La prioridad para los próximos dos años
De atender la economía dependerá la fortaleza política de la Presidenta hasta el final de su mandato, no ya para impulsar una “re-re”, sino, en el mejor de los casos, conservar el poder de “gran elector” de su sucesor.
Después de su larga ausencia, las formas de la reaparición pública de la Presidenta contrastaron con las decisiones que tomó.
No pasaron más que minutos desde la difusión del video “casero” en el que se mostró saludable, de excelente humor y sin el luto total de los últimos tres años, hasta el anuncio por parte de su vocero de los cambios de gabinete.
Los cambios de ministros eran previsibles, aunque no tanto como la impronta común que tienen: el Gobierno parece decidido a ocuparse ahora de la economía, es decir de aquellos desequilibrios que fueron acumulándose, y que tuvieron su peso en su peor resultado electoral legislativo de la década.
Precisamente, de atender la economía dependerá la fortaleza política de la Presidenta hasta el final de su mandato, no ya para impulsar una reforma con re-re, sino, en el mejor de los casos, conservar el poder de “gran elector” de su sucesor.
En esa perspectiva, la designación de Jorge Capitanich como jefe de Gabinete es un indicio.
El chaqueño fue el oficialista que ganó con mayor cantidad de votos (60%) en las legislativas del 27 de octubre.
Desde el lugar que ocupaba Juan Abal Medina, Capitanich podrá tener ahora una mayor proyección nacional hacia la precandidatura de 2015. Cuenta, además, con una formación y una experiencia propia en economía, que seguramente hará pesar en el Gobierno.
Salvo esa cartera, no hubo cambios en el “gabinete político”.
Sigue el titular de Interior, Florencio Randazzo, otro anotado para 2015 si como él mismo dijo logra resolver el problema del transporte. El resto de los nombramientos, algunos obligados por su fracaso electoral, como el de Agricultura, Norberto Yahuar –derrotado ampliamente en su distrito– hacen exclusivamente a la política económica.
Como dijera alguna vez un presidente estadounidense, “es la economía”.
La Presidenta así lo entendió en el primer día de su vuelta.

