Video. De Loredo cruzó a Llaryora: Prefiere hablarle a la Policía y no a la sociedad
Fue por el rechazo del gobernador a la propuesta sobre extender los retiros policiales. Lo acusó de “especular políticamente” y defendió que su iniciativa permitiría sumar 4.000 efectivos en la calle.
El cruce por la política de seguridad en Córdoba sumó un nuevo capítulo. Este lunes, el exdiputado radical Rodrigo de Loredo respondió con dureza al gobernador Martín Llaryora, luego de que este rechazara su propuesta de modificar el régimen de retiros policiales.
La reacción del mandatario provincial había sido inusual en la forma, ya que el pasado el jueves, minutos antes de las 14, se presentó en la Jefatura de Policía junto al ministro de Seguridad, Juan Pablo Quinteros, y utilizó la frecuencia interna de la fuerza para comunicar que no habrá cambios en el sistema previsional. El mensaje se transmitió de manera simultánea en todos los distritos, en un intento explícito de “alinear a la tropa”, según reconocieron fuentes oficiales.
La decisión apuntó directamente contra la iniciativa de De Loredo, que propone extender en cinco años la actividad obligatoria de los efectivos. El oficialismo provincial cerró filas rápidamente: Llaryora reiteró su postura en Villa María y Quinteros hizo lo propio en la Escuela de Policía, con un discurso centrado en “respaldar a la Fuerza”.
Sr. Gobernador: tiene que poner más policías en las calles y pagarles mejores sueldos. pic.twitter.com/7Mmz64sB6C
— Rodrigo de Loredo (@rodrigodeloredo) March 30, 2026
Pero la respuesta política no tardó en llegar. De Loredo eligió las redes sociales para cuestionar no solo el contenido del rechazo, sino también la forma en que fue comunicado. “Salió a respondernos, pero lo hizo a través del handy a la Policía”, lanzó, en tono crítico, al inicio de su mensaje.
Cuestionamiento de fondo
El radical, lanzado ya como candidato a gobernador, puso en duda la narrativa oficial sobre la situación de la seguridad en la provincia. Según sostuvo, el gobernador evitó un pronunciamiento público más amplio porque su posición es difícil de sostener.
“Dijo que la seguridad está bien y que los policías tienen un buen sueldo. ¿Por qué no salió a decirlo públicamente? Porque sabe que es injustificable sostener eso frente a toda la sociedad y prefiere hablarle solo a un sector”, afirmó.
El eje de su planteo es doble: salarial y operativo. Por un lado, reclamó una mejora en los ingresos de los efectivos y aseguró que la Provincia tiene margen fiscal para hacerlo. “Tiene para hacerlo. Se achican las agencias del Estado y además nuestra propuesta le da oxígeno a la caja”, argumentó.
Por otro, defendió el impacto que tendría su proyecto en la presencia policial. “Lo que tiene que hacer por la seguridad es poner más policías en la calle. Nuestra propuesta lo hace posible, 4.000 policías más”, sostuvo.
La cifra no es casual: apunta a reforzar la idea de que el problema no es solo presupuestario, sino también de gestión de recursos humanos dentro de la fuerza.
Acusación de especulación política
El tramo más duro del mensaje de De Loredo fue el que apuntó a las motivaciones del gobernador. Allí dejó de discutir exclusivamente la política de seguridad y avanzó sobre el terreno político. “Lo que tiene que dejar de hacer es especular políticamente con todos los temas”, disparó.
En esa línea, sugirió que Llaryora estaría tomando decisiones en función del costo electoral y no de criterios técnicos. “Sabe que esta decisión es correcta, que los policías se nos están retirando demasiado jóvenes, que se lo recomiendan los especialistas y que en otras provincias y países ya se está aplicando, pero prefiere hacer cálculos políticos”, señaló.
Incluso fue más allá al introducir una lógica explícita de conteo electoral: “¿Cuántos policías hay? ¿Cuántos votos representan?”, planteó, en una frase que expone el núcleo de su crítica.
El cierre del mensaje buscó conectar el debate técnico con la percepción social de inseguridad: “Mientras tanto, los robos se multiplican y la inseguridad no le da tregua a ningún cordobés”.


