Entrevista. Osvaldo Giordano: No estamos en una gran crisis, pero tampoco en una gran reactivación

El presidente del IERAl sostiene que la economía atraviesa una etapa de estancamiento con inflación en descenso. Que se hicieron reformas muy necesarias, pero que todavía falta mucho. Y explicó qué pide el FMI para reformar el impuesto a las Ganancias.

31 de mayo de 2026 a las 12:40 p. m.
Redacción La Voz
Osvaldo Giordano: No estamos en una gran crisis, pero tampoco en una gran reactivación
Osvaldo Giordano, economista, en el programa Voz y Voto. (Nicolás Bravo / La Voz)

Según explica Osvaldo Giordano, el FMI cree necesaria una reforma tributaria, con el foco en revisar el monotributo y el impuesto a las Ganancias. El de los impuestos es uno de los escenarios que deben cambiar, agrega, para que la el país mejore.

Además, el economista dijo, en Voz y Voto, que la economía no atraviesa una crisis profunda, aunque tampoco muestra señales claras de recuperación sostenida.

—Estamos atentos a esta sugerencia del Fondo Monetario Internacional sobre una reforma tributaria con foco en Ganancias y monotributo. ¿De qué habla? ¿Qué cree que está pensando para la Argentina en ese sentido?

—Esto está en la revisión que periódicamente hace el Fondo sobre la ejecución del préstamo que tenemos y que dio pie a la liberación de 1.000 millones de dólares que se había postergado. Ahí hay una revisión amplia de la economía. El Fondo, en realidad, hace un acuerdo parcial porque plasma disidencias con el Gobierno, pero en general el tono es que se ha hecho un trabajo fenomenal. También traza un conjunto de vulnerabilidades o problemas que todavía subsisten. Uno, naturalmente, es el fiscal. Dice que este equilibrio fiscal, tal como está, tiene ineficiencias, problemas y es difícil de sostener. Uno de los puntos es el tema tributario. Ahí cuestiona lo que ya sabemos: el impuesto al cheque, las retenciones e Ingresos Brutos, y plantea una serie de cambios. El Gobierno nacional adopta como compromiso presentar una propuesta hacia fin de año. No quiere decir que sea un proyecto de ley. Y justamente ahí aborda algunos puntos, por ejemplo Ingresos Brutos y esta idea del “súper IVA”; es decir, que el IVA absorba Ingresos Brutos.

—Es una propuesta que usted trabaja desde hace tiempo.

—Hace mucho que la venimos trabajando. Después, en Ganancias vuelve a insistir en que Argentina recauda relativamente poco sobre las personas. Entonces, dice que hay que tratar de poner más énfasis en eso. Y tal vez lo más importante es el desmadre con el monotributo. Se hizo un monstruo de millones de personas, con una asimetría muy grande entre el monotributo y el resto de los contribuyentes.

—En el caso de Ganancias, ¿qué podría pasar? ¿Podría bajar el mínimo y que ingresen salarios más bajos?

—Lo que se ve en el mundo es que, en general, los países más progresistas hacen que Ganancias empiece en niveles bastante bajos de ingresos, con alícuotas bajas, y que a medida que aumenta el ingreso aumente la alícuota para darle progresividad. El problema que nosotros tenemos es que arranca en ingresos relativamente altos y con alícuotas muy altas. La brecha entre no estar y estar es muy grande, lo cual genera una perturbación porque nadie quiere pasar esa línea, ya que el impacto es muy fuerte.

—Sobre el monotributo. ¿Habría que reinventarlo, hacerlo desaparecer y crear una nueva figura?

—Hay que repensarlo acorde a la tecnología actual, hacerlo más acotado y que no haya tanta distancia entre el que está en el monotributo y el resto, porque de lo contrario nadie se quiere ir, es como una isla. Pensemos en el punto de vista previsional: hay gente a la cual se le está diciendo “te vas a jubilar”, pero en realidad no está aportando para jubilarse. Incluso es el principal problema de las obras sociales, porque con esa pequeña cuota supuestamente tenés acceso al servicio, pagás impuestos, te jubilás y encima tenés un programa médico obligatorio bastante ambicioso que obviamente las obras sociales no tienen cómo brindar.

La marcha de la economía

—Se conoció el dato del Emae de marzo, que fue muy bueno. ¿Qué va a pasar en los próximos meses con la economía? ¿Pegó la vuelta, como dicen algunos, o vamos a seguir yendo y viniendo?

—Lamentablemente creo lo segundo. Febrero fue muy malo, marzo muy bueno, pero parece que abril vuelve a caer. En realidad eso viene desde febrero del año pasado. Hace más de un año. No es cierto que estamos en una profunda crisis, porque no es que todo está cayendo, pero tampoco estamos en una gran reactivación.

—Dice que no estamos viviendo una gran crisis. ¿Puede profundizar? Hay sectores de la economía, incluso de la industria, que hablan de un escenario catastrófico.

—Cuando uno mira la información, es como el vaso medio lleno o medio vacío. No es que estemos en una crisis como las que vivió la Argentina, donde todo se destruía, pero tampoco tenemos todo resuelto y ahora todo va para arriba y nos podemos relajar.

—¿Cree que el Estado tiene herramientas para activar los sectores más perjudicados a través de una política más intervencionista?

—No hay tantos instrumentos, hay que reconocerlo. No es tan fácil. Sí creo que hay algunas cosas de mediano plazo que son importantes como señal, por ejemplo empezar a resolver el problema de los impuestos. Y también hay medidas de corto plazo, como dinamizar el crédito. La normalización hacia un sistema con crédito más abundante y tasas más razonables está costando.

—El otro tema tiene que ver con la inflación. ¿Cuál cree que va a ser la tendencia? ¿Va a seguir bajando?

—Sí, ahí creo que es más claro, porque los instrumentos están activados en la medida en que se conserve el equilibrio fiscal. Estos procesos de desinflación al principio son muy rápidos y entusiasman, pero cuando llegan a cierto punto aparecen inercias. Por eso creo que es una cuestión de esperar y no desesperarse.

—¿Pero ve difícil romper el piso del 2% de inflación mensual de acá a fin de año?

—Probablemente sí. Veo más difícil lo que plantea Milei de llegar a inflación cero en septiembre, y no me parece necesario. No es lo más urgente.

—Un tema atado a la inflación tiene que ver con las paritarias. El Gobierno viene pisándolas. ¿Puede haber un relajamiento?

—Por ahí va a haber probablemente un alivio en la medida en que baje la inflación y las paritarias mantengan el mismo nivel de recuperación. Tampoco va a ser algo explosivo, ni podría serlo, pero sí puede haber un poco de alivio por ese lado. Lo mismo con la tasa de interés: eso también va a contribuir a reactivar.