Femicidio de Agostina. Moreno renunció como concejal, tras la presión interna del PJ y de la oposición

La dimisión llegó 12 días después de la muerte de Agostina Vega. El abogado penalista había quedado bajo cuestionamiento por oficialistas y opositores. La decisión del intendente Passerini fue que uno de sus secretarios bajara al Concejo Deliberante, por lo cual, el titular de Las 62 Organizaciones Peronistas había quedado como suplente.

04 de junio de 2026 a las 08:18 p. m.
Moreno renunció como concejal, tras la presión interna del PJ y de la oposición
Ricardo Moreno junto a Claudio Barrelier.

A 12 días del femicidio de la adolescente Agostina Vega, causa por la que se encuentra detenido el exbecario municipal Claudio Barrelier, el abogado Ricardo Moreno presentó este jueves su renuncia en su condición de concejal suplente de la ciudad de Córdoba. La decisión llegó después de una fuerte presión interna en el propio bloque de ediles peronistas, y de los pedidos de expulsión y repudio impulsados por la oposición.

El intendente Daniel Passerini había tomado la decisión de que el secretario de Desarrollo social, Raúl La Cava, dejara el gabinete para asumir como concejal, por lo cual Moreno había quedado como edil suplente dentro del oficialismo.

Desde el Palacio 6 de Julio argumentaban que la decisión de Passerini era que Moreno dejara el Concejo Deliberante, pero de manera pública no pidió su renuncia. La decisión fue desprenderse de uno de los miembros de su gabinete para dejar sin banca a Moreno en el Concejo Deliberante. Finalmente, este jueves, el polémico dirigente peronista decidió renunciar, ya como concejal suplente.

Tras presentar su renuncia como edil suplente, Moreno habló con La Voz para argumentar su decisión. "Me voy con la conciencia tranquila", dijo, a lo que sumó reproches, justificaciones y críticas a la cobertura mediática del caso.

Moreno había quedado en el centro de la escena luego de reconocer públicamente que conocía a Barrelier, y que según dijo, "haberlo recomendado" para que ingrese como becario en la Municipalidad de Córdoba, en el año 2021, cuando Martín Llaryora era intendente capitalino.

Las declaraciones de entonces concejal generaron un fuerte repudio social, que derivó en un creciente malestar interno en el oficialismo municipal, y también en el Centro Cívico.

El concejal peronista Gustavo Pedrocca fue la primera voz  del oficialismos que salió a reclamar de manera pública la renuncia de Ricardo Moreno como concejal. (La Voz)
El concejal peronista Gustavo Pedrocca fue la primera voz del oficialismos que salió a reclamar de manera pública la renuncia de Ricardo Moreno como concejal. (La Voz) (La Voz En Vivo)

Según pudo reconstruir La Voz, el domingo pasado, luego de haberse hallado el cuerpo desmembrado de Agostina, en el propio PJ hubo una fuerte presión interna para apartar a Moreno como concejal.

Durante el lunes y martes hubo contactos directos entre el intendente Passerini y el gobernador Llaryora para analizar las repercusiones políticas que tuvieron las declaraciones de Moreno, admitiendo que era el jefe político del principal acusado del femicidio de Agostina.

El lunes pasado, Moreno ratificó públicamente su posición. En declaraciones a La Voz en Vivo admitió que conocía a Barrelier, y señaló que formaba parte de los militantes que habían ingresado a la administración municipal como becarios.

En ese momento, sin embargo, Moreno no tenía previsto renunciar como concejal. Esa postura fue transmitida tanto al viceintendente Javier Pretto como al presidente del bloque oficialista, Martín Simonian. Dicen que el intendente Passerini se negó a hablar con el titular de Las 62 Organizaciones Peronistas.

Para entonces, la situación política ya se había agravado para el peronismo. A pocas horas de la marcha de Ni Una Menos, dentro de la bancada oficialista crecían los cuestionamientos hacia Moreno. Además, la oposición avanzaba con la decisión de impulsar su expulsión del Concejo Deliberante.

Ese mismo día también se conoció la decisión política de Passerini, que le había comunicado al gobernador: Raúl La Cava dejaba el gabinete municipal para regresar a su banca de concejal, en la que se encontraba en licencia desde el inicio de la gestión municipal.

El concejal oficialista Gustavo Pedrocca fue la primera voz pública dentro del peronismo que planteó la expulsión del concejal, que ya se había convertido en suplente, luego del desplazamiento que generó la asunción de La Cava.

Pedrocca, titular del gremio de los vigiladores, expresó una posición que varios dirigentes peronistas venían sosteniendo –en privado– desde el lunes pasado: que Moreno debía dejar su lugar dentro de la estructura institucional.

Aunque esto finalmente no se pudo corroborar, en el oficialismo se dice que tres concejalas habían asegurado en privado que estaban dispuesta a acompañar a Pedrocca en una eventual votación por la expulsión de Moreno.

La presión comenzó a crecer desde otros sectores del oficialismo. Varios dirigentes de la Capital decidieron tomar distancia del abogado penalista y, en la Legislatura, especialmente entre las legisladoras del bloque oficialista, se consolidó la postura de que Moreno no debía conservar su condición de concejal suplente.

Los llamados, negociaciones y reuniones fueron febriles desde el lunes pasado en el PJ. Según distintas fuentes oficiales, Moreno resistió hasta último momento para conservar su lugar como edil suplente.

En ese contexto, Passerini volvió a transmitir su posición tanto al viceintendente Javier Pretto, como al jefe del bloque oficialista. El planteo era ahora más contundente: Moreno debía presentar su renuncia.

Las conversaciones involucraron también al Centro Cívico. Hubo intercambios permanentes entre funcionarios municipales y provinciales, mientras la presión social y política seguía creciendo.

Reclamo opositor

Al mismo tiempo, la oposición endurecía su postura. Los distintos bloques avanzaban con pedidos de expulsión y repudio. Mientras que la izquierda tenía previsto plantear durante la sesión ordinaria una cuestión de privilegio vinculada a la permanencia de Moreno.

La reunión de la comisión de Labor Parlamentaria de este jueves terminó siendo decisiva. Los bloques opositores sabían que no contaban con los dos tercios necesarios para avanzar con una expulsión formal, pero estaban dispuestos a no dar cuórum si el oficialismo no resolvía la situación política antes del inicio de la sesión.

Para entonces, las posibilidades de continuidad de Moreno eran prácticamente inexistentes. Las alternativas que se habían evaluado durante los días previos, entre ellas la posibilidad de solicitar una licencia por cuestiones de salud, ya habían sido descartadas por el gobierno municipal.

"Hubo una fuerte decisión del intendente. Les dijo a todos que Moreno se va, o se va", resumió un funcionario cercano a Passerini, que siguió de cerca las negociaciones.

Finalmente, pasado el mediodía, y mientras la comisión de Labor Parlamentaria se encontraba reunida, Moreno presentó su renuncia a la condición de concejal suplente.

La dimisión permitió descomprimir parcialmente el escenario político para el oficialismo. Sin embargo, la sesión se desarrolló en un clima de fuerte tensión.

Los bloques opositores pidieron la palabra para cuestionar la situación de Moreno. La concejala de izquierda Cintia Frencia impulsó una cuestión de privilegio y distintos sectores insistieron con planteos de repudio. Sin embargo, la oposición no reunió los votos necesarios para avanzar con una declaración formal del cuerpo.

Con la salida de Moreno del Concejo Deliberante, en la administración de Passerini considera cerrado uno de los capítulos políticos más delicados que atravesó. Aunque habrá que seguir la evolución de las heridas internas que generó el caso Moreno.

Más allá de la cuestión interna, el intendente Passerini decidió cambios en las áreas de Transporte y Movilidad municipal, dos sectores considerados sensibles dentro del esquema de gestión municipal.