
Sin Llaryora, Sesin reclamó más presupuesto y menos Jury
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Redacción La Voz
El diputado libertario Gabriel Bornoroni no dejó lugar a dudas. Días atrás, consultado en La Voz en Vivo sobre el rol del presidente Javier Milei en las elecciones provinciales de 2027, fue directo. “No tengan dudas de que Milei intentará tener la mayor cantidad de gobernadores de nuestro espacio, para cambiar definitivamente este país”, lanzó el legislador, que aspira a ser el elegido por Milei para enfrentar al gobernador Martín Llaryora.
Pero del otro lado del mostrador, en el Centro Cívico, la lectura es otra. Las principales espadas políticas del gobernador Martín Llaryora ensayan una hipótesis que, por ahora, se mueve entre el cálculo político y el deseo: la posibilidad de un acuerdo de gobernabilidad con la Casa Rosada. Un entendimiento tácito, casi un pacto de no agresión, que permita a cada uno jugar su propio partido sin invadir el terreno del otro.

Quienes empujan esta idea sostienen que Milei necesita avanzar con una pieza clave de la estrategia para su reelección: la eliminación de las Paso. Para eso necesita 129 votos en la Cámara de Diputados, que los libertarios hoy no tienen.
Es en ese punto donde aparecen las especulaciones –más optimistas que realistas– de los funcionarios más cercanos al gobernador. “Tenemos seis diputados que podrían votar la eliminación de las primarias, pero pediremos algo a cambio: que el Presidente no se meta en la pelea por el poder en Córdoba. No es sólo Llaryora: hay varios gobernadores que piensan en la misma estrategia”, desliza, con tono confidencial, un llaryorista de la primera hora, que incluso suma al santafesino Maximiliano Pullaro en ese esquema.

Cerca del gobernador reconocen que para que ese escenario cobre forma, Milei debería llegar al próximo año con signos de desgaste en las encuestas. Sin esa condición, cualquier intento de negociación corre el riesgo de quedar en una ilusión prematura.
La apertura del año judicial dejó, como siempre, muchas imágenes en clave política. Esta es una: el abrazo amistoso en el que se fundieron el senador Luis Juez, enrolado en La Libertad Avanza, y el camarista Abel Sánchez Torres, quien desde hace varios meses intenta meterse en la lista corta de aspirantes para ocupar una de las dos vacantes que tiene la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
En la torre de tribunales de Rogelio Martínez se dice que la apuesta de Sánchez Torres era llegar a la Corte con el aval de los gobernadores de Provincias Unidas, pero el resultado electoral enfrió esa posibilidad.

Sin embargo, Sánchez Torres no archivó su idea. Recurrió en alzada a sus contactos en el mundo empresarial. Semanas atrás se lo vio reunido —en un sencillo bar próximo a bulevar Chacabuco y Crisol— con Roberto Urquía, uno de los dueños de Aceitera General Deheza, ante quien expuso sus argumentos. El principal fue retener para Córdoba la silla vacante tras la salida de Juan Carlos Maqueda. También habló de la confianza que “el sistema” tendría en él.
Se despidieron en la vereda, con un abrazo, mientras sendas camionetas esperaban para devolverlos a sus respectivas oficinas. Antes, Urquía le entregó al magistrado una caja con productos de sus empresas y dejó “un saludo a Graciela” (Montesi), la también camarista federal y pareja de Sánchez Torres.
En ese contexto se leyó el abrazo del camarista con Juez, orbitante en el mundo Milei y compañero de bancada de Patricia Bullrich en el Senado (además de su rol en el Consejo de la Magistratura). ¿Será Juez la recursiva que intentará Sánchez Torres para meterse en la discusión por la Corte Suprema que viene?
Como se informó en La Voz, los discursos de Domingo Sesin y Ricardo Lorenzetti en el Salón de los Pasos Perdidos de los Tribunales provinciales fueron contundentes respecto de las distintas reformas legales que se discuten por estos días, y abordaron los desafíos para el servicio de justicia, que tiene como vértice el uso de la inteligencia artificial.
Dijo Sesin que con la IA está “alumbrando una tercera generación” y anticipó la incorporación progresiva de esta tecnología para “fomentar la eficiencia y celeridad procesal, la priorización de causas urgentes, la asistencia 24 horas, la búsqueda y el análisis de jurisprudencia”, entre otros puntos.
En este contexto, no pasó inadvertido que Sesin le dedicó una oración de su discurso a Eduardo Bittar, el presidente del Colegio de Abogados de Córdoba que acaba de ser reelegido sin votación (por la ausencia de oposición). Sesin dijo que el Colegio, bajo la presidencia de Bittar, “ya viene trabajando esta temática (la IA) con propuestas innovadoras”.

Los presentes en Tribunales I no recordaban otra oportunidad en que un presidente del Tribunal Superior de Justicia mencione con nombre y apellido a un presidente del Colegio de Abogados. Tras la finalización del acto, el caso Bittar estuvo en las conversaciones de pasillo. “Es una señal. Habrá vacantes y el banco de suplentes que está armando Llaryora va a ser resistido”, dijo un conocedor del “serpentario” judicial, en referencia a los abogados llaryoristas que el gobernador sentó en los nuevos cargos creados el año pasado.
El miércoles se conoció que una auditoría detectó irregularidades en los subsidios al transporte que la Nación aporta a la Ciudad de Buenos Aires, lo que derivó en la suspensión del pago de estos. Aparentemente, la presunta estafa podría haber alcanzado los 2.500 millones de pesos. En el listado de empresas involucradas en la maniobra está el Grupo Dota, y se le achaca haberse hecho, presuntamente, de fondos del Estado nacional.
Como se recordará, Daniel Passerini resistió que Dota se quedara con una parte del servicio urbano en la ciudad luego de la ruidosa salida de Grupo FAM. Se sospecha que Dota era parte, de manera subrepticia, de FAM, y que el trasfondo del “sabotaje” era acelerar el desembarco de Dota en Córdoba.
En esos días, Dota presionó y prometió la incorporación inmediata de cientos de ómnibus para normalizar el servicio caído tras la salida de FAM.
“Daniel resistió la embestida porque tuvo claro cómo jugó cada uno de los actores en la crisis y lo que podría significar para los vecinos volver a quedar atrapado en un esquema extorsivo”, dijo un colaborador de Passerini, sin mencionar a Dota en su comentario destinado a la empresa.
Aunque los subsidios nacionales no llegan a Córdoba, en el Palacio 6 de Julio “celebraron” no haber quedado emparentados con la empresa sospechada. “Nos critican, pero te imaginás qué habrían dicho de Passerini estos neolibertarios si Dota entraba a Córdoba tras esta polémica”, se preguntó, de manera retórica, un colaborador del intendente.

En un universo paralelo al de la política, están los colegios profesionales. Esta semana, el contador Carlos Giraudo, integrante de Fogón Peronista y responsable de la administración financiera del Ministerio de Cooperativas y Mutuales de la Provincia, hizo ruido con una propuesta disruptiva: eliminar los colegios como entes habilitantes para el ejercicio de las distintas profesiones y trasladar esa función –y el correspondiente pago de la matrícula– a las universidades nacionales.
Agregó que el pago de la matrícula debería ser proporcional a la facturación del profesional. Sin el cobro de la matrícula, los colegios profesionales no tendrían razón de ser.
Giraudo lanzó la campaña “salvemos las universidades con dos docenas de empanadas”. De acuerdo con sus números, el déficit universitario es de 2,7 billones de pesos al año. Calcula que si los cinco millones de profesionales que pagan sus matrículas lo hacen a las universidades a razón de 50 mil pesos por mes (el costo de dos docenas de empanadas), se lograría recaudar tres billones de pesos anuales.
“Son recursos que ya existen, pero el pago de matrícula y el control ético de la profesión queda en manos de una entidad intermedia, cuando puede ser la misma universidad que forma a los profesionales la que los habilite a trabajar”, dice Giraudo al explicar su propuesta.
En el peronismo, algunos empiezan a llamar a Giraudo “el libertario-progre”.