Legislatura de Córdoba. Presentan un proyecto para derogar la ley de paridad en Córdoba y Prunotto salió a responder

La iniciativa fue impulsada por Hernández Maqueda, con el apoyo de Spaccesi y Grosso. Cuestionan los cupos de género en las listas. Desde el PJ y la UCR salieron a defender el sistema vigente.

09 de marzo de 2026 a las 06:00 p. m.
Presentan un proyecto para derogar la ley de paridad en Córdoba y Prunotto salió a responder
En lo que va de año, se realizaron en la Unicameral tres seiones ordinarias.

Se presentó en las últimas horas un proyecto en la Unicameral cordobesa que establece derogar la ley de paridad electoral y que obliga a los partidos políticos a conformar sus listas con un 50% de mujeres y un 50% de varones, lo que generó críticas de oficialistas y radicales.

La iniciativa fue presentada por el legislador liberal Gregorio Hernández Maqueda y contó con la firma de los legisladores Agustín Spaccesi (La Libertad Avanza) y Gerardo Grosso (Encuentro Vecinal). Según explicaron, se buscó abrir una discusión -que sostuvieron- la política cordobesa “evita desde hace años”.

“En el Día de la Mujer abundan los discursos y las consignas. Nosotros creemos que la mejor forma de defender los derechos de las mujeres es tratarlas como lo que son: personas libres e iguales ante la ley, no beneficiarias de cupos políticos”, afirmó Hernández Maqueda.

Según explicó el legislador, la ley de paridad responde a una lógica de “ingeniería social” impulsada por la política para repartir cargos, que termina debilitando un principio básico de cualquier república: que los cargos públicos se ocupen por capacidad, liderazgo y mérito, no por género.

“Durante años nos dijeron que la paridad era un avance. Pero en la práctica terminó siendo una herramienta que los partidos usan para acomodar nombres en las listas y sostener estructuras de poder. La política habla de igualdad mientras reparte lugares por cuota”, sostuvo.

La ley 8.901

Desde el espacio que impulsa la iniciativa remarcaron además que la Constitución de la Provincia de Córdoba no exige la paridad de género, por lo que la norma vigente (que fue aprobada en el año 2000 la ley 8.901) "constituye una forma de discriminación positiva que debía ser excepcional y transitoria, pero que con el tiempo se transformó en una obligación permanente".

“Si realmente creemos en la igualdad, tenemos que animarnos a decir algo simple: nadie necesita ventajas ni desventajas por su género. Las mujeres argentinas han demostrado de sobra su capacidad para liderar, competir y ganar sin tutelas del poder político”, señalaron.

Para Hernández Maqueda, derogar esta ley permitiría devolver libertad a los partidos políticos y a los votantes y elimina una intervención estatal que -según planteó- "condiciona artificialmente la competencia electoral".

Tras el ingreso del proyecto, la vicegobernadora Myrian Prunotto salió a responderle.

“La política no está para provocaciones, y plantear la derogación de la Ley de Cupo Femenino, Ley Riutort, el Día Internacional de la Mujer, es una de ellas. Córdoba fue pionera en garantizar la participación de las mujeres con la ley 8.901, en entender que no es cuestión de llenar lugares", dijo.

"Que hayamos avanzado no significa que tengamos que retroceder, porque volver hacia atrás es invisibilizar el esfuerzo de todas las que venimos trabajando para que cada vez seamos más las que ocupamos espacios de representación política”, sostuvo.

También la legisladora radical Brenda Austin contestó y cuestionó que en el Gobierno provincial no haya mujeres en cargos ministeriales.

“Basta mirar lo que pasa en el Ejecutivo provincial para darse cuenta del error de tu argumento (Hernández Maqueda). No hay norma y no hay ni una mujer ministra. El cupo rompió la misoginia que todavía hoy existe. Si fuera de mérito la discusión, muchos varones no estarían”, señaló en su cuenta de X.

En la misma línea, la legisladora justicialista Karen Acuña también defendió la ley.

“La paridad no es un privilegio ni existe para obligar a poner mujeres. Es una herramienta democrática para corregir una desigualdad histórica en el acceso al poder. Antes de la ley de cupo, las mujeres ocupaban apenas el 5% del Congreso. Quizás el problema no sea la paridad, sino el desconocimiento sobre lo que significa la representación democrática: garantizar que la mitad de la ciudadanía también esté representada en los espacios de poder”, afirmó.

En la Legislatura cordobesa, por ejemplo, 26 bancas están ocupadas por mujeres y 44 por hombres. La paridad sólo se garantiza por ley en la lista única, no así en las candidaturas departamentales, por lo que en la conformación final del recinto no se cumple de manera plena. Debido a esto, varios proyectos buscan justamente cambios para llegar a una paridad real.