Pasividad anticipada. El plan de Passerini para reducir el gasto en la Capital

Municipalidad de Córdoba. Es voluntario, podrán adherir empleados a 10 años de jubilarse o menos y cobrarán 70% del sueldo; el municipio busca reducir el gasto salarial.

29 de marzo de 2026 a las 09:06 p. m.
El plan de Passerini para reducir el gasto en la Capital
Daniel Passerini, intendente de Córdoba, en el Streaming de La Voz en Vivo.

La Municipalidad avanzará con un esquema de pasividad anticipada para empleados que estén a hasta 10 años de acceder a la jubilación, con el objetivo central de reducir el gasto salarial.

Según explicó a La Voz el secretario de Administración Pública y Capital Humano, Sergio Lorenzatti, el Ejecutivo trabaja en una resolución que habilite esta herramienta como parte de la política de ordenamiento del personal. “Vamos a sacar una resolución que permita abrir nuevamente esa posibilidad, que significa que las personas a las que les restan hasta 10 años para jubilarse, tengan la chance de poder pasivizarse anticipadamente”, señaló.

El funcionario indicó que la medida apunta a generar un ahorro para las cuentas municipales. “Para nosotros es un ahorro desde el punto de vista del porcentaje que pagamos del sueldo”, afirmó. En ese sentido, detalló que quienes adhieran al esquema pasarán a percibir inicialmente el 70% de su salario, con una reducción progresiva a medida que se acerquen a la edad jubilatoria.

Sergio Lorenzatti.
Sergio Lorenzatti. (Archivo)

Lorenzatti aclaró que no se trata de un retiro voluntario, ya que el vínculo laboral se mantiene vigente. “No deja de pertenecer a la Municipalidad. Por razones de servicio, incluso si fuera necesario, se los puede llamar a volver a cumplir tareas y retomar el salario completo”, explicó. Además, remarcó que los agentes continúan realizando aportes previsionales, que luego serán considerados en la jubilación ordinaria.

El universo potencial alcanzado por la medida de la administración de Daniel Paserini ronda los mil agentes, aproximadamente el 10% de la planta municipal.

No incluye profesionales de la salud ni personal docente, salvo que estén en tareas pasivas.

El funcionario advirtió que su implementación no será automática. “Tenemos que tener en cuenta que cada secretaría evalúe si conviene o no, porque si se van los mejores, no nos sirve”, sostuvo.

El esquema será de aplicación progresiva y su funcionamiento se irá ajustando en función de los resultados. “La operatividad la vamos a ir ajustando a medida que pasen los días y ver si va dando un resultado óptimo”, indicó.

Según Lorenzatti, la iniciativa ya fue comunicada al gremio. “Lo hemos hablado, le pasamos incluso la resolución. Tenemos una relación madura y muy racional con el Suoem”, aseguró Lorenzatti.

La pasividad anticipada y la jubilación anticipada no son lo mismo: la primera es una herramienta administrativa del Estado por la cual un empleado público deja de trabajar antes de jubilarse pero sigue siendo trabajador, cobra un porcentaje de su sueldo y mantiene la relación laboral hasta alcanzar la edad jubilatoria.

En cambio, la jubilación anticipada es un beneficio previsional que implica retirarse definitivamente del trabajo, pasar a ser jubilado y empezar a cobrar una prestación (generalmente reducida) del sistema de seguridad social.

Impacto fiscal

En cuanto al impacto fiscal de la medida, Lorenzatti señaló que aún no hay una estimación concreta, ya que la adhesión al esquema y su implementación dependerán de la evaluación de cada área y del comportamiento que tenga la herramienta en la práctica.

Igualmente, explicó que el ahorro estimado es de unos $ 2.500 millones en el año si se acogen 200 agentes.

En ese marco, indicó que el objetivo es avanzar de manera gradual para poder construir un diagnóstico más certero a medida que se aplique el programa.

El esquema prevé una escala de haberes en función de los años que resten para la jubilación.

Según se informó, quienes estén a hasta cinco años de jubilarse percibirán el 70% del salario; ese porcentaje baja al 68% si faltan seis años, al 66% con siete años, al 64% con ocho, al 62% con nueve y al 60% en los casos en que resten hasta 10 años para acceder al beneficio.

Acuerdo con el Suoem

En paralelo a la implementación de la pasividad anticipada, Lorenzatti se refirió a lo anticipado el fin de semana por La Voz: el acuerdo salarial alcanzado con el gremio de los municipales, que establece un incremento de marzo a diciembre del 26,5% en tramos acumulativos y remunerativos.

El funcionario destacó que la negociación fue “muy complicada” y que la discusión se dio en un contexto marcado por el atraso salarial acumulado. “Llegamos a este año con un atraso importante que superaba más de 10 puntos en 2025, y otro tanto en 2024”, explicó.

Lorenzatti indicó que el objetivo del Ejecutivo fue cerrar un acuerdo de largo alcance que permitiera previsibilidad tanto para los trabajadores como para las cuentas municipales. “Tratamos de hacer una propuesta larga para poder planificarla, porque hay que cuidar muchísimo las cuentas. Fuimos limando asperezas, escuchándonos, sin conflicto”, afirmó.

El esquema acordado se extiende hasta diciembre, con aumentos escalonados distribuidos en distintos meses y bajo la modalidad acumulativa. Se pagará en seis tramos: 4,5% en marzo; 3,5% en mayo; 4,46% en junio; 3% en agosto; 4,33% en octubre y 4,2% en diciembre. Antes, habían recibido en enero y febrero un bono no remunerativo de $ 150 mil, mientras se negociaba la paritaria.

Lorenzatti remarcó que uno de los puntos de mayor discusión fue el carácter remunerativo. “Es acumulativo y todo remunerativo; Fue una negociación muy difícil en todos los puntos”, sostuvo.

En ese marco, el funcionario subrayó que el acuerdo se cerró dentro de los límites presupuestarios que maneja el municipio. “El eje central es tratar de que, en el gasto, la masa salarial no supere el 40% o 41%; ese es el límite y de ahí no nos movemos”, explicó. También mencionó la caída en la recaudación como un factor condicionante.

Deuda

La Municipalidad informó que pagó la quinta cuota de amortización correspondiente al bono internacional emitido en moneda extranjera en 2016, por un monto de U$S 19.457.125, junto con la décima cuota de intereses, por U$S 2.723.998.

Los pagos fueron ejecutados a un tipo de cambio de $ 1.391, por lo que el monto total en moneda local ascendió a $ 30.853,9 millones.

Los fondos fueron obtenidos mediante la emisión de una letra con oferta privada. La sexta cuota, de un total de ocho, vencerá el 29 de septiembre.

De los casi 200 millones de dólares correspondientes al total de la deuda, la gestión Passerini ya canceló U$S 137,3 millones, lo que representa el 68,7% del total.