empresa sin chances de subirse a los nuevos proyectos de las automotrices", explicó otra fuente consultada.

Combinación de factores que se fue agravando

En el sector coinciden en que la situación no obedeció a un hecho puntual sino a la acumulación de varios problemas durante los últimos años. Entre ellos aparecen la escasez de nuevos contratos, un volumen de producción insuficiente, dificultades para invertir y una estructura de costos que se volvió cada vez más pesada.

"Poca inversión para crecer y problemas de costos", sintetizó un empresario que conoce la realidad del autopartismo cordobés.

En industria automotriz actual "si no estás con la última tecnología no sos competitivo no cotizas, directamente no te dan piezas", reflejaron en el sector. Es resultado de que en la actualidad la producción de vehículos "es global y muy exigente en materia de calidad".

La reconversión, aunque se intente realizarla, "es muy compleja, sobre todo se necesita tiempo y financiamiento", explicaron.

Pocos negocios para empresas chicas

La producción de vehículos viene atravesando una profunda transformación, con nuevos modelos, plataformas globales y mayores exigencias de productividad para toda la cadena de proveedores.

Ese proceso favoreció a empresas capaces de realizar fuertes desembolsos en equipamiento, automatización y desarrollo tecnológico, mientras que otras fueron perdiendo participación.

En ese contexto, las pequeñas y medianas autopartistas quedaron expuestas a una competencia mucho más intensa y a márgenes cada vez más reducidos.

El deterioro de Crucianelli ya había comenzado a manifestarse puertas adentro. Según fuentes gremiales, durante junio fueron despedidos 11 trabajadores y desde hacía meses existían atrasos en distintos pagos, una señal de que la situación financiera venía complicándose.

El desenlace sorprendió a los trabajadores

Aunque dentro del sector se conocían las dificultades de la empresa, el cierre tomó completamente por sorpresa a sus empleados. El viernes habían trabajado normalmente durante ocho horas. El lunes, al regresar, encontraron los portones soldados y ninguna explicación oficial.

"Hoy llegamos y nos dimos con los portones soldados, cosa que nos sorprende a mí y a los 20 trabajadores que estamos acá", relató a La Voz Eduardo López, uno de los operarios. "No tuvimos ninguna notificación. No sé cómo va a terminar todo esto. Vamos a seguir acá hasta que vengan los dueños."

Entre los empleados hay operarios con más de tres décadas de antigüedad. Uno de ellos aseguró llevar 36 años en la empresa y describió la incertidumbre que atraviesan las familias tras quedarse sin ingresos de un día para otro.

La Unión Obrera Metalúrgica denunció además que existen deudas por aguinaldo, parte de los salarios y otros conceptos, además de trabajadores que fueron enviados de vacaciones sin percibir los haberes correspondientes.