Industria. Martín Zuppi, del Grupo Stellantis: hoy la mayor preocupación no es China

En Córdoba, se refirió al impacto de la competencia asiática, el futuro de la planta de Ferreyra, las exportaciones y la economía. También sostuvo que la clave para sostener producción y empleo será ganar competitividad.

21 de mayo de 2026 a las 11:18 a. m.
Martín Zuppi, del Grupo Stellantis: hoy la mayor preocupación no es China
Para Zuppi, el volumen de producción automotriz está dentro de lo esperado para un país como Argentina.

La industria automotriz argentina atraviesa una etapa de transición. La apertura comercial, el desembarco de nuevas marcas chinas y la presión sobre los costos, incidieron fuerte en el escenario de las terminales radicadas en el país.

En ese contexto, Martín Zuppi, presidente de Stellantis Argentina dejó en diálogo con La Voz definiciones que van más allá de la irrupción de vehículos chinos, como el desafío de sostener exportaciones en un mercado cada vez más competitivo y de preservar la rentabilidad. Y también aludió a la baja de la inflación y el dólar. Zuppi participó en Córdoba del 17° Congreso del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF),

–Ya transcurrió prácticamente la primera mitad de un año que en todos los papeles aparecía como muy complicado, ¿qué balance hace para la industria automotriz?

–Bueno, estamos viendo una industria muy competitiva, con mucha más oferta de la que teníamos antes por la llegada de nuevas marcas y también de vehículos chinos. Eso se suma a un mercado que ya de por sí era ágil. A nivel de volumen, estamos viendo una demanda algo por debajo del año pasado, cerca de un 6%, pero no un escenario preocupante. Estamos proyectando un mercado de unas 550 mil unidades para este año contra 580 mil del año pasado.

En la planta de Córdoba se producen los modelos Cronos y las camionetas Ram y y Titanio.
En la planta de Córdoba se producen los modelos Cronos y las camionetas Ram y y Titanio. (Ramiro Pereyra/ La V oz)

–¿Mucho o poco?

–Es difícil pensar que la Argentina pueda consolidar, en el mejor de los casos, un mercado superior a las 700 mil unidades.

–Entonces, ¿el problema no pasa por el volumen?

–No. El mercado hoy está mucho más atomizado y la torta se reparte entre más jugadores. El mayor problema que tiene hoy toda la industria es la caída de la rentabilidad. Ahí es donde está realmente el desafío.

–¿Cómo le está yendo a Stellantis en ese escenario?

–Tenemos seis marcas y estamos incorporando una séptima, que es Leapmotor, que llega en julio. Seguimos manteniendo un market share cercano al 28%, que es nuestro porcentaje natural. Estamos trabajando fuerte con lanzamientos, con financiación, con nuevos productos y fortaleciendo todos los canales de comercialización.

–¿El plan de ahorro volvió a recuperar protagonismo luego del efecto post devaluatorio?

–Este año bajó un poco el porcentaje del plan de ahorro dentro del mercado total porque aparecieron más opciones de financiación prendaria, pero tenemos casi el 50% del mercado de planes de ahorro de toda la industria. Estamos muy conformes con cómo funciona ese canal.

Autos chinos y rentabilidad

–El desembarco de vehículos chinos movió el tablero, ¿pero hasta qué punto afectó a la industria instalada?

–Están trabajando muy fuerte en segmentos SUV B y SUV C, con mucha competitividad en precio y tecnología. Hay que ver cómo evolucionan esas marcas y también cómo evolucionan los nuevos modelos que van llegando al país. Seguramente más adelante también empiecen a competir en pickups y vehículos más chicos.

–¿Eso puede afectar a la producción nacional?

–Es parte de competir. Tenemos un mercado abierto y claramente cada vez más difícil para todos. La competencia existe y seguirá creciendo. Lo importante es entender cómo adaptarse y cómo seguir siendo competitivos. Leapmotor llega ahora en julio. Es una marca que viene a complementar nuestra oferta en vehículos eléctricos e híbridos enchufables y creemos que puede tener un desarrollo interesante dentro del mercado argentino.

El motor viene marchando

–Tomando en cuenta lo ocurrido con otra planta del grupo, ¿cómo está hoy el complejo industrial de Ferreyra, en Córdoba?

–Estamos trabajando dentro de nuestro programa productivo. Seguimos con Fiat Cronos, Fiat Titano y Ram Dakota. Y además ya estamos empezando a trabajar para lo que será el nuevo motor que comenzará a producirse en Córdoba desde enero del próximo año. Ese motor le da sustentabilidad a la fábrica. Ya el hecho de tener un 2027 con tres modelos productivos más un motor a régimen genera mucho empleo, mucha mano de obra y un desarrollo importante de proveedores locales.

–¿Habrá integración cordobesa en ese nuevo proyecto?

–Sí. Y eso es una muy buena noticia. Prácticamente todos los proveedores de piezas de esos motores serán cordobeses. Estamos muy contentos con el desarrollo y con las inversiones que estamos haciendo en Córdoba. Debería llegar a un régimen de entre 400 y 450 motores diarios. Para una fábrica como Ferreyra es un volumen muy importante.

–¿Se mantienen los planes de incorporación de personal?

–Sí. Como anunciamos el año pasado, seguimos adelante con el programa de incorporación de 1.800 puestos de trabajo vinculados al desarrollo de pickups y motores. Gran parte de esos empleados ya fueron incorporados y seguimos trabajando dentro de ese esquema.

Competitividad compleja

–En los últimos meses hubo algunas adecuaciones productivas del grupo vinculadas a menores exportaciones. ¿Cómo observa hoy el escenario regional?

–Tuvimos alguna disminución de exportaciones vinculadas a Peugeot, especialmente hacia Brasil, pero son situaciones que están dentro de los programas previstos para el año. La demanda de Peugeot en Brasil se redujo un poco y la competencia china influye. Hoy Brasil también está atravesando un proceso de transformación muy fuerte en su mercado automotor.

–¿Qué tan importante es exportar para una terminal argentina?

–Es fundamental. Históricamente entre el 50% y el 60% de lo que produce Argentina se exporta. Por eso es tan importante sostener competitividad. No podemos pensar solamente en abastecer el mercado local.

–¿Qué necesita hoy Argentina para exportar más autos?

–Competitividad. Ese es el gran desafío. Tenemos que ser capaces de producir vehículos competitivos para exportar y sostener volumen industrial.

Adaptarse a este dólar y esta inflación

–¿Cómo analiza el escenario macroeconómico para lo que queda del año?

–Es difícil hacer futurología. Nosotros trabajamos adaptándonos a las reglas de juego actuales. No sirve ponerse a proyectar un tipo de cambio porque cualquier movimiento puede alterar el escenario.

–¿Y la inflación?

–El Gobierno está viajando en una inflación de entre dos y tres puntos. No vemos grandes movimientos en un año no electoral, pero siempre hay que estar atentos a cualquier modificación macroeconómica que pueda generar impactos sobre el mercado.

–¿La industria ya logró acostumbrarse a convivir con mayor estabilidad?

–La estabilidad ayuda, sin dudas. Pero la industria automotriz necesita además previsibilidad, competitividad y capacidad exportadora. Ese es el verdadero desafío para sostener producción, empleo e inversiones en el largo plazo.