La oposición a Llaryora. De Loredo: Soy distinto a Juez y a Bornoroni, pero tenemos que estar juntos para derrotar al peronismo

El radical reivindica su autonomía política y asegura que, pese a las diferencias de estilo y procedencia, la unidad opositora es el único camino para general un cambio en 2027.

09 de mayo de 2026 a las 08:01 p. m.
De Loredo: Soy distinto a Juez y a Bornoroni, pero tenemos que estar juntos para derrotar al peronismo
Rodrigo de Loredo en el programa Voz y Voto.

Por ahora, Rodrigo de Loredo no se aparte del libreto. Cero confrontación con Gabriel Bornoroni y Luis Juez, pese a los gestos de autonomía que sigue exhibiendo el diputado libertario y el senador y líder del Frente Cívico.

El radical esquiva hacerse cargo del dardo que lanzó Bornoroni días atrás cuando junto a Juez cuestionó a los “especuladores”. De Loredo antepone la urgencia de “terminar con 30 años de peronismo en Córdoba” y exige una "complementariedad" que supere las contradicciones individuales.

En diálogo con Voz y Voto, el candidato a gobernador dice que es necesario mantener unida a la oposición y advirte sobre el riesgo de que las prioridades nacionales de La Libertad Avanza terminen postergando el sueño de gobernar la provincia.

–En el locro del 1° de Mayo del juecismo, estuvo Bornoroni y habló de “especuladores”. ¿Lo aludió?

–No, no me sentí aludido. Porque, si hay algo que no hice fue especular. A mí me especularon. Me ofrecieron integrar listas y seguir siendo diputado, pero no especulé. Tampoco vendí una cosa para hacer otra. No dije “quiero ser gobernador” mientras hacía otra cosa por atrás. Lo mío es bastante claro. No soy dueño de la verdad y hay gente que puede no estar de acuerdo conmigo, pero trato de expresar mi mirada con mucha transparencia.

–En el Panal se habla mucho de su candidatura. Se dice que forma parte de la estrategia del oficialismo que sea candidato por fuera. ¿Por qué cree que se genera tanta expectativa en usted?

–Es un discurso que algunos analistas repiten, y están en todo su derecho. Tiene lógica pensar que si uno toma o no toma determinada decisión, puede favorecer a otro. Decían lo mismo de Javier Milei, que iba a romper Juntos por el Cambio, que era funcional a otro espacio, y terminó siendo presidente.

Luis Juez, Gabriel Bornoroni y Gonzalo Roca en el locro que el Frente Cívico organizó para celebrar el Día del Trabajador. Fuertes definiciones políticas del senador y el diputado libertario. (Prensa Frente Cívico)
Luis Juez, Gabriel Bornoroni y Gonzalo Roca en el locro que el Frente Cívico organizó para celebrar el Día del Trabajador. Fuertes definiciones políticas del senador y el diputado libertario. (Prensa Frente Cívico) (Prensa Frente Cívico)

–Bueno, ahora aparecen indicios de que Sergio Massa le pagó la campaña a Milei.

–Si eso se corrobora, sería de una gravedad extrema. Y también sería gravísimo lo de la investigación sobre las Siras y los permisos para importar. Ojalá avancen esas causas porque probablemente hayan sido algunos de los episodios de mayor corrupción de la historia. Mi planteo es muy llano y categórico, y tengo legitimidad para hacerlo porque hace 15 años que tengo una idea, un sueño o una obsesión, que es gobernar Córdoba para transformarla. No estoy desesperado por ganar elecciones ni por llegar al poder. He tratado de demostrarlo. Tengo muchos “no” en mi carrera política. Volví a la actividad privada. Pero sí tengo una obsesión porque creo objetivamente que Córdoba puede estar mejor. Estos gobiernos son malos. Han construido una burocracia gigantesca. Córdoba tiene 13 ministerios cuando Mendoza tiene siete, tiene nueve agencias con 70 directores que cobran $ 5.500.000, mientras un docente cobra entre 1.200.000 y 1.600.000, y un policía lo mismo. Son hijos del poder que se acostumbraron después de 30 años. Ahora dicen que van a achicar ministerios y los camuflan. Dicen que van a sacar agencias y las meten dentro de los ministerios. Son planes familiares. Vas a Alta Gracia y están los Torres; vas a Villa María y están los Accastello; llegás a Córdoba y aparecen los Ruitort-Flores; y en el norte están los Eslava. Toda esa megaestructura estatal se financia con impuestos. Y nunca en la historia hubo aumentos impositivos como los de Llaryora. Fueron brutales, los más grandes de la historia de Córdoba. Ahora dicen que los bajaron, pero es como el CyberMonday: primero los suben y después los bajan, pero quedan igual que antes. Desde que asumió Llaryora, la inflación fue de 290%. En ese mismo lapso, el Inmobiliario aumentó en promedio 500%; la luz, entre 500 y 800%; el agua 450%; y el boleto pasó de 300 pesos a 3.900 pesos. Son una maquinaria de exprimir a la sociedad para financiar una megaestructura burocrática.

–¿Va a seguir planteando propuestas vinculadas a la gestión provincial?

–Sí. Me propuse hablar de las cosas que quiero hacer y de los problemas reales de la gente. Por ejemplo, en seguridad dije que, si se modifica la edad jubilatoria de los policías, podríamos tener 4.000 efectivos más en la calle. También dije que las guardias urbanas no sirvieron para nada. Con Epec, quiero bajar la tarifa de la luz y explico cómo hacerlo. No es demagogia, porque defiendo el equilibrio fiscal. Pero no puede ser que te cobren un fondo del 10% para obras cuando ya pagás impuestos para obras y además Epec toma deuda. El vecino tiene que saber que si paga $ 100.000 pesos de luz, hay 10.000 que no tienen nada que ver con el consumo. Y encima aparece (Daniel) Passerini y agrega otro 9,9% para la luminaria. Pero después manda un convenio al Concejo para seguir financiando obras... con plata de la factura de la luz. Hay margen para reducir tarifas. En el interior el problema es todavía peor. Hay pueblos que pagan exactamente el doble que Córdoba capital. Porque Epec le vende energía a las cooperativas con un agregado de costos. Y la cooperativa no es un cliente, es un cooperador del sistema. Por eso la luz es mucho más cara en el interior. Yo voy a seguir recorriendo la provincia y explicando qué haría y cómo.

-¿Cómo está tu relación con Juez?

–Cada uno está en su espacio político. Pero tenemos que estar juntos porque son 30 años de peronismo.

–¿Pero están bien?

–Yo estoy muy bien con él. Pero soy distinto a él, y soy distinto a Gabriel Bornoroni. Tengo mi propia identidad. Tendré aciertos y defectos, pero represento algo distinto junto a muchísima gente que me acompaña. Ahí está la riqueza de estar juntos, porque hay complementariedad y no contradicción.

De Loredo, Juez y Bornoroni, en Laboulaye, el 1 de febrero.
De Loredo, Juez y Bornoroni, en Laboulaye, el 1 de febrero. (La Voz.)

–En el locro también se marcó la idea de que La Libertad Avanza no debería hacer acuerdos con el peronismo ni abandonar el objetivo de ganar Córdoba.

–Le quito dramatismo a eso. La prioridad número uno de La Libertad Avanza es la reelección de Javier Milei. Y no es extraño. Pasó muchas veces en la historia política argentina. Con Mauricio Macri, por ejemplo, cuando tuvo que definir prioridades, la prioridad era su reelección presidencial. Y no hubo una atención especial para ganar Córdoba. Entonces creo que eso es lo que plantea Juez. Que no vuelva a pasar que, en nombre de la reelección presidencial, se abandone algo que para nosotros es central, que es terminar con 30 años de peronismo en Córdoba.

La situación de Adorni

–¿Qué piensa sobre la situación de Adorni? ¿Le pareció correcto lo que dijo Bullrich?

–Lo que dice Bullrich, desde ese sentido común, refleja un hecho que ya le causó un daño muy grande al Gobierno nacional. A esta altura, incluso, el modo en que se abordó el tema fue innecesario. Le impidió al Gobierno discutir otra agenda y, además, lesionó la funcionalidad de la persona que está en el cargo. Le va a costar salir de esa agenda y recuperar las funciones, las responsabilidades y la autoridad de mando que requiere un jefe de Gabinete. Yo nunca me escudo en esa frase, que parece muy republicana, pero que muchas veces esconde una forma de esquivar los temas, que dice “que lo resuelva la Justicia”. Lo digo porque, lamentablemente, en este país la Justicia tarda décadas en resolver. Basta ver el caso de la AFA. Las pruebas son más que evidentes y, sin embargo, la Justicia no hace lo que tiene que hacer. Divaga, dilata, no avanza con instancias probatorias ni testimoniales. Acá lo único que debo reconocer es que la Justicia está actuando con una celeridad muchísimo mayor que en otros casos. Entonces, acá sí cabe la reflexión de esperar que la Justicia se expida. Y sobre la decisión política del Presidente de sostenerlo (a Adorni)... probablemente tenga información que uno no tiene. Pero le está haciendo un daño muy grande al Gobierno porque, además de la pérdida de agenda y de la funcionalidad, lesiona una de sus banderas representativas. El Gobierno venía a representar baja de inflación, equilibrio económico y pelea contra lo que denominaron “casta”. Un término que no compartí mucho, pero que terminé respetando porque expresaba un reclamo social. En “casta” entran privilegios, gente cómoda con el poder, personas que viven de lo público, falta de transparencia, de ejemplaridad y esa sensación de sentirse por encima de los demás. Toda esa agenda de bronca y hartazgo social la está perdiendo por sostener una circunstancia como esta.

Mercedes Benz inauguró su planta en Zárate. Adorni y Karina Milei estuvieron presentes.
Mercedes Benz inauguró su planta en Zárate. Adorni y Karina Milei estuvieron presentes. (Web)

–¿Le cambia la perspectiva que tenía sobre La Libertad Avanza, después de aquel “no” del año pasado para integrar una alianza, el deterioro que está sufriendo el Gobierno?

–A mí no tanto. Porque, si uno revisa todo mi desempeño, siempre fue extremadamente cooperativo con el Gobierno nacional. Siempre se conjugaron dos cosas. Por un lado, un acompañamiento sin dobleces, sin demagogia... porque las decisiones duras había que acompañarlas. Los equilibrios fiscales sin costo son un verso, y abrir la economía sin ganadores y perdedores también lo es. Los banqué y los sigo bancando. Y creo en las reformas laborales y que hay un rumbo acertado en la economía. Pero nunca dejé de marcar mis diferencias.

–¿Más políticas que económicas?

–De gestión. Siempre dije que el Gobierno tenía una acertada línea económica y funcionarios con coraje y bien orientados, pero que le faltaban cuadros técnicos. Veías problemas en muchísimas áreas porque la burocracia es compleja. Mauricio Macri hace el mismo planteo. También hice observaciones institucionales, de formas y de modos. Entonces, a mí no me cambia tanto porque siempre estuve en ese lugar. El hecho más representativo de mi identidad es cuando me ofrecieron volver a ser diputado. Lo repito porque es el único caso en Argentina. Me ofrecieron seguir prendido de la teta del Estado, de una banca y de esos sueldos. El “no” en la política está subestimado y debería volver a ponerse en práctica.