Entrevista. Luis Juez: Tenemos que estar todos juntos porque no nos sobra nada para enfrentar al peronismo
El senador propone construir un espacio común entre radicales, juecistas y libertarios de cara a 2027. Dice que Llaryora es un “oportunista”. Y que el candidato opositor debe ser el que “garantice ganar”.
Con la victoria libertaria todavía fresca en Córdoba, la oposición cordobesa empieza a mover sus piezas con un objetivo central: quebrar el predominio del peronismo. En ese tablero, Luis Juez intenta posicionarse como articulador de un espacio más amplio, que integre a libertarios, juecistas y radicales bajo una agenda común.
El senador dice que buscará construir un frente sin exclusiones ni liderazgos anticipados. “No nos sobra nada para enfrentar al peronismo”, advierte.
–¿La oposición se va a juntar para buscar destronar al peronismo en 2027 en Córdoba?
–Se lo planteé a (Gabriel) Bornoroni la misma noche de la elección mientras esperábamos los resultados. Tuve una gran conversación con Luis Piccat. Le dije: ‘cargate al hombro, hablalo a (Marcos) Ferrer, hablen con Rodrigo (De Loredo). Yo voy a hablar con Gabriel, voy a habla con Gonzalo Roca y voy a hablar con el Presidente. Veamos cómo construimos una mesa donde discutamos los cinco o seis temas importantes de Córdoba: el tema impositivo, el previsional, el tema de la seguridad. Después vemos quién lo lidera, pero primero pensemos en el club. Armemos un club. Veamos cómo armamos el equipo y después vemos quién es el capitán.
–¿La gran pregunta es cómo se define quién será el capitán?
–El capitán siempre tiene que ser el que te garantice el resultado. Y lo digo ahora: si yo no tengo que ser porque hay uno que está mejor que yo, créeme. Lo digo para que dejen de especular y editorializar estupideces. Trabajan para ver cómo hacen para romper. Creo que tenemos que estar todos juntos porque no nos sobra absolutamente nada para enfrentar a un peronismo que en los procesos electorales provinciales suele hacerlo con mucha inteligencia. Si hay alguien mejor mejor parado que garantice el triunfo, decime dónde tengo que pararme en la cancha.

–¿Creen que se le puede ganar al peronismo?
–Hay un modelo que está extremadamente agotado. Insistir con un modelo agotado lo único que genera es fastidio. Mirá lo que pasó en la ciudad de Córdoba. Insisten con un modelo agotado, sin cabeza y sin ganas. Tenemos una ciudad de vuelta muy parecida a la de Kammerath. Y lo mismo nos está pasando en la Provincia. Hay que terminar con este modelo agotado. Para eso necesitamos a toda la dirigencia. Para eso necesitamos generosidad y atemperar nuestras vanidades que las tenemos exacerbadas. Me pongo en primer lugar para no ofender a nadie.
–¿Cómo está viendo estos primeros días tras la victoria de Milei?
–Con mucho optimismo. Uno tiene que aprender de los errores, tiene que aprender de los momentos complejos. Si el Gobierno toma nota y aprende, creo que tiene un espaldarazo para no solamente transitar los próximos 24 meses, sino también pensar en un escenario mucho más inteligente a la hora de pensar el futuro.
–¿Les parecen acertados los cambios en el Gabinete?
–Me parece que ha tomado buenas decisiones. Creo que ha elegido bien, creo que la forma que eligió lo sacó de una situación traumática que era una interna que se vivía en el gabinete. Me parece que las personas que eligió van a contribuir con la idea de generar diálogo. Lo conozco mucho al colorado Diego Santi. Es un tipo de diálogo, conoce el tema, es un tipo de gestión. Me parece que lo de Adorni le resuelve un problema, porque un jefe de Gabinete es un tipo que tiene que comunicar y hacer algunas cuestiones.

–¿Qué tipo de apoyo observa para las reformas que plantea Milei?
–Hay que construir mayoría, porque no la tenemos. El resultado fue bueno, fue interesante. Obviamente que tiene una musculatura parlamentaria superior a la que tenía antes del proceso electoral, pero también no hay mayoría. Va a haber que construirla.
–¿Qué rol cree que jugará Llaryora en este contexto?
–Llaryora es un oportunista. Es menos de lo mismo. No tiene la picardía, la inteligencia, la astucia de De la Sota ni la conducción administrativa de Schiaretti. Es el más kirchnerista de todos los gobernadores que hemos tenido. Es un tipo que anda siempre buscando una ventaja, viendo cómo hace, nunca sabés si realmente lo que dice es lo que piensa. No tiene autocrítica, te atropella, te lleva por delante. No lo veo que lo vaya a entender. Va a estar mientras le convenga. Va a jugar, no tiene nada para perder. Martín todo lo tuvo muy fácil. Pensó que la noche que ganaba la provincia de Córdoba, llegar al sillón de Rivadavia iba a ser un trámite. Ahora va por su reelección y va a hacer lo que tenga que hacer.

–Si el modelo provincial es tan malo, según su opinión, ¿cómo explica que sigan ganando elecciones?
–Yo fui el gobernador de todos los cordobeses durante tres años y diez meses. Después, con una planilla de Excel, me rompen el alma en los últimos 60 días. Los tipos encontraron la mecánica de cómo mantenerse en el poder. Tienen un manual: te regalamos la legislativa, te regalamos esta, pero esta la tenemos clara. Lo digo con dolor, he sido tres veces candidato a gobernador. El modelo es exitoso, pero esta no es la provincia que los cordobeses soñamos: es una provincia muy berreta. Córdoba se ha convertido en más parecida a Formosa que a la Córdoba que empujaba el tema educativo.
–¿Y la oposición qué rol juega frente a eso?
–En Córdoba le vamos a dar pelea, como se la venimos dando, con nuestras dificultades, en un escenario cada vez más complejo. No me voy a resignar a pensar que no podemos tener una provincia donde las cosas funcionen de otra manera, donde la corrupción sea castigada, no convalidada. Me va a tener en la vereda del frente. Hay sobreprecio en la obra pública, hay direccionamiento, hay un privilegio absoluto a un puñado de empresas. Todos lo sabemos.
–Pero no hay denuncias judiciales.
–¿A dónde vas a denunciar? Si el Fiscal Anticorrupción no se animó ni siquiera a investigar los empleados que tenían que ver con Kraisman en la Legislatura. Hace 40 años que vivo de esto. Cuando hablo de la calidad de la Justicia, hablo de esto. Si vos a la plata la hacés rendir, evitás la corrupción y el sobreprecio; esa plata puede ir a la educación, a las jubilaciones, a la seguridad. Pero eso no funciona en Córdoba.
–¿Qué posición tiene respecto de la reforma laboral?
–No podemos regular el sistema laboral con convenios colectivos de la década del 40. No se puede. Hoy el tema laboral es cómo se entra y cómo se sale del trabajo, no tener a los tipos cautivos. Tenemos que animarnos a pensar cómo activamos un mercado laboral donde los empresarios se animen a tomar empleo sin tener que saber que van a perder la empresa.
–¿Qué modelo le parece viable? ¿Acuerdos por empresa, nuevos convenios?
–Va a haber que buscarlo. Creo que va a haber un mix. Por supuesto que con la reforma laboral no resolvés todos los problemas, pero generás la posibilidad. Si la mitad de los trabajadores están en negro, algo hay que hacer. Hay que animarse a modernizar, porque hoy Perú, Chile, Uruguay, Paraguay tienen mecanismos laborales mucho más modernos que la Argentina.
–¿Por qué una mayoría del electorado le dio esta segunda oportunidad al gobierno de Milei?
–El miedo a la vuelta de lo peor, pero hay que tener cuidado. Esa foto de esa banda de delincuentes que nos pusieron de rodillas asusta una vez, dos veces, pero después no alcanza. El Gobierno tiene que ofrecer algo más que miedo. La gente sigue haciendo un esfuerzo. Ahora te dio el cheque y te dio el equipo. Bueno, que el esfuerzo valga la pena. Los tiempos se aceleran. Después de la elección de medio término, la gente te exige de otra manera. Lo que antes te daba cuotas, ahora te lo quiere de contado.

–¿Cómo ve a Milei para esta nueva etapa?
–Le creo al Presidente. Es un buen tipo. Por ahí le falta entender algunas cuestiones, es un tipo que nunca soñó estar donde está. El enemigo está agazapado. Yo tengo afecto por él. Me ha tratado con cariño y reconocimiento. Le digo lo que creo que tiene que hacer.
Definiciones
Karina Milei: “Su hermana es clave. He hablado cuatro veces con ella, me ha tratado con respeto. Tiene una devoción por su hermano. Es clave en la vida del Presidente. No entender eso es no entender cómo razona un ser humano. Es una mujer de pocas palabras e interpreta al hermano como ninguna”.

Mauricio Macri: “Tengo afecto por él, pero hay momentos y momentos. Ahora estamos viviendo un momento y no le gusta. Es un calabrés al que no le gusta que le digan las cosas”.

Guillermo Francos: “Hizo un gran esfuerzo, fue un gran equilibrista. Tengo que reconocerle públicamente su capacidad para apaciguar en momentos donde el tema podía explotar. Ha sido un gran ministro en un momento muy complejo”.

Juan Schiaretti: “Lo hicieron jugar al pedo al ‘Gringo’. La picardía, la desesperación y la necesidad de un puñado de pícaros arribistas lo hicieron jugar un partido que no era para él. Juan no estaba para este partido. Su paso por la Cámara de Diputados va a ser absolutamente intrascendente”.

Martín Llaryora: “Es muy soberbio. Me gustaría que me llame para darme una instrucción: ‘venga senador, vamos a hacer tal cosa’. Pero es muy soberbio. Prefiero sucederlo y ojalá no me deje un quilombo. Alguien debería de decirle que no es con marketing que se resuelven los problemas de los cordobeses”.
Gabriel Bornoroni: “Hemos construido una buena relación. Tiene una gran lealtad y un nivel de pertenencia absoluto al círculo que toma decisiones donde él participa. Eso lo ha hecho importante le ha dado una gran responsabilidad. Estamos hablando de un tipo que hace dos años y medio atrás no hacía política”.
Rodrigo de Loredo: “Soy amigo del Rodrigo, lo quiero un montón. El día que el Rodri controle su vanidad va a ser un dirigente de la con.. de la lora. La política hay que saberla ver con inteligencia”.

Luis Juez: “Un enano jetón que no aprendió nada. Voy a seguir peleando. Después dirá el destino si se da o no se da, pero voy a seguir peleando Voy a seguir diciendo las cosas que toda mi vida he sostenido. No me voy a correr”.

