Hidrocarburos. Mendoza autorizó a YPF a vender dos áreas petroleras en Malargüe: pasarán a manos de Venoil
La Provincia aprobó la transferencia de los yacimientos Cerro Fortunoso y Valle del Río Grande. La operación forma parte del Plan Andes, con el que YPF busca concentrarse en activos no convencionales.
El Gobierno de Mendoza autorizó la transferencia del 100% de la participación de YPF en dos áreas petroleras ubicadas en el departamento de Malargüe. Se trata de las concesiones de explotación de hidrocarburos Cerro Fortunoso y Valle del Río Grande, que pasarán a manos de la empresa Venoil SA.
La medida fue oficializada por la Dirección de Hidrocarburos del Ministerio de Energía y Ambiente provincial y se enmarca en el denominado Plan Andes, la estrategia impulsada por YPF para reorganizar sus activos convencionales y focalizar sus inversiones en el desarrollo de recursos no convencionales.
La autorización representa un nuevo paso en la reconfiguración del mapa petrolero mendocino, donde distintas empresas privadas comienzan a asumir la operación de áreas históricamente administradas por la petrolera estatal.

El objetivo del Plan Andes
La cesión forma parte del proceso de desinversión en yacimientos convencionales que YPF viene desarrollando en distintas provincias productoras.
La compañía busca concentrar recursos en proyectos vinculados a Vaca Muerta y otros desarrollos no convencionales, mientras transfiere áreas maduras a operadores especializados en este tipo de explotación.
Desde el Gobierno mendocino destacaron que este proceso puede generar nuevas oportunidades para incrementar la actividad y atraer inversiones. “Esta cesión es parte del dinamismo y atomización de los actores del sector, de una reconfiguración del mapa de operadores en Mendoza”, afirmó la ministra de Energía y Ambiente, Jimena Latorre.
La funcionaria agregó que la provincia debe aprovechar estos cambios para mejorar la eficiencia y aumentar los niveles de producción.
Qué áreas fueron transferidas
Las concesiones alcanzadas por la operación son Cerro Fortunoso y Valle del Río Grande, dos áreas convencionales localizadas en el sur mendocino, dentro del departamento de Malargüe.
Ambos yacimientos habían sido otorgados originalmente a YPF y forman parte de los activos incluidos dentro del proceso de reorganización empresarial.

Antes de autorizar la transferencia, las áreas técnicas, legales y económicas del Gobierno provincial analizaron la capacidad operativa, financiera y jurídica de Venoil para asumir la explotación de los bloques.
Vigencia y próximos pasos
La autorización otorgada por Mendoza tendrá una vigencia de cuatro meses desde su notificación. Durante ese plazo, YPF y Venoil deberán formalizar la operación mediante la firma de la escritura pública definitiva de cesión y presentar la documentación correspondiente ante la Dirección de Hidrocarburos.

Además, las autoridades aclararon que el pedido de prórroga de las concesiones por diez años, solicitado por ambas compañías, será evaluado en una instancia posterior.
Control ambiental y responsabilidades
La Provincia mantendrá intactas sus facultades de control y fiscalización sobre las áreas. La autorización no libera a las empresas de sus obligaciones vinculadas al pago de regalías, cánones, cumplimiento de inversiones, abandono de pozos ni remediación ambiental.
La resolución también mantiene la responsabilidad solidaria entre YPF y Venoil respecto de los pasivos ambientales generados antes de la transferencia y las obligaciones relacionadas con el cierre definitivo de pozos.
El rol de las áreas convencionales
Desde el Gobierno provincial remarcaron que los yacimientos convencionales continúan teniendo una importancia estratégica para Mendoza. El director de Hidrocarburos, Lucas Erio, sostuvo que el proceso permitirá mantener la actividad productiva y promover nuevas inversiones bajo un esquema de supervisión estatal.

“Queremos que las áreas convencionales tengan futuro, pero con reglas claras. La Provincia acompaña la inversión y la continuidad operativa, pero también exige responsabilidad ambiental, cumplimiento de obligaciones y seriedad técnica en la gestión de los activos”, afirmó.





